En el año 2050 comienza la tercer guerra mundial, su motivo original era el poder sobre las reservas de agua potable en el mundo, pero pasados veinte años era una guerra de poder entre las dos grandes naciones que se alzaron en control con las demás, Estados Unidos y China. Ambas naciones se convirtieron en dos imperios, quienes controlaban todo, excepto a la tercera fuerza, la Resistencia de las Sombras, un grupo de personas que con espionaje e inteligencia saboteaban a ambos imperios.

En ese tiempo, como si no fuera poco, se creo el arma más mortífera de la historia de la humanidad, el suero "PDM" (Perfect Death Machine); este suero, usado por los soldados de ambos imperios, tiene un extraño efecto en los humanos, aumenta su fuerza y resistencia impresionantemente, llegando a resistir cualquier clase de munición y a obtener la suficiente fuerza para demoler una casa de un golpe casual, teniendo sólo dos desventajas, aumento masivo de la masa muscular y aumento de la ira, siendo esta la principal causa de la muerte del noventa por ciento de la población humana. La tierra sufrió numerosos cambios, los más notables son la desaparición del continente africano y Australia de la superficie terrestre, ambos lugares fueron sede de batallas sangrientas, pero el poder de ellos no era suficiente para hundir un continente, lo que hundió esas tierras fueron los Generales.

En el año 2094, el mismo día que la guerra terminó, la Resistencia de las Sombras, fue aniquilada. Jason First, el líder de la resistencia y su esposa, mueren en un incendio, único sobreviviente, su único hijo Drim de dos años, alguién que pasaba por allí, a la distancia, pudo escuchar las palabras de este niño, al cual el fuego no afectaba, sumido en lágrimas, sólo decía dos palabras, "Mamá" "Papá". En los días posteriores se empezó a correr el rumor de que él era un monstruo y la gente del pequeño pueblo donde vivía empezó a alejarse de él.

La guerra terminó de una manera extraña, un tratado de paz. Se decidió que seguir con esa guerra no tenía sentido, que se les fue de las manos. Pero no todos estuvieron contentos con eso, los soldados, que amaban la guerra empezaron a revelarse, pero estos fueron calmados por los Reyes, los gobernantes de las regiones bajo el poder de su respectivo emperador. Los reyes tenían un poder completamente diferente al que tenían los soldados, su poder era tal que los soldados inmediatamente cesaron con sus protestas.

Pero esta paz duraría mucho, las relaciones seguían tensas, la paz duró sólo trece cortos años. Era cuestión de tiempo para que los imperios volvieran a enfrentarse, esta vez, sin una resistencia de por medio, una pelea entre dos bandos, a matar o morir, comer o ser comido, conquistar o ser conquistado.