Disclaimer: Esta historia es total y únicamente de mi creación. Tiene similitudes con algunas cosas que ustedes pueden haber visto antes en películas y otros lugares, pero esto es enteramente mio. Así mismo, les pido se abstengan de publicarlo en otro lugar sin mi permiso.


— ¿Por favor?— inquirió, usando un tono de voz que quedaba bastante tonto en una chica de 21 años.

—No, Rose.

Rose arrugo la nariz, clara señal de cuando estaba impaciente. Yo seguí escribiendo en mi laptop la historia que hacia mucho había empezado, a raíz de un sueño.

—Lucy…— susurro, y la mire impaciente por la interrupción. — ¿Qué te cuesta salir conmigo? Solo por hoy, y solo un ratito.

—Te conozco y se que no será un ratito. Lo siento deberás Rose, pero quiero seguir escribiendo antes de que la inspiración se valla, además, tu sabes que eso de salir no es lo mio— argumente, dedicándole una pequeña sonrisa que le invitaba a dejarme aquí como cada viernes e irse a divertir.

— ¿Sabes algo? No necesitas seguir escribiendo esa historia, ¿Qué tal si conoces a ese sexy chico de ojos verdes y cabello negro hoy? Uno nunca sabe…

La mire sin poder creerlo, ¿con eso quería convencerme? Hunther Wentz, el chico de mi historia, no iba a aparecérseme de la nada en una de las discotecas de moda que Rosie frecuenta, por el amor de Dios. El era un personaje, una creación, una ilusión de mi subconsciente que obviamente no era real.

Pero, uno nunca sabia… Momento, ¿realmente estoy considerando las palabras de soborno de Rosie?

—Rosie, ya vete, no creo que a Dylan le guste que te tardes mucho, ¿o si?— ella rodo sus ojos azules y se paso una mano por su pelirrojo cabello pero su mirada tenia ese brillo que me decía que no se rendiría aun.

—Vale, Lucy—murmuro, —Pero te aviso que Dylan no vendrá mas por mi, terminamos hace un rato— soltó, haciendo que dejara la laptop a un lado y me pusiera de pie, sorprendida.

— ¿Cómo?

—Pues así, sin más. Tenías razón, ese imbécil acabaría haciéndome lo mismo que antes— musito, sentándose en uno de los sillones de la sala del departamento que ambas compartimos.

Me explicare, Dylan Welling es el mayor idiota del campus de la Universidad de New York. Es el típico niño bonito, rico, e idiota que folla con cada chica del campus que, a su ver, esta buena.

Aun no entiendo como Rose siendo tan centrada y teniendo cerebro se dejo engatusar. La primera vez que Rose y Dylan iniciaron una relación, esta termino al mes y medio porque el le pinto el cuerno con Mandy Morrison, la capitana del equipo de porristas y puta numero uno en la lista de Dylan. Rose estaba destrozada, pero bastaron una semana de flores y chocolates, palabras bonitas y un revolcón para que regresaran.

A mí nunca me gusto eso, y era por ello que siempre que Dylan y yo estábamos en la misma habitación se podía agarrar la tensión y discutíamos de un momento a otro. Otro factor es que ya regresando con Rosie la segunda vez, intento coquetear conmigo el muy estúpido.

Siempre le dije a Rose que el volvería a hacer lo que en un principio hizo, pero creo que no es el momento de decir te lo dije.

—Y seguro que fue con Mandy, ¿verdad?— dije tomando asiento a su lado, y Rosie asintió derrotada, pero sin llorar. Admiraba esa fuerza suya.

— ¿Con quien mas? Esa idiota se le mete a cualquiera hasta por los ojos, y Dylan es un cualquiera— acoto, y empezamos a reír sin saber muy bien por que.

Con Rosie todo era así de espontaneo, sin un significado, y por eso amaba a mi mejor amiga. La conocí el primer mes que llegue aquí, procedente de Londres, Inglaterra sin haber pisado nunca suelo americano, ni si quiera otras ciudades en Londres debido a la sobreprotección de mis padres, los cuales me dejaron completamente sola en el mundo después de un accidente de auto, pero esa ya es otra historia.

Yo realmente estaba temerosa, pues hundida en la tristeza simplemente había elegido un destino que no fuera Europa o el mismo Reino Unido para irme y olvidar, dando así en Nueva York —aunque originalmente mi destino era Nuevo Mexico—. Al llegar al campus, explicar mi situación e inscribirme en la Universidad de Nueva York {NYU} a estudiar Literatura Inglesa no sabia a donde ir, y tenia claro que en el hotel donde me hospedaba no me quedaría cuatro años. Así pues, encontré a una chica a la que casi le tiro encima un frapuccino que tenía la misma situación que yo, pero sin perdidas ni el problema de estar en un país y continentes que no eran el suyo.

De inmediato me propuso rentar juntas un departamento, trayéndome al edificio Baxton y enamorándonos de un lindo, acogedor y elegante apartamento de tres habitaciones. A partir de ahí, la dupla de Rose Reed y Lucy Devinne se haría inseparable.

— ¿Sabes que? Creo que necesitas olvidarte de todo eso, salgamos de fiesta— declare poniéndome de pie y sonriéndole con animo a Rosie, que se levanto como un resorte.

— ¡Que bien! Sabía que no me dejarías sola— dijo entre saltitos. — ¡Ahora a arreglarte!

Deje que me arrastrara de la muñeca sin protestar porque sabía que eso le subía el ánimo mucho. Desde que nos conocimos, tuvimos bien en claro que ella era la chica de las fiestas y la diversión y yo la de la soledad y el aburrimiento, aunque de vez en cuando saliera por ahí.

Media hora después, yo ya estaba enfundada en un vestido negro algo corto, de corte de corazón y con un fajo color verde jade en la cintura, a juego con unas zapatillas negras cerradas de tacón medio, un maquillaje discretamente sencillo que resaltaba mis ojos chocolate y un moño que me agarre al azar y quedo bien.

Por su parte, Rosie traía un vestido azul con detalles en negro, muy corto a mi gusto, zapatillas plateadas altas, maquillaje de fiesta, accesorios de plata y un bonito moño de media cola.

Después de tomar nuestros bolsos y de que Rosie tomara las llaves de su Bora negro 2011, salimos a buscar una buena fiesta. En el trayecto llamo a Brian Simmons, quien era el dios de las buenas fiestas de NYU y NY en general. El le dijo que los de la facultad de tecnología tenían una fiesta en un conocido hotel que se ponía cada vez mejor y a la que con todo el gusto del mundo nos ayudaría a pasar. Rosie acepto, sorprendida de la amabilidad de Brian.

A mi no me sorprendía ni poquito, porque yo sabia que Brian estaba enamorado de Rosie desde hacia tiempo, pero ella no se daba cuenta. El chico Simmons es un buen partido, porque a pesar de ser el rey de las fiestas es un chico respetuoso. Espero que Rosie se de cuenta esta noche.

Al llegar a la dirección dada, casi nos vamos de espaldas. Estábamos en la Mansión Hendrickson, una familia muy famosa en NY pero demasiado misteriosa, ya que casi nadie sabia de su vida, salvo la empresarial. Rosie se emociono mucho al tener esta oportunidad, que no muchas veces se tenia, y era aquí donde su periodista interna se abría camino. Ella estudiaba Periodismo, profesión que le quedaba excelente debido a lo curiosa que era.

— ¿Te imaginas, Lucy, que podría descubrir esta noche? ¡Entremos, entremos!— soltó, dando saltitos y jalándome de la muñeca hacia la entrada. Cuando estábamos ahí, Brian nos recibió.

— ¡Oh, pero si aquí están las ms lindas de NYU!— saludo con galantería guiñándonos un ojo.

— ¡Hola Brian!— dijo Rosie, abrazando al castaño y haciéndolo sonrojarse. Yo le sonreí con picardía.

—Bien, pasen, pasen. Y bienvenidas a la mansión Hendrickson.

Al entrar, quedamos aun más impresionadas. A pesar de los destrozos que ya ocasionaba la descontrolada fiesta —que no se veía para nada mal en absoluto— se veía la elegancia por donde quiera.

Rápido Brian nos situó en una especie de área VIP, donde había sofás color negro y verde y menos personas. Se veía realmente acogedor, pero Rosie ni llego a sentarse.

— ¡Vamos a bailar, Lucy!— exclamo.

— ¿Tan pronto? Yo preferiría sentarme un rato— dije, y ella asintió.

—En ese caso, ¿Brian, bailamos?— le pregunto al chico, sacándole una sonrisa.

—Seguro linda— le dijo, y se fueron para dejarme ahí.

Empecé a mirar a mi alrededor, y me di cuenta de que en el área donde estaba casi no había nadie, excepto dos chicos que se comían a besos como si no hubiera mañana. En una de esas, un móvil sonó pero la chica hizo ademan de callarlo y siguieron en lo suyo.

Me sentí un tanto incomoda, y me levante hacia la barra para pedir algo de tomar. Cuando llegue, un chico de ojos azules y cabello rojizo me atendió y me sirvió rápidamente mi soda de fresa, con el coqueteo incluido.

Era el tipo de chico que si podría gustarme físicamente, porque era guapo, pero demasiado coqueto para mi gusto. No era que yo fuera celosa, pero salir con alguien que acostumbra llamar la atención de las personas tan fácil no es lo mio.

Le di un sorbo a la soda, y fue hasta entonces que me percate de lo sedienta que estaba porque me supo a gloria.

—Hola— escuche que un chico dijo detrás de mi, con una voz tan gutural y suave a la vez que se me antojo demasiado sexy. Me dispuse a voltear, y casi escupo la soda. Y digo casi porque ya la había pasado por mi garganta.

Frente a mi estaba un chico de inexpresivos pero brillantes ojos verde jade, cabello negro, piel blanca y expresión enigmática sin igual.

Frente a mi estaba Hunther Wentz, el chico de mi relato. La creación de mi subconsciente.

Me miraba con una ceja alzada, y creo que se debe a la expresión que mi cara tiene en este momento pero, ¡¿COMO JODIDOS PUEDE SER POSIBLE QUE HUNTHER SEA ALGUIEN DE VERDAD?!

Calma, Lucy.

— ¿Te encuentras bien?— pregunto con su sensual voz pero con gesto neutro.

—S-si— susurre, tratando de recuperar un poco de compostura. —H-hola.

Hunther me miro analítico, pero no volvió a preguntar nada.

—No te ubico, ¿Quién eres?— soltó, sorprendiéndome.

—Este, yo… Lucy, Lucy Devinne— me presente, extendiendo la mano y rogando por no temblar.

—Tom Hendrickson— musito y tomo mi mano. Al tiempo que lo hizo sentí una especie de cosquilleo y nos soltamos, extrañamente, al mismo tiempo.

Lo mire y creí leer en su expresión desconcierto, pero lo pase por alto y me concentre en su nombre el cual no era Hunther Wentz. Me sentí mas tranquila.

—Y entonces… ¿eres hijo de los Hendrickson?— pregunte. El asintió.

—Y tu eres Lucy Devinne…— el deleite que sentí al escucharlo pronunciar y arrastras mi nombre no tenia nombre. —Sigo sin ubicarte. ¿Quién te ha invitado?

De repente sentí frio. ¿Y ahora que? ¿Brian nos habrá colado a una fiesta en la que el estaba de colado también?

—Eh, bueno, yo…

—Tu… ¿qué?— me empezó a inquietar mas, y no era por el asunto de haberme colado. Era porque con esos tonos de voz y esas expresiones —las cuales eran casi nulas— Tom era exactamente como Hunther.

Siempre que escribí sobre el lo tuve como un chico serio, de expresión ilegible, taciturno, enigmático, intimidante… y todo concordaba en Tom y Hunther, absolutamente todo. Era bastante escalofriante.

—Fui invitada por Brian Simmons, y espero enormemente que no sea un colado que me coló— acote al fin, bajando la mirada con vergüenza.

De repente, y contrario a lo que pensé, escuche una risita proveniente de Tom. Cuando alce la mirada, lo vi sonriendo de una manera que no pude describir, pero que me afecto tanto que sentí mis piernas fallecer por lo que me agarre de la barra discretamente.

—Entonces tú eres la chica que Brian dijo que me presentaría. Ahora todo encaja— inquirió, mientras me sentí de lo más confundida.

— ¿Cómo?

—Si. Hace rato lo vi, estaba con una chica pelirroja y dijo que me presentaría a una chica que era amiga de el y la pelirroja, pero sinceramente no me gusta que la hagan de Cupido conmigo.

¿Entonces esto ya estaba planeado por Rosie y Brian? Ahora entiendo porque dijo que hoy podría conocer a Hunther. «Uno nunca sabe…»Si, claro. Voy a matarte Rose Reed.

—Esa es la causa de tanta insistencia de parte de Rosie para que saliera hoy— musite con una pequeña sonrisa.

—Debo asumir que Rosie es la pelirroja, ¿o me equivoco?— asentí en afirmación. —Y bueno, ya que nos encontramos sin querer y no fuimos victimas del plan de ese par, ¿quieres un trago?

Alce las cejas sorprendida, pero cedí rápido ante la sonrisa y mirada enigmática de Tom.

Tal como a Hunther, era difícil decirle que no.


Author's Note: ¡Primer capitulo! En un principio pensé que esto seria solo un One-Shot, pero la inspiración llego a mi fuerte y planeo descubrir más cosas acerca de Lucy y Tom/Hunther. ¿Continuo? Ustedes deciden.

PD.- ¿Les parece conocida la apariencia de Tom?. ¡Besos!

MarieSL.