Prólogo

Cuando las personas caminan lo hacen mirando hacia todos lados, algunas tienen el ceño fruncido y otras la mirada fija, algunas voltean espontáneamente y otras hacen gestos faciales pero todas tienen tres cosas en común: todas parecen preocupadas por algo, todas tienen una mirada vacía y ninguna mira hacia arriba.

Kael sabía el porqué de las dos primeras, pero ¿y la tercera? ¿Por qué ninguna persona se atrevía a mirar hacia arriba?; tal vez por que arriba estuviese el cielo y su inmensidad e infinitud les hace recordar lo insignificantes y patéticas que son sus vidas, o tal vez por que mirar hacia arriba significaba intuir que había algo más allá del mundo tal y como lo conocemos (o creemos conocer), algo que nos es desconocido y que no cuadra con todo lo demás, eso que no nos deja conciliar el sueño cuando pensamos en el sentido de las cosas, algo…; pero ¿Por qué Kael se preguntaba eso justamente?, la respuesta era fácil, por que él estaba arriba.

''Volvió otra vez''.

Su susurro se oyó como un grito en aquel espacio reducido pero acogedor, él estaba apoyado en una baranda de metal al lado de las escaleras que tenían una forma zigzagueante si se las miraba desde arriba; por esas escaleras que conectaban los cuatro primeros pisos pasaban las personas de forma regular, y ninguna había mirado hacia arriba en las tres horas que Kael se encontraba sentado en el ultimo piso, en el quinto, al que nadie se atrevía a ir por estar deshabitado, sucio y por los rumores de un espectro que habitaba dicho lugar.

"¿Otra vez Kael?, ¿crees acaso que no se lo que estas haciendo?"

-¡Cállate!, últimamente te has vuelto muy molesto, ¿Qué no te había hecho desaparecer ya?-

"Jajaja ¿hacerme desaparecer?, si hubiera desaparecido ¿no crees que ya hubieras dejado de hablar solo?, o mejor dicho ¿de hablar con migo?; además, veo que aun añoras ser percibido o no hubieras esperado tres horas a que alguien mire hacia arriba, mire hacia donde estas, te mire."

-No estuve esperando eso, solo quería escribir-

"No puedes ni engañarte tú solo, ¿pretendes engañarme a mí Kael?, ¿acaso ya no te acuerdas quien soy?"

-Mi necesidad de engañar ya no existe, no pretendía mentirte, solo soy sincero.-

"Kael…, tan inocente como siempre, tan ingenuo, tan estúpido; tu crees que ya has hecho todo, que acabaste con migo, acéptalo de una vez Kael, tu no puedes hacer esto, tu solo eres uno mas, veras…, hay dos cosas que odio muy especialmente a pesar de ser yo odio puro, una de esas es ver como alguien que es mejor que los demás pasa su vida como debería ser, y la otra es ver como alguien que es igual a los demás pretende cambiar su vida a como quisiera que sea, y como sabrás, tu te encuentras dentro de estos últimos…"

-¡Basta!-

Kael cerró su cuaderno, ''nada'', no había escrito nada al igual que en los días anteriores ¿Por qué?, no importaba eso ahora, ''mejor me voy a dormir'', pensó, los días siguientes serian días difíciles para él, después de todo tenia un mundo por destruir.

El suyo