Tratando de escapar

Estando encerrada en el castillo, la vida para Aiddy era un verdadero martirio; el consejo para asegurarse de que no escapara la mantenia en la habitación que habia sido de sus padres. En la entrada de la habitación habian de cuatro a seis guardias para que no saliera y si lo hacia la escoltaban a donde fuera a si fuese ir al baño. Los miembros del consejo se dedicaban a enseñarle todo lo que ellos creian "necesario" para ser rey, pero Aiddy no les prestaba la minima atención. Pensaba en que si bien era cierto que en el palacio tenia todo lo que en casa de Anabell no, al menos alla si la querian y se preocupaban por ella.

El unico que parecia entender como se sentia era Maximillian, era un anciano, de barba blanca como la nieve y ojos azul claro, él había sido parte del consejo, pero al no estan de acuerdo con los otros y de la forma en que manejaban el reino lo excluyeron. Al haber sido gran amigo de Aarón sentia mucho cariño por Aiddy, a veces la ayudaba a escaparse, pero los jardines era lo mas lejos que podia llegar. Aparte de eso Aiddy estaba muy preocupada porque Steven hacia intentos cada vez mas desesperados para entrar al castillo a ver a Aiddy, pero siempre lo encontraban los guardias y ya lo habian amenazado que la proxima vez que lo hacia lo encerrarian.

- Aiddy ¿quieres salir? - le pregunto Maximillian viendo que Aiddy miraba constantemente asi afuera mientras hablaban. Aiddy le dijo que si y Maximillian tardo unos minutos en despejar el camino para poder salir sin ser vistos. Cuando llegaron afuera le dijo- Ve con cuidado, solo te puedo asegurar una hora tal vez menos...

- Esta bien, gracias Max - le dijo Aiddy y se alejo con rapidez.

Empezo a recorrer los jardines pero teniendo cuidado de no pasar frente ninguna ventana. Los jardindes eran amplios de un tono verde brillante y a petición de Zelena habia un pequeño bosque en la parte de atras donde corria un arroyo aunque ultimamente siempre estaba lleno de guardias, todos los lugares estaban hasta tal punto que no tanto un castillo parecia una carcel. Aiddy se fue con cautela hasta el arroyo, se sento en una orilla y se miro en el. Su rostro habia cambiado mucho; su cabello, negro y lacio, estaba mustio y falta de brillo, sus ojos, verdes como los de su padre, tenian tenues ojeras. Se lavo la cara y se recosto a un arbol, y ya estaba, quedandose dormida cuando el sonido de pasos le desperto. Lo primero que penso fue «me descubrieron», decidio mirar detras del arbol con cautela, pero para su sorpresa no vio a nadie. De un momento a otro sintio una mano en su hombro cuando se volteo se encontro con la persona en la que, sin querer, habia estado esperando ver los ultimos dias.

- ¿Hugo? -exclamo Aiddy sorprendida, el chico le sonrio.

- El mismo -se jacto Hugo- ¿te sorprende verme?

- La verdad, si -le contesto Aiddy- Steven debe haber tratado de entrar unas diez veces y siempre lo descubren.

- Bueno ten en cuenta que soy un profesional y el solo un aficionado.

- Si supongo que ser un ladron con complejo de mercenario te entrena bien en ese aspecto -le reclamo Aiddy.

- Me alagas, aunque -le sonrio con descaro- no te puedo devolver el alago por que te ves horrible.

- Como si me importara...

- Bueno olvidalo -le corto Hugo- a lo que vine. ¿quieres salir de aqui?

- Claro.

- ¿Quieres saber si tu padre sigue con vida?

- Por supuesto.

- ¿Quieres detener la tirania del consejo...?

- ¡Basta! ¿Qué pretendes? ¿Qué es lo que quieres de mi Hugo?

El chico le tomo la mano y busco los ojos de Aiddy.

- Te quiero ayudar, si quieres, claro.

- ¿Porqué me ayudarias?

- Se que no soy alguien confiable, pero creeme esta vez. Se lo que es estar encerrado sin saber lo que pasa a tu alrededor. Entiendo lo que sientes por eso te quiero ayudar.

Aiddy estaba confundida el chico parecia sincero, pero no tenia una muy buena fama que digamos.

- Y que dices ¿quieres mi ayuda?

- Si, solo dejame ir por mis cosas...

- No huiremos hoy -le corto Hugo- Vendre despues, pero eso si de noche.

- ¿Porqué de noche?

- Tengo una reputación que cuidar -le dijo Hugo recuperando su tono sarcastico- Sera mejr que te escondas alguien viene.

Era algo muy cierto se escuchaban pasos que se acercaban. Aun con la mano de Aiddy entre la suya, Hugo se dispuso a irse, pero Aiddy se oculto esperando ver quien era y se encontro con Maximillian. Al verlo Hugo solto inmediatamente la mano de Aiddy.

- Es mejor que te vayas antes de que le diga a los guardias que le pongan tu nombra a una mazmorra -amenazo Maximillian a Hugo. Aiddy estaba boquiabierta, jamas habia visto a Maximillian asi.- Vamonos Aiddy.

Esta lo siguio sin mirar atras imaginandose la cara que debia tener Hugo. Cuando estuvieron de regreso en la habitación de Aiddy, Maxilliam la reprendio.

- ¿Que hacias con una rata como el? -le pregunto Maximilliam.

- ¡No hables asi de él! -se defendio Aiddy- Solo me quiere ayudar.

- ¿Ayudar? Aiddy, por amor a Dios, esa gente solo se saben ayudar a si mismos. Pero ya eres mayor y no puedo cuestionar tus desciciones, pero espera un segundo... -Maximilliam salio de la habitación y al cabo de unos minutos regreso con una jaula. En ella habia un hermoso halcon- Era de tu padre esta entrenado para llevar mensajes. Si te vas al menos quiero que me cuentes si te sucede algo malo.

- Esta bien, gracias Max.

Maximillian dejo a Aiddy en su habitación y se fue preocupado por lo que le pudiera pasar a la chica. Aiddy en cambio estaba feliz, imaginandocomo seria su huida perfecta y lo preparo todo. Pero los dias se hicieron semanas y Hugo no aparecia. Una de las noches Aiddy rompio en llanto pensando que el chico le habia vuelto a mentir. «Max tenia razon. No debi creerle a Hugo» se decia a si misma, sentia como si le hubieran quitado la esperanza de salir de aquel sitio. Lloro hasta que una vocesita dejo detras de ella.

- ¿Porqué lloras?