Respondes a su llamada.

Una vez más lo haces.

Sabes que ese llamado solo implica segundas intenciones, nada romántico si cupiese esperar.

Pero aun así acudes a tu cita, con la urgencia de ver esa mirada penetrante que sabes guarda deseo para ti, solo deseo y nada más que deseo.

Inviertes cuidadosamente tu tiempo en escoger el vestido perfecto, teniendo en mente que él tiempo que él te dedica es ese que le sobra. Aun así buscas impresionarlo, pues "¿quién sabe?", piensas, "quizás esta sea la noche".

Te aproximas, sonríes tímidamente y él te devuelve una sonrisa deslumbrante, seductora, pero lejos de lo que anhelas, no exhibe el sentimiento de amor que deseas más que nada en el mundo encontrar.

Intentan disfrazar la cita con conversaciones banales sobre el clima, los sucesos del día y demás nimiedades, pero ambos saben a que conducirán.

Después de todo, la intención del encuentro era clara para ambos, incluso si tu ilusión adolescente hizo aparición y engalano la idea con declaraciones de amor eterno inexistentes.

Comienzan los comentarios con doble sentido y tu rostro se tiñe de carmín sin que puedas evitarlo. Él ríe de tu inocencia, "todavía te sonrojas" añade y tus mejillas se encienden aun más si eso es posible.

Tienes perfectamente en mente en que acabara esa noche y te gustaría poder evitarlo con la misma intensidad que lo deseas. Sabes que no comparten más que una afición por el deporte horizontal pero aun así permites que suceda.

Porque sabes que lo necesitas en cierta forma.

Sabes que acabaras llorando cuando el parta nuevamente a las sombras de la noche, como ocurre cada vez. Pero dejas que fluya, como siempre, conociendo el desenlace.

Lo miras de soslayo, te sonríe de medio lado como solo él sabe hacerlo y sabes que ha llegado el momento.

Pero no te detienes, como ocurre siempre. Como ocurrirá hasta que él lo decida.
Porque sabes que puede contigo, y al finalizar el encuentro reiniciaras la espera con los ojos anegados en lágrimas embriagándote de su perfume.

Y esperaras , como siempre. Y responderás, como siempre.


Bueno, si hay alguien del otro lado espero que hayan disfrutado leyendo, y si hay critica o comentario bienvenido sea (mensaje subliminal).
Ya que estamos muy feliz navidad! Y que Papá Noel les traiga muchos regalitos lindos.
Besote enorme