Quiero volar lejos. Quiero irme y visitar todos los paisajes que encierra mi mente.

Necesito tanto la tranquilidad diáfana de un lago / De corrientes que suenan como canción de cuna.

De un Sol que ilumina las aguas cristalinas / Las engalana de matices dorados.

De un dulce frescor en el vestido cuando se interna.

En una mujer que juega como niña / Y chapotea otro poco / Y zambulle la melena / Y mira el Cielo.

Y ve a las aves volando, como manchas de un tintero.

Se baña en la Paz / Sonríe / Deja que la corriente se la lleve.

Porque cuando el viento sopla así / Suave como la caricia de un hermano / Generoso / Y cuando hay Paz.

La mujer sólo se hace el río.

Sólo se deja llevar y se pierde ya llegando al mar.

Un mar inexplorado donde descansan, en su lecho, las más bellas caracolas / Y todas las canciones más hermosas del Mundo se escuchan si las acercas a tu oído / Las que hacen temblar como una hoja / Erizarse en un escalofrío.

Y en el fondo, una vez has degustado las mieles de sus orillas, se halla el Amor.

Mi corazón es un mar profundo de aguas tempestuosas.

Deja que me ahogue en él o moriré por dentro sin saber lo que es

Mi felicidad.