Ojalá fuera tan fácil arrancar los defectos y los vicios, ojalá fuera tan fácil cambiar. Pero hoy que me hallo estático, pero sobretodo perdido, tomaré una resolución.

Me voy a destruir. No sé hasta qué punto, sólo sé que para cuando termine este proceso, no quedará el mismo sujeto de antes.

En el pasado creía que estaba tomando el camino correcto. Pero hace poco descubrí que a pesar de estar en el sendero indicado, no lo he recorrido aún. No he dado un solo paso ni adelante ni atrás. Algo me pasó, que me quedé en el mismo sitio mientras veía a mi alrededor cómo otros avanzaban en la vida. Sólo sé que en algún momento dejé de crecer y aprender, y a mi vida llegó el temor. Temor de no cumplir las expectativas, de caer en la soberbia y la insensibilidad. De no estar preparado para lo que venía hacia mí. Y a pesar de tratar de evitarlos, fallé, ambos están en lo más profundo de mi ser y me encadenan a un punto específico del pasado. Y junto con ellos, es agregan otros eslabones a mis cadenas: inseguridad, torpeza, falta de visión, indiferencia. Hoy siento estas cadenas sujetarme y arrastrarme al más profundo de los desastres, pero no sé cómo cortarlas, porque no las puedo ver, y no sé si termine haciéndome un daño irreparable al cortarlas. No quiero ir a donde las cadenas me llevan, pero no siento en mí la fuerza interior del pasado. Hoy sólo queda un débil deseo, no por vivir, si no por trascender tan siquiera un poco antes de abandonar este mundo. No sé cuando, pero dejé de luchar. Y francamente se me ha olvidado cómo se hacía. No único que sé es que me siento atado al suelo y no hallo un motivo real para levantarme de donde estoy.

No me gustaría llegar a ese punto. Pero lo sé bien. Una de las cosas que podría hacerme salir del agujero es la pérdida. Mucha gente que no valoraba lo que tenía cambió de forma definitiva el día que perdieron seres queridos que realmente les importaban. Supongo que si no reacciono a tiempo, ese será mi destino a corto plazo.

Ojalá uno pudiera extirpar cual tumor los aspectos negativos de uno mismo. Pero así no son las cosas. La vida te pide sacrificio, dolor, y determinación, para crecer. Sólo tengo las dos primeras por mi incapacidad para sentirme superior al problema. Debo salir de este laberinto cuanto antes, porque el mundo se mueve mientras sigo aquí, y no quiero ver a la gente que quiero irse más y más lejos.

Hugo Baltazar Santiago.