Sin cara

Capítulo 2: la regla.

¡*!

Scarlet estaba muda, solo miraba a Jason a medida que sus mejillas se teñían. Jason no podía moverse, aunque quería hacerlo.

–Ya, cumplí con la apuesta y lo besé– dijo Scarlet cambiando su semblante a uno serio y rígido caminando con paso firme recogiendo su mochila del suelo.

Charlotte no entendía, aunque conociendo a su amiga debía preguntarle después.

–¿Por qué no cumplías la apuesta con mañana, con el verdadero él?– Charlotte no sabía a qué rayos se refería Scarlet, aunque no era malo seguirle la corriente y sacarle un poco de información.

–Porque nunca tendré una así con el verdadero– esa última frase la dijo con un dejo de tristeza muy notable al paso que salía del temporal salón de las esculturas.

Brian y Jason esperaron unos segundos, una vez asegurados que nadie entraría bajaron de los pedestales revisando de forma inmediata sus teléfonos, Jason estaba atónito y Brian ya tenía con que chantajearlo. Revisaron la conversación de Scarlet y Charlotte, extrañándose del cambio de humor de la primera, ella definitivamente era especial o por lo menos desde el punto de vista de Jason. No sabían que pronto ella sería importante para ellos.

Volvió a sonar el timbre, todos los alumnos subieron a sus salas de clases.

–Hi!– "¡Hola!" se escuchó desde afuera de una voz femenina.

Se abrió la puerta de la sala dejando ver a la persona de la voz. Era una mujer de unos ventidos años, rubia, ojos grises y de un metro setenta, se llamaba Christine Baxter.

–Where is every body?– "¿Dónde están todos?" preguntó Brian.

–We were here like 20 minutes ago– "Estamos aquí desde hace 20 minutos" dijo Christine mirando su reloj de muñeca –Where do you were?– "¿Dónde estaban ustedes?" preguntó a ambos mayores.

–We were here like wax dolls– "Hemos estado aquí como muñecos de cera" dice Jason recordando el beso en la mejilla.

–Ok, I gonna call every body– "Ok, los llamaré a todos" dijo Christine calmadamente, la rubia salió y volvió –Oh and... Can you stop leaving your little brother in hotels!?– "Oh y... ¡¿Podrian parar de dejar a tu hermanito en hoteles?!" dijo un poco molesta con el muchacho de ojos celestas.

–Is not my foul if Angel never is in the car when I call him– "no es mi culpa si Angel nunca está en el carro cuando lo llamo" dijo tratando de excusarse.

–When do you call him?– "¿cuándo lo llamas?" preguntó levantando una ceja.

–Eeeeeh, just tell him that don't make any trouble– "solo dile que no se meta en problemas".

¡*!

Tocó el timbre y Scarlet con Charlotte subieron a sus salones. Scarlet se había vuelto a cubrir la cara. Ya en el salón de sentaron en sus puestos, una persona respectiva se sentó al lado de Scarlet.

–Hola, Hyden– le saludó al adolescente un año mayor que ella.

Su cabello era negro y corto, ojos de color miel, mucho mas alto que ella y una cara muy detallada. Hyden Smith.

–Hola– le dijo sentándose junto a ella, desde que ESO pasó.

–Un aviso muy importante– dijo la profesora jefa de curso a sus alumnos entrando al salón y quedando frente a los alumnos al lado del escrito del profesor –Como todos sabemos, vienen algunos cantantes que se hacen famosos en Youtube– dijo comenzando su discurso –Por alguna razón por hoy nos dejaran unos muñecos de cera en el antes aula del decimo primero "A". ¿Por qué nos dejaron esos muñecos? No sé. Pero lo que sí nos dijeron es que no pueden tocar a los muñecos– Charlotte y Scarlet se undieron en sus asientos mirándose una a la otra.

–¡Ay! Querida profe, ¿y qué tiene de malo?– preguntó una voz femenina desde el fondo de la sala.

Era pelirroja con algunas mechas rubias, lentes de contacto verdes, usaba maquillaje en exceso, con una camisa dos tallas menor formando un pronunciado escote en "V" enmarcando su falso busto, pantalones muy ajustados que aunque lo intente no harán que se vea su plano trasero, zapatillas negras con detalles fucsias. Alexis Stefan era su nombre.

–Yo podría jugar un poco con los muñecos– dijo abriendo su escote un poco más haciendo babear a algunos alumnos.

–Sí, porque los verdaderos ni te mirarían– ese comentario salió del lateral izquierdo junto a la ventana de la sala.

Su nombre era Kelly, Kelly Jackson. Afroamericana genial, de cabello liso abombado negro combinando con sus ojos, parece de veinte aunque también tiene dieciséis. Es la novia de Hyden.

Todos rieron, después de todo era cierto, Alexis siempre ha sido una zorra.

–Profe, ¿no hará nada?– la profesora reía por lo bajo, era cruel pero cierta la declaración de Kelly.

–En fin, se los recalco, tienen terminantemente prohibido tocar a los muñecos– Scarlet a cada palabra se hundía más y más en su asiento. –Ah, casi lo olvido, al que se le ocurra tocar alguno de los muñecos será suspendido.

Scarlet pensaba y pensaba cómo siempre. Si con tocarlo te suspendían, ¿qué pasaba si lo besabas? Lo más probable es que no se debían tocar para que no supieran que eran personas reales.

Ahora la pregunta del millón, ¿debe decirlo o no decirlo?

–¿Qué pasa? Pareces pensativa– dice Hyden sacudiendo suavemente el hombro de su querida amiga.

–¿Ah? Tranquilo, solo pensaba en algo– finge su sonrisa aunque no pueda verse, lo tranquiliza.

He ahí el dilema ¿Le habla al día siguiente y le pide que no comente el beso o no se arrepiente de lo que hizo y se mete en problemas?

¡*!

Comentario dedicado especialmente a Charlotte

DIMEEEEE