Diario Verdadero de alguien sin amor

Capítulo 3: I can't fall in love with you.

¡*!

Han pasado algunos días desde que les conté de mi aburrida vida, pero hoy el día es uno de esos que nunca me han gustado, uno de esos días en los que se celebra una festividad de la escuela. Malditos sean estos molestos días, lo único bueno es que no tenemos clases, pero por el lado malo… bueno, ya lo verán.

Me despierto en la mañana perezosamente, como duermo en el suelo del cuarto de mis padres solo tengo que rodar por la cama hasta llegar a la puerta del baño, que convenientemente, está al lado de mi cama. No se asusten, el baño del cuarto de mis padres solo lo utilizamos mi madre y yo. Abro la puerta, paso el GRAN closet tipo estrellas de Hollywood de mi mamá y finalmente en el fondo del pasillo a la izquierda está el baño, me cepillo los dientes me limpio mi fea cara. Voy a mi cuarto.

Me quito la pijama, aunque haya un horrible frío infernal. Lastimosamente hoy tenemos educación física. Busco en mi closet mi bra deportivo para ponérmelo, mi uniforme de deporte –Una camisa blanca con la insignia del colegio de cuello redondo que me ahorca, un pantalón deportivo ancho, grueso y suelto color azul oscuro y zapatos también deportivos que se supone deben ser blancos, aunque están tan sucios y curtidos que parecen beige– primero me pongo la camisa, y luego el pantalón deportivo, casi al final mis sucios zapatos y para terminar mi sudadera gruesa con cierre azul oscura.

Voy a mi peinadora, me cepillo mi grueso y rebelde cabello en una espantosa cola de caballo, busco entre mis cofres unas pulseras sencillas azules oscuras, en especial mi muñequera azul clara de cuentas con la palabra "music" en ella que meto en el bolsillo de mi suéter, unos pequeños zarcillos de chapa en forma de sol con grabados en él son los únicos que me pongo. Veo el rímel negro bajo algunas cosas "¿a él le gustaría?" pregunto para mí misma, sacudo mi cabeza, no me gusta él, no me gusta. Lo miro un momento, de todas formas lo meto en mi bolsillo; nunca se sabe.

Cojo mi morral, ahora azul claro con las letras "aeropostal" escritas en verde fluorescente, aprovecho para coger mi teléfono con los audífonos en la mesa fuera de mi cuarto. Voy a la cocina y me como mis últimos cupcakes hechos por mi madre. Me pregunta si ya nos vamos y hacemos el típico y callado viaje a mi escuela.

Bajo del auto y mi madre me avisa que hemos llegado a la escuela. Bajo y no han llegado ni Diana, Adela o Charlotte. Doy paso firme con pero como todo el tiempo desde que tengo memoria encorvado en diagonal a la cafetería, llegando a las escaleras traseras donde están algunos amigos, pero no él… "SCARLET KENSINGTON, NO ESTAS ENAMORADA, AMAS A ANTHONY DE SMOSH, DEJA DE DECIR COSAS SIN SENTIDO" me regaño a mi misma mentalmente.

Hablo con unos amigos un momento, me voy y para ir al baño. Hay demasiada gente ahí, me arremango las mangas del suéter, abro mi bolso y de ahí saco mi perfume "pure seduction" de Victoria's secret. Me echo esa fragancia que a tantas personas del salón les gusta, creo que a él también, "cállate, Scarlet", me vuelvo a regañar, después saco las pulseras y me las pongo. Veo el rímel y pienso en utilizarlo, pero no puedo porque hay mucha gente tratando de acaparar el espejo, guardo todo y vuelvo a salir.

Al fin me encuentro con Adela.

–Hola– le saludo cómo todas las mañanas.

–Hola– dice Adela a medida que se quita sus audífonos –Charlotte está ahí– dice cómo si hubiese leído mi mente.

Caminamos hasta una de las mesas de la cafetería, dejo mi mochila en una de las sillas y antes de siquiera articular palabra:

–Aquí están las hojas que me pediste que te imprimiera del trabajo– dice abriendo una carpeta morada con un grafiti de su nombre que yo hice en la portada sacando unas hojas.

–¡Ay, como te adoro mi cosita adorada y bella!– digo de manera chillona abrazando a mi mejor amiga. Cómo tuvimos dieciséis días para hacerlo, entregarlo y cómo soy yo lo entrego hoy en el ultimo día, tiene muchísimas hojas, lo hice ayer en la tarde casi noche, es un profesor un poco moderno así que sabe cómo saber cuando alguien hace un copiar y pegar de la santa página de internet, wikipedia. Mi impresora se quedó sin tinta y ella cómo mejor amiga que ella es me hizo el favor de imprimir las primeras tres páginas que me faltaban.

–AAAAAAH Scarlet finalmente se volvió finalmente loca, tú fuiste la primera que me dijo que si te hablaba cómo lo estás haciendo me darías una cachetada– dijo perpleja y asustada. Sí, soy capaz de darle una cachetada. Sí, soy muy bipolar.

–Estoy feliz, tu sabes cómo soy– digo rascándome la parte trasera de mi cabeza, cojo rápidamente las hojas y vuelvo a abrazar a Charlotte.

No me había dado cuenta cuando Diana había llegado, ella también se sorprendió de mi comportamiento, nos saludamos, su trabajo tiene treinta y seis páginas, más o menos.

Suena el timbre, vamos a entregarle el trabajo al profesor en el laboratorio. Lo encontramos en la puerta del laboratorio de biología.

–Buenos días, mejor que el grupo me entregue el trabajo después junto con todos los del curso, para darle tiempo a quienes lo terminan– dijo a medida que su bigote se movía.

Cierra la puerta. Charlotte, Diana, Adela y yo nos comenzamos a reír, jugando a cerca del bigote del profesor. Me pongo la parte carnosa inferior de la mano en el espacio entre la nariz y la boca a medida de muevo mis dedos simulando a Zoidberg de futurama.

Vamos a los lockers para guardar las mochilas, agarro mi candado, le aplico la contraseña y Charlotte y yo metemos nuestros bolsos allí. Ahí está él, tan cerca de mí pero tan lejos. Sacudo mi cabeza y repito mentalmente "solo lo dices porque crees que te gusta, aprende de los errores pasados, el ser amable contigo no hace que le gustes". Triste realidad la que pienso. Eso me recuerda a algo que escribí:

Mi corazón:

Mi corazón siempre estará vacío

Porque tú no estás ahí.

Mi corazón puede parecer que se rompe,

Pero la realidad es que

Siempre estuvo hecho insignificante polvo.

Mi corazón ya no puede más,

Por eso me da miedo

Volver a amar a alguien.

Mi corazón teme a

Tu futuro rechazo y a perderte

Cómo pasó antes,

Por eso ya no puede más.

Charlotte me devuelve a la realidad, hay que ir a la casita de deporte, ese nombre se debe a que es un pequeño espacio que queda apartando las canchas de voleibol, básquet y lo que se les ocurra a los profesores para usarlo con forma de casa donde se encuentra la coordinación de deporte. Caminamos y nos dejan las tareas que hacer antes de que comiencen los bailes de todas las secciones. A Diana, Charlotte, Sasha y a mí nos toca inflar globos, aparece Adela. Para los que se preguntan, Sasha es una amiga que me conoce desde que tengo cinco años, es muy buena amiga y graciosa, va a ser muy importante para este capítulo.

–¿No deberías estar en clase?– pregunta Charlotte, mientras Adela deja su mochila en la silla de metal y hierro de la gran mesa que jamás voy a entender que hace ahí.

–El profe de castellano no vino, así que tenemos hora libre– dije sencillamente –¿Qué hacen?–.

–Inflando los globos– responde Charlotte.

–Sasha, Scarlet– nos llama desde otra parte la profesora de educación física, vamos a donde se encuentra la molestia humana –Lo que ustedes harán con los globos será un arco para la entrada– maldita sea, odio hacer esta clase de cosas.

Sin rechistar Sasha y yo comenzamos a apilar los globos azules y blancos, estamos así unos veinte minutos hasta que una muchacha de grados superiores nos alumbra el día ayudándonos a hacer el estúpido arco, según ella, ha hecho diferentes cosas con globos, hasta a realizado cursos.

Finalmente, con ayuda de Charlotte y Diana. Sacamos ambos pilares cuando estamos en la entrada principal de la cancha. Me molesta un poco ser la fuerza bruta en esto, pero está por cambiar cuando lo veo ayudando, pero está del lado contrario al mío. Nos ayuda bromeando un poco, aunque no puedo evitar que se acerca más a Sasha, "Dios mío, Scarlet ¿qué demonios te pasa?, tú NO lo amas y NUNCA lo harás". Vuelvo a la casita ya que no soy de ayuda ahí. Sigo pensando en él, no debí haber ido a esa fiesta, no debí haberlo conocido.

–Kensington, ¿puedes pegar estos carteles en las paredes donde está el arco?–.

Asiento ante esa orden indirecta y tomo los carteles, la tijera y la cinta adhesiva. Caminé todo el trayecto hasta llegar a las paredes donde amarramos el arco de globos. Lo veo hablando y riendo con Sasha, están terminando de colocar los globos. Sasha me ve con los carteles.

–¿Te ayudo?– me pregunta acercándose. Jake está atrás suyo mirándome fijamente.

–Eeeeh, claro– respondo primero mirando a Jake y luego a Sasha.

Primero me agacho lo agarro del lado derecho y lo sitúo el cartel en la pared, Jake está parado del lado izquierdo y me ayuda desde arriba.

–Hey, ¿me pueden pasar la cinta?– pregunta Sasha arrodillada a mi lado izquierdo.

Jake la rueda en el muro bajo que llega a perfectamente a la medida de mis ojos café, no sé porque, pero a medida que pasaba la cinta yo la seguía detenidamente con mi cabeza y mis ojos. Jake ríe un poco cuando la cinta para en frente de Sasha y he vuelto al mundo, no puedo evitar sonreír con una sonrisa sincera. "¡NO, SCARLET! Tú no estás enamorada, estás enamorada de Anthony" Me vuelvo a regañar a medida que sacudo mi cabeza, vuelvo a la sonrisa vacía y falsa.

Terminamos con este cartel y hacemos el otro, no hay mucho cambio. Todos volvemos a la casita y el viene con nosotras, es todo un caballero, el único chico de nuestro salón que nos ayuda, "CÁLLATE, SCARLET".

Con más globos que inflamos hacemos flores que pegamos en toda la reja de la cancha. Trepo la reja de la cancha y Charlotte está del otro lado. Él se queda conmigo, ¡qué lindo!, ¡digo!, que bien. No podemos poner los malditos globos en lo alto de la reja, me provocaba caer "accidentalmente" y hacer que él me atrapara en brazos como si fuese una película, en serio, ya estoy pensando en irme a un centro psiquiátrico, digo cosas que no tienen nada que ver con la realidad. Lo digo porque imaginar a una vaca morada con alas que dice "miau" es más normal que esto.

Finalmente todos terminamos con nuestras labores. Miro en dirección de Jake, está con Sasha, un momento… esto que siento s-son… ¿celos? Pero los celos son para la gente enamorada, estoy resignada a ser una forever alone. No puedo sentirlos, no puedo, no puedo, no puedo, NO PUEDO.

Charlotte y yo volvemos a los lockers y sacamos nuestros bolsos. Vamos al baño, saco mi rímel negro, Adela y Charlotte se miran confusas. Me lo hecho cuidadosamente y en gran cantidad por mis ojos, me miro si lo use correctamente, lo hice, doy dos pasos hacia atrás y comienzo a restregarme los ojos con fuerza, me veo en el espejo, agarro un trapito hipolergénico y con eso me quito el exceso.

–¿Pero qué te pasa?– me pregunta Charlotte sin entender lo que hice.

–Ya lo veras, es algo que descubrí ayer– dije.

Me miro otra vez en el espejo, mis ojos ahora tienen como una especie de esencia más oscura, me vuelvo a pasar el rímel ahora sin quitármelo.

–Mira lo que pasa– dije señalando mis ojos.

–Wow– sólo puede articular Charlotte.

–Pareces otra persona– también se sorprende Adela.

–¡Aja! ¿Vieron que hago mis locuras con sentido?– digo con un poco de ironía en mi voz.

–Eeeeeh bueno…– responden ambas encogiéndose de hombros y rodando los ojos.

–¿Me das?– me pregunta Charlotte tratando de salir del tema de mis rarezas, se lo paso.

–A mi también– Charlotte se lo pasa a Adela.

Adela me pasa el rímel, lo guardo en el bolso, lo abro, de ahí saco mi perfume pure seduction me quito mi suéter y me lo hecho en el cuello y los brazos. Luego suelto mi cabello, está marcado por mi estúpida cola de caballo.

–Charlotte, ¿tienes un cepillo que me prestes?– le pregunto girándome a ella.

–Si, pero es un peine, no creo que te sirva– dice asustada porque mi cabello pueda romper su delgado peine.

–Tranquilla, es solo para que mi cabello tenga volumen– me pasa su peine muy desconfiada.

Me paso el peine y mi masa viviente que tengo por cabello coge volumen, pongo todo el lado derecho de mi pelo a que cubra medio ojo y mi hombro derecho, "perfecto" pienso para mis adentros.

Salgo del baño siendo alguien totalmente diferente. Veo a varias personas con sus trajes para las coreografías, a diferentes personas. Un momento… esa chica tiene un traje casi exacto al de Brendon de Panic at the disco! En "I write this sins not tragedies", solo que la camisa de abajo en vez de ser negra era blanca, ¡quiero ese traje!

Jake está frente a la oficina de la coordinadora con algunos amigos, las tres pasamos, me ve un momento y habla.

–Ok, ¿Y ese estilo emo?– me pregunta entre divertido, curioso y creo que no le gusta, probaré mañana, ¿qué demonios me importa si a él le gusta?

–Algo nuevo que pruebo– digo un poco penosa a medida que me volteo.

Caminamos y veo a todas las personas hablando de las coreografías. Eso no me interesa en lo más mínimo.

–Scarlet, ¿me puedes guardar la mochila en tu casillero?– me pregunta.

–Claro, ¿y eso que no lo vas a tener cerca?– me sorprende un poco que ella en serio quiera ver los bailes, vamos caminando a los casilleros.

–Como yo tampoco bailo me tocó tomar fotos aparte de ayudarlas– dice sacando la cámara de su bolso e introduciéndola en un casillero.

–Aaaah ok– pongo la clave y pongo el candado en las ranuras especiales del casillero, lo cierro.

Caminamos a la cancha, ya hay alumnos de bachillerato, primaria y preescolar esperando por lo bailes, solo falta que vengan algunos pocos alumnos faltantes.

–¿Dónde nos ponemos? Necesito un buen sitio para tomar buenas fotos– dice Adela con cámara en mano elevándola un poco.

–Ahí– respondo señalando una esquina solitaria como si dijera "estoy libre, vengan".

–Vamos– dice Charlotte.

Nos quedamos ahí un rato, yo me paro un momento, hace demasiado calor y debo buscarlo. "Idiota, QUE NO". Eeeeeh me voy es… porque tengo calor, si eso.

–¿A dónde vas?– me pregunta Adela notando que me voy.

–A buscar al amor de mi vida– digo sin pensar.

No entiendo, "¿A buscar al amor de mi vida? ¿Qué diablos fue eso?" me pregunto de donde salió eso. En fin. Ya no hay nadie de que no esté viendo los bailes, exceptuándome.

Lo busco entre todas las personas, espera ¿lo busco? ¡¿Qué es esto?!

Camino a donde sea escuchando música, me rindo y voy con un grupo de amigos a ver los bailes, ahí estaban Diana y Sasha con otros amigos. Ese baile que veo es el de una amiga, lo veo un rato, lo ubico del otro lado de la cancha, pasando la pared humana de las gradas, a los niños chiquitos de primer y segundo grado sentados, a las bailarinas, a otra pared humana solo que esta vez son muchachos parados de octavo y ahí, parado en una de las bancas de concreto, está él. Para los que no entiendan cómo pude saber que es él, es porque mi vista es casi biónica.

Termina el baile, aplaudo. Vuelvo a irme y caminar sin rumbo como si estuviera drogada. Camino así como por unos veinte minutos. Vuelvo, esta vez a la esquina donde está Adela, no sé donde está Charlotte. Es el baile de mi curso, que rayos les pasa con los trajes tipo bailarina de tercera y los tutús súper cortos. No me gusta el baile.

Ahora el baile de décimo primer grado. Para los que se pregunten ¿Qué pasó con décimo Bueno, como iniciaron la guerra de agua de este año el colegio les prohibió todo lo que tenga que ver con hacer actividades recreativas.

Comienza el baile. Se trata de unas alumnas seduciendo al maestro bailándole sensualmente. Estaba casi segura que a ese muchacho le daría una erección. Todos bailan enérgicamente, una de ellas hace volteretas, su falda se levanta dejando ver una panty naranja fluorescente con la palabra "pink" en ella.

Algunos se excitan con eso. Termina el baile, todos aplauden. Me quedo hasta otro baile. Comienza el baile, sus pantalones son verdes fluorescentes, ni idea de que se trata, pero es muy bueno. Un momento, ese fue un profesor de baile mío y de Charlotte hace mucho tiempo. Termina el baile, fue muuuuuuuy genial.

Termina la música, de repente una persona de último grado baila en todo el medio de las canchas, la música misteriosamente empieza. Se incorporan otras dos personas, nada del otro mundo. Se unen todas las chicas que no tienen trajes para los bailes, se unen las que tienen los pantalones verdes se unen. Se unen los muchachos. Ahora de unen las colegialas.

Hay canciones diferentes, ahora ponen party rock. Aparece el coreógrafo, ahora todos bailan gangnam style. Termina, bailan otras canciones y termina. Ese fue el mejor baile que he visto desde que entre al colegio.

Voy a los casilleros con Adela, saco su cámara y recojo mi candado. Adela se pierde un rato, camino a donde sea. Voy a una sección techada del colegio, ahí está él, ¡digo!, ahí están mis amigos.

Hablamos un rato, les enseño el inflador manual de globos que traje pero que no usé.

–Y ya no sé qué hacer con ella– termino de decir.

–Bueno, yo sé que uso darle– me dice un gran amigo de hace mucho tiempo, Taylor Blue. Lo veo jugar como un niño echándole aire a todos.

–Y ya Taylor le encontró uso– dice Sasha.

Finalmente vuelve y me lo regresa, no puedo resistirlo, pero también les echo aire quienes tengo cerca. Justo cuando llego a Jake no puedo hacerlo, algo me lo impide y todo lo que puedo hacer es indicarle que se prepare a través de señas. Sasha me pide el lanzador de aire, se lo doy tranquilamente, le lanza aire en la cara a Jake, me arrepiento de habérselo dado.

Miro un poco triste mientras Jake la persigue, en un momento la atrapa, ahora con un brazo la tiene sujetada de la cintura y con el otro le trata de quitar el inflador de globos, al fin lo consigue. Camino un poco triste pero sin romper la falsa sonrisa, lo agarro, le digo un casi inaudible "gracias" y el sorprendentemente lo escucha y me responde con "de nada".

Camino un poco triste porque después de todo logro entenderlo. No me gusta decir esta clase de cosas que más parecen de telenovela mal actuada que de otra cosa, y es… que de todas maneras, tarde o temprano tenía que aceptarlo aun que lo odiara, mis celos eran porque me he enamorado, finalmente lo acepto, me he enamorado de Jake Smith.

¡*!

Bonus, o algo así. No tiene que ver mucho con la historia:

Sacrlet y Charlotte estaban hablando tranquilamente subiendo las escaleras para llegar al salón:

–Sí, porque sabemos todos los secretos de la otra– le dijo Scarlet a Charlotte.

–No todos, hay un secreto que solo sabe mi hermana y eso es porque insistió mucho– le dijo Charlotte tranquilamente.

–¿En serio?– dice Scarlet emocionada –¿Cuál es? ¡Dime!

–No lo sabrás–.

–Me pondré muy fastidiosa– realizó una pausa para tomar aire –Dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime…–.

–Mi hermana es más insistente, no lo lograras–.

– Dime, Dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime, dime…–.