El oscuro Cazador.

Aunque sea el final de mi vida, estoy contento de por fin poder publicar este documento, soy Sern y según las instrucciones de quien me contrató para documentar su historia, este es el único momento en el que podría hacer públicas sus aventuras sin temer las consecuencias que ello acarrea. Sin más preámbulos, aquí comienza la extraña aventura de este humilde escritor junto con su ahora fallecido y buen amigo Denuel, el cazador.

-Ultimas notas que escribí en mi diario.

He tenido la suerte de haber tenido cierto éxito vendiendo mis libros, incluso aquel libro de antiguas fábulas y leyendas que me contaba mi abuelo cuando le visitaba, historias fantásticas sobre una nube roja que viaja por el mundo, cambiándolo completamente hasta que vuelve a aparecer, un suceso que según él, sólo pasaba cada quinientos años, nadie le creía excepto yo hasta que me hice adulto. Aún recuerdo el día en que dio su último suspiro, las últimas palabras que me dijo fueron:

-Quedan... cinco años...

La semana que viene hará justamente ese tiempo desde que esas palabras resonaron en mis oídos, es un hecho que una parte de mi quiere ver esa nube roja cubriéndolo todo.

El mismo día que escribí esa nota hubo una tormenta en un día de verano, mi amada estaba intentando dormir mientras yo me encontraba ido pensando en nuevas historias, nuevos libros fantásticos. La madera crujía por el viento y la chimenea resplandecía chispeante permitiéndome escribir mientras que la lluvia azotaba allí fuera con fiereza.

Sorprendentemente alguien llamó a mi puerta. Preocupado por mi seguridad y la de mi querida Lia me aferré a la espada que había comprado hace un mes para situaciones parecidas.

-¿Quién es?- pregunte al extraño desde el otro lado de la puerta.

Sern, soy Denuel Rashkmir del reino de Galen, abre la puerta, estas en grave peligro.

La única manera de que alguien a quien yo no conocía era que fuese un admirador de mis obras que intentaba conseguir una dedicatoria en su ejemplar de una manera poco ortodoxa, o al menos eso fue lo que deduje en ese momento. Lentamente abrí la puerta rechinante de mi casa mientras decía.

-hombre si necesitas una firma no hacía falta preo...cu...

No pude terminar la frase ya que un hombre con apariencia completamente fuera de los esquemas propuestos por mi mente para identificar a alguien inofensivo, sin mencionar claro la ballesta, la espada, la cantidad ingente de cuchillos lanzables y las púas en los guanteletes oscuros. Sus ojos eran oscuros e impasibles mas no amenazadores mientras que su barba de tres o cuatro días indicaba que no era un hombre demasiado descuidado excepto por el cabello ,ya que le llegaba a los hombros, por otro lado llevaba una capa de cuero con lana en su interior, eso indicaba que era un viajero, pero la prenda que cubría la mitad inferior de su rostro me intrigaba, era una tela que parecía tinta.

le invité a pasar y educadamente lo hizo, luego se sentó en uno de mis sillones cercanos a la chimenea, se quitó la prenda del rostro, me miró a los ojos y me dijo mientras colocaba un ejemplar de "Estragos de la nube roja" . A continuación, escribiré la conversación tal y como la recuerdo.

-¿Quien te dio toda esta información?

-Mi abuelo, ¿cómo que información?

-Tu abuelo sabía demasiado, y su estúpido nieto ha firmado su sentencia de muerte. Mira, he convencido a la gente del pueblo para que niegue tu existencia y le explique a tu amada lo que pasa, hoy vienes conmigo.

-¿Por qué debería?

-Hay gente que te está buscando ahora mismo para matarte, tienes que huir de aquí, pero como no sobrevivirías solo, vendrás conmigo

-Pero ¿porque alguien me querría matar?

-La gran pulsación es este martes, y si aquellos que la han recibido son perseguidos, por superioridad numérica quizás puedan ser detenidos, por eso te quieren matar Sern, esa gente quiere mantenerse en el anonimato, cosa que con tu obra sería imposible.

-¿Te estás escuchando? esas son sólo fábulas y mitos.

-No lo son, yo he pasado gran parte de mi vida cazando a esos monstruos y te puedo asegurar que son reales, tanto que desearía que no lo fuesen... ¿Qué es eso? (estaba señalando a una cajita negra que llevaba en la mano izquierda)

-¿Esto? es un artefacto rarísimo que me dio un cliente que no tenía dinero para un ejemplar, se le veía muy contento al leerlo, escribe en aquel pergamino mientras hablo.

-¿Por casualidad no llevaba una máscara?

-Sí, pero sólo le cubría los ojos, la frente y la nariz.

-Vaya... bueno, algún día descubriremos quien es ese hombre, él fue quien me dio estos guanteletes.

En ese momento, Denuel se levantó como un rayo mirando a la ventana, luego salió por la puerta diciéndome.

-Ya esta aquí uno de ellos, no te pierdas el espectáculo.

En aquella noche tormentosa pude ver como un hombre lanzaba llamaradas por las manos mientras que su oponente las desviaba para luego fácilmente ensartarle la espada en el pecho.

Salí asustado y Denuel me sonrió, al momento entendí que debía irme con él, así que escribí una nota a mi amada y con mucho pesar, me encamine hacia una aventura que nunca olvidaré.

Han pasado dos días desde que me encontré con el cazador y he logrado convencerle de que debería escribir su historia.

NOTA 1- QUEDAN 6 DÍAS PARA LA PULSACIÓN DE LA PIEDRA.

Denuel y yo acabamos de llegar a un pueblo llamado Goi, es curioso que la gente se esconde tras sus ventanas y nos examina desde la oscuridad, quizás sepan quién es Denuel.

-Sí, claro, dilo más alto a ver si alguien no te ha oído- dijo él enfadado -y no es porque me conozcan, es porque tienen miedo de los visitantes.

-¿qué quieres decir?- dije intrigado.

-Este pueblo es famoso por tener una antigua leyenda de un monstruo que vive en los alrededores y que cada vez que un visitante viene es comido.

Con esas palabras un escalofrío me recorrió la espalda, mi compañero no me informo en ningún momento de que este viaje iba a tener algún peligro.

-Sern, te dije claramente que vendrías conmigo, pero yo tengo trabajo que hacer- dijo Denuel impasible.

Caminamos lentamente a un pozo que se encuentra en el centro del pueblo, el ambiente gris, nublado y tétrico está empezando a darme ganas de dar media vuelta, incluso parece que mientras más nos acercamos al pozo, más oscuro y denso se hace este sitio.

-No lo parece, de hecho lo que estoy buscando está en ese pozo- dijo mi compañero mientras se hacía cada vez menos visible por la oscuridad.

Estoy empezando a sentirme muy asustado, no puedo ver nada, no puedo sentir la ligera brisa que acariciaba las hojas de los árboles moribundos de los alrededores, que de hecho tampoco puedo oír, estoy indefenso en una oscuridad tan densa que sólo puedo ver mis pensamientos dentro de mi cabeza, me siento so... lo... *alarido*

no mires atrás, no mires atrás, no mires atrás, eso no fue real, sólo fue producto de mi imaginación... sí, eso es, sólo fue mi imaginación. Algo me está agarrando del pie...*gritos de auxilio*

¿dónde estoy? Esto no es tierra... más bien se siente como el rostro de alg... tengo que salir de aqui... no quiero morir, oigo pasos que me siguen *sollozos*. Algo me está siguiendo, le siento, siento su presencia detrás de mí, si...siento su alien... aliento...

Creo que le he perdido, estoy escondido... o eso espero, lo importante es que tengo tiempo para describir lo que pueda, ahora mismo estoy siendo perseguido por algo cuyo pálido rostro es lo único que he podido ver, pude ver como su rostro salía de la oscuridad, materializándose y dejando ver su horrible mirada, unos ojos negros y perdidos que se clavaron en mí mientras que una sonrisa llena de colmillos ensangrentados comenzaba a formarse en su cara, y lo digo literalmente, no tenía boca hasta que sonrió a la vez que el pánico nublaba mi mente. tengo que buscar a Denuel.

no... no... no... me ha encontrado, puedo verle asomándose por una esquina, o eso parece, hace bastante rato que corro a ciegas en las tinieblas... me está viendo, se relame mientras se aproxima a su presa y yo estoy acorralado, no puedo huír... Denuel por favor, ¿dónde estás? ayudame... esa cosa se acerca...

Al parecer estoy vivo, cuando cerré los ojos para aceptar mi fin, mi compañero y ahora mejor amigo Denuel le clavó una espada en el corazón y por fin la luz volvió a llegar a mis ojos, ahora puedo contemplar a este monstruo desde una distancia prudente, era un humano pero ¿qué clase de magia o demonio crearía una cosa así?

-La que proviene de la piedra roja, es la maldición de esta tierra- dijo el cazador.

Es decir... ¿que esto es sólo el principio?

-Así es mi asustadizo amigo, y han pasado quinientos años desde que "esto" (señala al monstruo) fue creado, imagínate cuantos más habrá cuando la pulsación ocurra.

¿Todos son iguales?

-No, de hecho este es uno de los más débiles que he visto, ¿estás preparado para seguir este viaje?

¡Pues claro que no! ¿cómo iba a estarlo después de lo que acaba de pasar?

-Lástima- dijo Denuel con una sonrisa burlesca.