Diez y ocho de Septiembre, 2011.

Cierto día de finales de verano, Evangelina hurgaba entre la papelería y demás chucherías que guardaba en su habitación. Buscaba la manera de poner fin al desorden que caracterizaba su recámara, cuando encontró un álbum de fotgrafías, raído y sucio.

Lo abrió con mucho cuidado y, al ver las imágenes de la tierna infancia, sonrió.

En casi todas, ella lucía una carcajada, un berrinche, un mohín que en vano trataban de ocultar la mirada llena de tristeza y amargura. A su lado, siempre sus hermanos, sus juguetes o sus libros. Y detrás, cual sombra pegada a su espalda, su padre, que con mano firme la situaba al centro de las fotografías.

Después del álbum siguieron las boletas de calificaciones, que desde la primaria hasta la preparatoria, seguían un decadente maratón; desde dieses hasta números rojos.

Diplomas, escritos, dibujos, diarios, recuerdos… así hasta dar con el acta de nacimiento.

- Este es mi origen –pensó-, esto representa la época en la que yo no era nada más que una bolita de carne y huesos, sin propósitos, caídas, recuerdos o sueños.

¡Pensar que ahí estaba toda su historia, contenida en una montaña de papel!

Y lo que faltaba…

Se imaginó su habitación, llena a rebosar de papel y tinta. Su historia quedaría grabada en papel, por que como papel había comenzado, mientras que ella se pudriría en vida, cada vez más vieja, hasta convertirse en polvo…

- Pero el papel también se deshace –reflexionó.

Y como se deshace… ¿Qué pasaría si lo quemo?

Removió los cachivaches de una caja hasta dar con lo que deseaba; el encendedor de su padre muerto.

Prendió fuego a una esquinita de su acta de nacimiento, pensando en que, a final de cuentas, siempre podía sacar una nueva en el registro.

Pero no hubo otra; una brisa entró por la ventana, arrancándole la hoja de las manos. Esta cayó en la montaña de recuerdos y el fuego se extendió rápidamente por toda la casa.

Al cabo de unos días, Evangelina y su historia quedaron en el olvido.

NOTA DE LA AUTORA:

Este cuento ya ha sido previamente publicado en la revista online "Letras Raras", he aquí el enlace (borra los espacios) : issuu letrasraras/docs/letrasraras_abril2013

Si lo ves en otro lado firmado por alguien que no sea una de estas opciones: Renzoki, Ren3oki, Evangelina Lima Martínez, Angel Rivera o Angelina di Renzo, te agradeceré que me avises.