Palabras que dijo Adib Malek al Beirutí, enmascarado, antes de decapitar a un americano por primera vez, al estadounidense Michael Stevens, el dia 11 de agosto de 2012.

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso,

Todas las alabanzas y gracias son para Dios, el Señor del Universo:

La guerra es la guerra. Nosotros queríamos evitar que esta guerra se hiciese más grande, ya que esto es entre los ibadíes, los chiitas y nosotros. Los estadounidenses siempre andan metiéndose en los conflictos del mundo islámico.

Oh, creyentes, hoy inicia un nuevo ciclo de yihad contra los tiranos occidentales ¿Por qué han dejado de blandir la espada? Hoy más que nunca necesitamos a hombres y mujeres, adultos y jóvenes valientes dispuestos al martirio, para reponer a los muyahidines que, con situaciones como Libia o Siria, han aceptado dinero de Israel, y se han unido tanto a él como a Estados Unidos, el cual, con el pretexto de ayudarnos a derrocar a los malos gobernantes, siempre se ha metido a nuestros países y están usurpando nuestro petróleo, humillando a nuestros hermanos prisioneros, y trasgrediendo el honor de nuestras hermanas.

Falso creyente Qaboos Bin Said, mire que se van a acercar los peores días para usted. Durante el día no podrá salir de su palacio, y durante la noche no podrá permanecer en su cama. Porque pidió la ayuda del infiel, en vez de aceptar la Sunna, la espada de la Yihad no se apartará de usted durante el resto de su vida.

Y para usted, Obama, víbora hipócrita, nos encargaremos que su guerra sea contra usted mismo, y que su gente vea la verdad, que es que usted mismo es el culpable de esta escena, que aunque se ha repetido a través de los años, ni usted, ni sus predecesores, ni su pueblo escarmentaron. Y dado que a usted no le importó este hombre aquí lo tiene, a punto de probar el amargo trago de la espada, como el que probaron sus predecesores infieles en los demás países victimas de su tiranía. Tome esto como una advertencia, la siguiente vez será más de uno, esto es solo un ejemplo de lo que pasará si la guerra que usted declaró se lleva a cabo. Hoy le echamos en la cara su hipocresía, y vengamos a los musulmanes en Guantánamo, la prisión que usted prometió cerrar y no lo hizo. Lo humillaremos como usted humilla a nuestros prisioneros, lo convertiremos en la burla del mundo, incluso sus ciudadanos se burlaran de usted.

Queremos que esta imagen sea un ejemplo. Porque este destino es el que les espera a los ibadíes, los chiitas, y todo aquel que no acepte que la Sunna. También todo aquel que venga a espiar o saquear los recursos naturales. Y todo creyente que sea sorprendido ayudando a los estadounidenses y sus aliados, será considerado un apóstata y también lo trataremos de esta forma. Sus cabezas le seguirán a esta. Habrá muchas personas que corran este destino. Caerá cabeza tras cabeza.

Lloren las mujeres la sangre de sus maridos, que prueben el dolor de las viudas musulmanas. Sin embargo, hay una gran diferencia, mientras los maridos de las creyentes son inocentes, los hombres que mueren a manos de nosotros los muyahidines son soldados que masacran a los creyentes, que nos espían para el tirano, o roban nuestros recursos. Les infligimos lo que ellos infligen a los niños, mujeres, y ancianos creyentes, cuyo sufrimiento es muchas veces silenciado, y hoy denunciamos. Ni esto, ni todos los actos similares hechos por los muyahidines a través de los años se compara a lo que ellos han hecho a los creyentes, bombardeando sus casas, y dejando a muchos niños huérfanos.

América, esta guerra la tienen perdida. Dios está de nuestro lado, y con su favor aniquilaremos a cada uno de sus soldados. Nosotros no queríamos la guerra con ustedes, pero ustedes si querían la guerra con nosotros y se empeñaron en declarárnosla. ¿De verdad creen que le importan a su gobierno? Que tontos son ustedes. Miren esta escena. Mírenla bien, esto es la prueba de que para su gobierno son ustedes como el resto del mundo, no le importan. Y cuando vean esto, me alegraré de su reacción, de cómo se les vuelven a abrir las heridas, se enfurezcan y sea esto motivo de caos y división entre ustedes.