Esto es más o menos lo que sucedía en la época (hace poco más de un mes) : Ignacio (cuya verdadera identidad será mantenida en secreto) y yo... somos amigos. Nuestros colegios eran colegios hermanos, pero no mixtos, sin embargo a él lo conocí al entrar a la Universidad. Nos hicimos amigos, y luego la verdad es que yo encontraba que igual había algo entre nosotros hasta que una vez se me "tiró" (trató de darme un beso), pero luego hablamos y me dijo que en realidad no estaba listo para una relación en este momento. De ahí en adelante quedó la embarrada: nos distanciamos un montón, y ahora somos amigos de nuevo, pero ya no tanto como antes.

Lo que van a leer a continuación son pensamientos que tuve poco tiempo después de que ocurrió el incidente del beso.

Francisco es un amigo boliviano del que también estoy bastante cercana ahora, y que me ayudo a aclararme con todo esto.

Espero que les guste, ¡saludos!


Pensamientos de un almuerzo solitario

3, 2, 1. Todos comen. Un comedor grande donde nadie se conoce unos con otros, excepto los que están sentados en la misma mesa. Un vaso, un celular, un hot dog Doggie. Sillas, mesas. Una canción; no sé si es de amor.

Amor… ¿por qué tiene que ser tan complicado? Ignacio… es un tarado… Y eso me decepciona. Creí que sería una persona distinta, pero la verdad es que ya no sé qué pensar. Me mandó tantos mensajes distintos que me tiene súper confundida. Por suerte ahora sé la verdad. No gracias a él, en todo caso; tuve que pedirle ayuda a Francisco para saber qué pasaba. Lo detesto… ¿Por qué me dice que quizás puede pasar algo más adelante, cuando en realidad él sabe que no? Simplemente fue un cobarde… No se me ocurre otra explicación.

Además está Dios. No lo culpo a Él, desde luego, pero teniendo en cuenta todo lo que le he rezado este año para que me pase algo en un sentido más romántico y me hace esto: ilusionarme con que esta vez sí que sería mi hora y luego me deja caer desde la nube de la ilusión a las rocas de la realidad.

Sola. Y no es el hecho de estar sola lo que realmente me importa, es el hecho de que necesito sentirme querida. Sé que mis amigos me quieren, lo sé, pero no es lo mismo. Quiero sentir el milagro del amor correspondido, donde ambos sintamos algo hacia el otro, y no al revés.

Coca Cola zero. Un smoothie. Mi mochila y celular. El estuche.

Por otra parte están los topones. ¡No fueron besos! Pero nunca me había pasado con otra persona tampoco. ¿¡Por qué, oh, por qué tuvo que haber sido con él?!

Quiero dejar de pensar en esto, pero no puedo evitar el recuerdo de sus besos. Toda la cara. Me besó toda la cara, menos los labios, es necesario decirlo. ¡Me mordió ambos cachetes y se me tiró muchísimas veces! Psh. ¿No estaba curado? Preferiría que si lo hubiese estado. ¡Para poder darle una explicación a su estúpido comportamiento!

¿Caminar o tomar micro? Otra incógnita más… Debería irme.

Lo haré.

Solo quiero parar de pensar en eso… ¡Desearía que nunca hubiera pasado! Desearía que él estuviese pololeando para no haberme fijado en él.


Hoy en día (Octubre del mismo año) la situación entre nosotros podría llamarse normal, aunque claramente no es lo mismo que antes. Sin embargo poco a poco se va mejorando.

Lo que hay distinto es que a mi ya no me importa tanto que pase... Y tal como el me dijo de que no me pasara ningún rollo ("no me pase novelas"), tomé esa medida a tal forma, que ahora ni aunque se me esté declarando le voy a creer que le gusto o algo así.

Algunos modismos de mi país:

Topón: Es un tope de labios.

Tirarse: tiene dos sentidos acá en Chile. Al que me refiero acá es tratar de dar un beso.

Cachetes: Mejillas.

Curado: Ebrio.

Pololeando: Estar de novio/a con alguien.