Hay cosas imposibles de saber

Lo se.

Soy estúpida como el resto.

Pero aprendimos de ellos.

¿O acaso no es así?

Ya no pido perdón,

Porque nubla la razón

Saber que has dejado atrás tu corazón

Y sentir que acaban de arrojártelo al vacío.

Pero aún no me he rendido.

Tengo la vaga esperanza

De que aquel demonio enfermizo

Preso y cautivo

De pronto abrirá los ojos

Y descubrirá que no está solo.

Que su sombra lo perseguirá hasta la muerte

Hasta el Limbo, por la eternidad

Sin importar el tiempo

Ni los tormentos que deba pasar.

Y te lo digo una vez más

Aún no puede ver demasiado,

Esa sombra vive en oscuridad

Está rodeada de demencia

Y aún sigue pidiendo clemencia.

En silencio, y a gritos

No entiende el exterior

Mucho menos el interior

Y si pedir explicaciones es un pecado

Pues en su vida ha sido pecadora.

Pide perdón ahora,

Como nunca probablemente lo hará

Quiere vivir en paz

Aún sin felicidad

En la isla de Hybras.

Déjala que te siga

Déjala que te escuche

Pero para eso necesitas hablar.

No todos los silencios lo harán por nosotros,

Ellos aún no se saben expresar

Como las palabras humanas llegan a lograr.

Pide oportunidad

De seguir con vida

Que la luz mantengas prendida

Para que ella exista.

Está en ti no apagarla.

Pero hay cosas que no sabe.

Hácelas saber.

Una vez el ángel dijo

Que debíamos los inmortales

Decir las cosas que sentimos

Para no olvidar

Que realmente sentimos.

Y que sin querer herimos.

Has honor a esas palabras por una vez.