Golpe de estado: Venezuela 1992


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Disclaimer: Historia basada en el golpe de estado de 1992 por Hugo Chavéz, cualquier parecido con la realidad en cuanto al personaje principal es pura coincidencia.


Golpe de estado: Venezuela 1992

Había decidido aprender algo más que la piscología, entre más conocimiento tuviera un mejor aporte a la sociedad daría o eso es lo que solía decirme mi madre de pequeño; durante mi carrera tome la determinación de hacer una maestría en Ciencias sociales, el querer generar una conciencia sobre una política democrática, era mi meta. En el año 1989 me mude e instale en un pequeño departamento en el estado de Miranda, donde la cercanía a la universidad, era algo fantástica, asumiendo que no soy de las personas que le gusta perder el tiempo.

Como buen psicólogo y tomando en cuenta las enseñanzas de todos mis maestros, cree un pequeño análisis de quienes serían las personas adecuadas para formar un grupo de trabajo, encontrando entre ellas el personaje que más marco mi vida: El señor Hugo Rafael Chávez Frías. Quien, a pesar de tener un léxico amplio, su ideología poseía pocos argumentos. Entre varias conversaciones que tuvimos le enseñe como llamar la atención completa de un público, además, le aconseje enriquecer sus conocimientos con más documentación política. Un detalle que no pensé mucho, pero que resulto siendo una prueba mortal mucho tiempo después.

Un tema que marco mucho el conocimiento sobre la política durante la maestría fue el Caracazo y sus causas, de las cuales la más polémica fue: "la economía venezolana cayó a partir del endeudamiento que generó el país después del "boom" petrolero en los años 70", ya que no era bien visto desde el punto de todos, además que nos vimos seriamente afectados por las constantes protestas y saqueos. ¡Ya no se podía vivir con tranquilidad!

Para mediados de 1990 Hugo y yo nos volvimos excelentes colegas, además que su forma de comunicarse se volvió más fluida y encantadora, ¡Sin duda siguió cada uno de mis consejos! Aunque, algo de todo eso no me dejaba tranquilo, era como si una aguja picara constantemente mi consciencia. Antes de finalizar con la maestría, Hugo se fue sin presentar su tesis, decía que eso solo era perder el tiempo y que lo que realmente importaba era lo que se mantenía en su mente; y yo como una persona pensante no me deje influenciar, por lo cual termine mis estudios sin retrasos ni complicaciones, entregando de manera impecable mi tesis.

Durante el tiempo que terminaba la maestría, Hugo me comento que quería continuar con su carrera militar en las Fuerzas Armadas, no era raro verlo correr de un lado a otro con papeles en la mano, comentaba que eso era lo que le correspondía a él, que era parte de su destino, además de siempre expresar querer liberar el pueblo venezolano y llevarlo a la gloria, siendo algo muy conmovedor, ya que Venezuela estaba pasando por una época "oscura"; durante ese tiempo conocimos muchas personas, compañeros, amigos, seguidores y hasta coroneles, era impresionante la forma en que comenzaba a desenvolverse, manteniendo el tacto sobre lo que expresaba, hasta ascender al grado de teniente coronel en 1990.

En ese entonces me sentí muy orgulloso de él, porque él estaba cumpliendo parte de sus sueños y no solo eso, sus ideologías políticas iban en aumento cada día más, que cuando ya fui a darme cuenta, creaba un movimiento entre las masas. Era algo extraordinario y sorprendente. Poco tiempo después realizo un curso de Comando y Estado Mayor en la Escuela Superior del Ejército, donde llego a ser muy admirado.

Entre la mitad de 1991 y principios de 1992 Hugo Chávez, tomo el liderazgo de varios comandos y zonas del país, incitando a los soldados a una revolución. Muchas veces fue mal visto, pues aquella idea tan descabellada, significaba ir a la cárcel, algo no muy diferente hoy en día. Recuerdo que en esa época Hugo llegaba a casa y se sentaba a escribir planeando el día siguiente y de cómo poder obtener la aprobación de las mayorías. El deseaba que lo apoyaran. Hasta que un día sucedió, viendo las necesidades del pueblo venezolano y los sufrimientos, la voz de los soldados se alzo, e inicio la cuenta regresiva. Habría un golpe de estado.

Unas semanas antes del acontecimiento, Hugo desapareció, como si la tierra se lo hubiese tragado, no supe nada de él y me preocupaba que lo hubiesen matado, después de todo era mi colega y amigo. Aun así no lo busque, podía llegar a ser muy peligroso o eso el mismo me advirtió antes de irse.

El 4 de febrero de 1992 me levante tarde pues me había acostado a las 2am terminando una columna para el periódico el nacional, sintiendo la gran necesidad de tomar una café negro y amargo para mantenerme "vivo" durante el día, y mientras el agua hervía decidí prender la emisora, eran eso de las 10:40 de la mañana, me dirigí al baño, me tome una ducha rápida. Después de cambiarme tome el periódico bajo la puerta y nuevamente estaba en la cocina, terminando de servir el agua caliente con el café. Y en la radio sonaba una pequeña melodía de Mozart mientras leía el periódico con calma, riéndome un poco de los columnistas que no podían mantener una opinión objetiva a cerca de la situación actual. De repente la música se corto y una mujer habló:

"Lamentamos interrumpir la transmisión, En Maracaibo, Francisco Arias Cárdenas se ha apoderado de la sede del gobierno regional y tiene como prisionero al Gobernador del Zulia, Oswaldo Álvarez Paz. En Caracas, Chávez ha establecido su centro de operaciones en la sede del Museo Histórico Militar, ubicado en La Planicie, en inmediaciones del Palacio de Miraflores, mientras que sus fuerzas toman la estación estatal Venezolana de Televisión. Al parecer habrá un golpe de estado, los policías están en alerta"

No seguí escuchando lo demás, cuando simplemente escupí el café, manchando la mesa frente a mí y sin importarme mucho eso tome un saco y salí apresurado, ya después podría limpiar. Chávez se estaba metiendo en un gran problema. De camino al Museo Histórico Militar, tropecé con muchas personas que pretendían "huir" lo cual me pareció totalmente ilógico, cuando en esta clase de sucesos los únicos violentados son los del gobierno.

Una vez llegue al lugar, intente hacerme paso entre la gente lo cual me fue completamente imposible. ¡Hugo te di las armas para convencer a las personas, no para que llegaras a esto! Era lo que pensaba con mucha molestia, pues la verdad no esperaba que Hugo cumpliera su palabra. La situación se estaba saliendo de las manos y podía escuchar varios tiroteos en el lugar. ¡Por Dios! Que no pasara nada malo. Y entre aquel intercambio de de agresiones, una bomba lacrimógena cayó cerca de mí, llenándome los ojos de lágrimas. ¿Dónde quedo mi parte racional al correr a este lugar? Ni siquiera mi instinto de supervivencia me podía hacer retirar del lugar. Pero es que tenía esa imperiosa necesidad de regañarle y de cuestionarle por qué no pensó bien las cosas.

Después vi como rápidamente algunos generales y cuerpo de soldados, entraban rápidamente al lugar. Temía por la vida de todas las personas que se encontraban a los alrededores. Hasta de terminado punto era atemorizante, ya sabiendo que en ocasiones, "las personas desaparecen". No pasó mucho tiempo hasta que Hugo salió con una sonrisa en su rostro ¿Pero que le pasaba? Mientras varios soldados y policías lo "escoltaban", tras el venían más tropas y coroneles.

No pude saber a dónde se dirigían, por lo cual comencé a divagar por las calles, meditando en el final que tendría mi compañero. La cárcel. Suspire, ese hombre sí que era impulsivo. ¿Por qué no me pidió un consejo? Al menos resultaría mejor parado. Me detuve en una cafetería, mi estómago rugió así que entre a pedir un desayuno, cuando me pongo nervioso el hambre me devora, una vez llego el pedido comencé a comer con ansias, salir de la casa sin siquiera un bocado fue mala idea.

Me encontraba tan absorto entre mis pensamientos: ¿Por qué Hugo haría un golpe fallido? Conociéndole el siempre en sus planes trazaba correctamente el camino hasta conseguir el éxito total. ¿Por qué estaba vez sería diferente? ¿Qué es lo que ocultaba? ¿Todo lo que estaba haciendo llegaría a un fin ya planeado? ¡Qué hombre tan impredecible! En mi mente analítica no existía la posibilidad de que todo aquello fuera un error o un plan mal hecho, de seguro que era un sueño.

Lo que más impresiono del lugar era el inmaculado silencio a excepción por el sonido de la televisión en donde se mostraban noticias sobre el seguimiento de los hechos más recientes, cada una de las personas ponía especial atención como si no tuvieran en cuenta que sus desayunos se estaban enfriando.

Y allí es donde sale él, con gesto nostálgico y tal vez hasta arrepentido. Las cámaras se enfocaron en su persona y comenzó a dirigir a lo que sería al pueblo venezolano "Buenos días" saludo con elegancia Hugo, "este mensaje bolivariano" continuo explicando por qué se debía el movimiento y las razones para tal acción, "ustedes lo hicieron muy bien" halago a todas las personas que lo ayudaron, "Nosotros aquí en Caracas no logramos controlar el poder" se disculpo admitiendo su derrota, "lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados" algo me decía que ese hombre no se rendiría, como si lo que acaba de suceder solo fuera una pequeña advertencia, como si algo peor se viniera. "Asumo la responsabilidad de este movimiento militar bolivariano" se escuchó varios aplausos no solo desde la televisión si no también en el lugar que me encontraba "El país tiene que enrumbarse hacia un destino mejor" fue lo que expreso, mientras con sus manos hacia ademanes de engrandecimiento.

Todos los participantes en esta acción fueron llevados a prisión por su actuación en el hecho, el recuento de muertos se dio a conocer el día 5 de febrero. De acuerdo a cifras oficiales del Ministerio de la Defensa, hubo 14 muertos y 53 heridos. No obstante, estimaciones extraoficiales ubican dicho saldo en 50 muertos y más de 100 heridos.

Además ese acontecimiento trajo consigo muchas acciones, debates, discursos y hasta peleas. Entre una de ellas se escuchó decir a alguien "No se le puede pedir al pueblo que defienda la democracia cuando tiene hambre" era una realidad pero también era un burla. El pueblo tenía que luchar, y gracias a todo lo sucedido, se debilito el gobierno de Carlos Andrés Pérez quien tiempo después fue llevado a una corte donde lo acusaron de corrupción. Hugo Chávez, se volvió famoso, era como el liberador del pueblo. El presidente que luego tomo el mando del país, lo libero perdonándole todo. Qué gran error. Pero bueno, esa ya es otra historia.

Fin


Notas de autora:

Dios, no se, pero hacer esta historia, fue demasiado frustrante! Sin embargo la disfrute demasiado, pues mi padre me aconsejo (le encanta la política) y fue una experiencia inigualable.

¿Que puedo más decir? La verdad no se, fue algo... Raro. No se Nochedeinvierno13, pero como que diste el clavo, no me agrada para nada Chavéz, pues he visto a mi familia sufrir a causa de ese personaje, pero ese es otro cuento.

Espero que se del agrado de los lectores.

Vanelu