«DDR» Los personajes son de mi completa autoría. Brujita Lunera.

«N/A» 003.01 | Pre-desafío de H13-R: La poesía del pecado. Versión extendida.

Agradecimientos especiales por la edición a CerezitOo-chan Li

«Título: Simplemente mío... »


Vivo entre lujos y comodidades, siempre rodeada de personas que sonríen con falsedad de etiquetas y modales que solo omiten la cruel realidad, camino entre ellos con altivez hasta llegar a mi lugar favorito observando a todos que por debajo de mí están, hasta que te veo entre la multitud...

Mi caballero fiel, mi lindo sirviente, observándote desde lo más alto de mi trono sin poder apartar mis ojos de ti, sonríes y no es a mí sino a aquella hermosa doncella que poco a poco ha podido apartar tu amor de mí, la envidia nace en mí, corroyendo lentamente mi corazón, haciendo que empuñe mis manos sin que nadie lo note y solo así disminuye la ira que poco a poco nace en mí.

Te acercas con aquella sonrisa sincera hacía ella, esa sonrisa que siempre me has regalado provocando en mí odio hacía aquella mujer que roba la mayor parte de tu atención mientras que tú solo la ves a ella, pero algo paso veo como caminas hacia mí mirándome con una sonrisa que hace brillar tus ojos con intensidad y yo observo más a aquella damisela con molestia, lo notas pero tu sonrisa sigue ahí hasta que delante mis ojos aparece un hombre que llama mi atención, guapo, escultural y con una sonrisa celebra alzando su copa mientras él se acerca a ella, la joven dama que robo tu corazón. Una sonrisa maliciosa ves en mis labios, la conoces muy bien y por ello giras para ver hacia donde se encuentra tu adorada dama, pero solo ves como aquel hombre se la lleva lejos de ti, me miras con dolor conoces mi respuesta, es la de siempre pero tomas mi mano la cual nunca te dejará.

—Siempre es lo mismo cariño… —dije con soberbia, la ira no se ha ido de mí, viendo tristeza en tus ojos—, ellas nunca se quedaran a tu lado… Siempre buscaran a alguien de su posición. —esto último lo susurré, mientras veía como besabas mí mano.

—Lo sé su majestad. —Dijo él mientras observaba por donde la muchacha se había ido con aquel hombre que desconocía. —Pero en el corazón no se manda.

—Aun no entiendo porque siempre dices aquello cuando sabes que este mundo es así. —Susurré con una sonrisa arrogante—. Aunque yo te haya dado un lugar importante junto a mí —agregué quitándole importancia a todos sus logros, los cuales había obtenido para mí—, todos te verán como un simple sirviente.

— Entiendo. —dijo intentando irse, pero lo detuve. —Se lo ofrece algo mi señora. —preguntó algo desorientado por mi arrebato.

— ¿Siempre estarás junto a mí? —interrogué antes de verlo partir con una mirada que siempre lo convencía para que no me dejara nunca, porque él es mí juguete preferido y no dejaré que nadie me lo quite.

—Sí, eso nunca lo olvidaré —respondió con una triste sonrisa.

Después de aquella declaración él se fue con el corazón roto mientras que yo sonreía con altivez y arrogancia, acercándose algunos nobles con obsequios solo para mí, joyas caras y finas, eran lo que me daban todos los hombres nobles y hasta mis propios súbditos, pero nunca me conformaría con nada, nunca estaría satisfecha, lo quería todo siendo admirada por muchos y odiada por otros.


Nota de Autora: Espero que les haya gustado esta mini-historia en donde vemos los pecados capitales XD y dejar reviews ..!