He pasado los últimos 11 años de mi vida en una isla llena de cosas extrañas que no me pondré a mencionar en este momento pero por fin he conseguido escapar de aquel lugar y quizás con un poco de suerte pueda encontrar un lugar en el que vivir…. Mi nombre es Kirimiya Kouhei tengo 17 años, mido 1,80, acostumbro a vestir de negro (no es que tuviera mucho que ponerme de todas maneras), tengo el ojo izquierdo de color negro y el derecho de color rojo, pelo medianamente largo, desaliñado y negro.

Kouhei: ̶ ―¡POR FIIIIIIN ESTOY EN UNA CIUDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAD!

Por la vista que tenía y mis pocos recuerdos diría que esta era la ciudad donde vivía antes de que mis padres me abandonaran en aquella isla, me había tomado 11 años pero ya estaba en el mundo civilizado de nuevo.

Fui de lugar en lugar, de casa en casa, pero por alguna razón si no tenía ese objeto llamado "dinero" no me dejaban entrar, pero de repente.

Mujer: ̶ ―¿Estás perdido? ¿Tienes a dónde ir?

La vi y me quedé petrificado ¿Quién era esta señorita que vestía un tipo de túnica negra desde la cabeza a los pies? Tenía una sonrisa en la cara y parecía que rebosaba de vitalidad, llevaba un libro con una cruz en su mano y una cruz en su cuello.

Mujer: ̶ ―En el orfanato de la casa de Dios siempre hay cupos para las personas sin un hogar o dinero

De qué estaba hablando aquella señorita que parecía tan amistosa, después de todo lo que he pasado no pienso rendirme aquí.

Kouhei: ̶ ―No sé qué es eso de ornafato o dinero o lo que sea, pero no quiero nada de ti

Le grité sin razón alguna, llevaba un día sin comer nada y sin poder dormir por los ruidos de la ciudad, estaba bastante irritado y me descargué con la pobre señorita que tenía en frente.

Mujer: ̶ ―Disculpa jovencito pero ¿has dicho que no sabes que es un orfanato o el dinero?

Kouhei: ̶ ―¿Tienes algún problema con que sea un ignorante mujer estúpida? ¿Crees que es mi culpa que me abandonaran en quién sabe dónde por once años? NO ME JODAS!... puedes irte al INFIERNO!

Estaba tan enojado por la sumatoria de sucesos que solo le gritaba incoherencias o insultos a aquella paciente señorita pero aún con mi patético humor y mi estúpida forma de hablar ella no se enfadó.

Mujer: ̶ ―Así que te han abandonado ¿eh?... bueno pues como dije, en el orfanato siempre hay lugar para uno más, no seas tímido y ven con migo… el señor siempre nos da otra oportunidad

Su sonrisa jamás salió de su rostro siempre feliz, siempre de buen humor, parecía una broma que ella lo esté pasando tan bien y yo quiera matarla por eso.

Kouhei: ̶ ―¿De qué señor estás hablando? Aquí solo estamos tú y yo, idiota ¿o acaso ves a alguien más?

De repente su sonrisa desapareció y puso una cara de intriga por unos segundos mientras me miraba fijamente.

Kouhei: ̶ ―¿Y ahora qué? ¿Por qué te me quedas viendo?

Sus labios empezaron a contraerse y parecía que se contenía de hacer algo pero no sabía de qué se trataba, sus esfuerzos fueron grandes pero no pudo contenerse al ver que no estaba bromeando y en verdad era así de bruto

Mujer: ̶ ―pujajajajajajajajajajajajajajajajaja per… per… Perdón pero no… no pude contenerme jajajajaja discúlpame pero no pensé que era en serio toda esa historia que me contaste, por cierto soy la Hermana Sophia es un gusto conocerte, ¿tu nombre es?

No sabía a qué demoños estaba jugando pero si algo aprendí en esa isla fue a darme cuenta de la intensión de los seres vivos y la de ella no era sino sincera

Kouhei: ̶ ―so.. soy k..Kirimiya…. Kouhei…. P…..p…. pe…. ¡PERO ESO NO LE INCUMBE A USTED!

Sorprendida por mi repentino grito dejó caer su libro y se quedó congelada por un momento, luego de que reaccionó, levantó el libro me dirigió la mirada y me dijo

Sophia: ̶ ―Ven conmigo Kouhei-chan, tendrás un lugar para vivir y podrás ir a la escuela, conocer gente, hacer amigos, enamorarte y muchas otras cosas divertidas ¿Qué me dices?

Kouhei: ̶ ―¡NO ME INTERESA LA ESCUELA O LOS AMIGOS YO SOLO QUIERO ALGO PARA COMER Y UNA CAMA DE HOJAS O ALGO SUABE PARA DORMIR!

No le dije sino lo que sentía desde lo más profundo de mi ser, no tenía ni idea de que era todo aquello que la señorita mencionaba pero no me importaba, si tenía comida y comodidad podría vivir con ello.

Sophia: ̶ ―jijiji que chiquillo más interesante… ven conmigo y hablemos de ti a la madre superiora.

Me tomó de la mano y me llevó hacia un lugar enorme con una puerta en la que cabían como 10 personas, una vez dentro estaba llena de bancos y había un olor muy fuerte, en el fondo podía ver a una persona hablando incoherencias a una estatua que, cuando la vi detenidamente, tenía la misma forma que la cruz en el cuello de Sophia.

Sophia: ̶ ―Por aquí Kouhei-Chan

Abrió una puerta y era como si fuese un lugar diferente, comedor, cocina, biblioteca y muchos otros nombres raros para los distintos sectores de ese lugar, pero el que a mí me llamo la atención fue ese lugar llamado dojo, ya que había gente peleando en él.

Sophia: ̶ ―Bien Kouhei-chan este es el orfanato "Salón de honor" será tu nuevo hogar hasta que consigas uno, y este será tu dormitorio, aquí podrás relajarte, dormir y hacer lo que quieras sin molestar a los demás

¿Ese sitio era mío? El lugar para dormir era muy cómodo con materiales que nunca había visto, el piso estaba hecho de madera y no podía ver el cielo.

Kouhei: ̶ ―¿Este lugar de forma extraña será mi hogar? Nunca había visto un lugar con piso de madera

La madre superiora miro a Sophia y en un grito seco y furioso le dijo.

Madre sup: ̶ ―HERMANA SOPHIA, DEBE EDUCAR AL PEQUEÑO KIRIMIYA DE UNA VEZ…. Empiezo a pensar que de verdad ha vivido en una isla por 11 años como te ha dicho.

Sophia: ̶ ―No sea tan dura con Kouhei-chan él es inteligente a su modo ¿y tú qué me dices Kouhei-chan? ¿Quieres que te enseñe y sea tu profesora particular?

¿De qué diablos hablan estas dos? Estudiar, enseñar, educar ¿Qué rallos es eso?

Sophia: ̶ ―¿Kouhei-chan?

Mierda me quedé pensando y no le respondí, le diré lo primero que se me venga a la mente, de todas maneras me olvidé que me preguntó.

Kouhei: ̶ ―Ehhhhh si… claro me encantaría…. Sophia

Sophia se puso alegre al ver lo que dije, no entendí por qué pero no importa, entre tanto la madre superiora no parecía tan contenta.

Madre sup: ̶ ―KIRIMIYA-KUN!... NO DEBES DIRIGIRTE A UN MAYOR CON ESOS MODALES! Al menos ponle un sufijo al nombre de la hermana Sophia

¿sufi qué? En fin tenía demasiada hambre como para pensar en lo que me decían así que pregunté sin más

Kouhei: ̶ ―¿Puedo comer algo vieja? Me muero de hambre

Por algún extraño motivo agarro una madera larga y me dijo que ponga las manos en la mesa, me pego en los dedos con esa madera la muy desgraciada.

Madre sup: ̶ ―Kirimiya-kun debes tenerle respeto a tus mayores… en especial a mí la madre superiora de este orfanato católico

Cuando retiro la barra de madera de mis dedos e intentó volver a golpeármelos mi cuerpo reaccionó solo a una acción que había memorizado hacía instantes, esquivé el castigo serrando los puños en el momento adecuado y luego los abrí otra vez, la vieja jamás se va a enterar que ese castigo ya no sirve conmigo, simularé hacerle caso

Kouhei: ̶ ―De acuerdo madre superiora, no volverá a ocurrir

Por supuesto era una mentira una persona debe adaptarse tan rápido como puede al medio que lo rodea

Sophia: ̶ ―¿Lo ve madre superiora? Kouhei-chan es muy inteligente…. Ven Kouhei-chan vamos a comer y luego a dormir que mañana nos espera un largo día

La comida estuvo deliciosa y he de decir que aunque extrañaba dormir bajo las estrellas esa cama era muy cómoda, dormí muy plácidamente… y cuando me desperté

Sophia: ̶ ―Buenos días Kouhei-chaaaaan! Es hora de ponerse a estudiar empezaremos con algo fácil ¿está bien?

Ya me está empezando a cansar la hermana Sophia con su buen humor y su Kouhei-chan esto Kouhei-chan lo otro es un maldito dolor de cabeza

Kouhei: ̶ ―Está bien, mientras antes empiece antes acabará

Sophia: ̶ ―mmmmm… no es el tipo de actitud que quería… pero está bien, te enseñaré a leer

Tsch! Maldición todo esto del hiragana, katakana y kanji es realmente un dolor en el culo

Sophia: ̶ ―Kouhei-chan ¿habías estudiado estas tres formas de escritura antes?

Kouhei: ̶ ―Nop ¿Por qué?

¿Me vas a decir que voy a estudiar esta estupidez en la isla donde crecí? Ni siquiera había libros

Sophia: ̶ ―Es que me cuesta creer que te haya llevado 3 horas aprender los 3 tipos de escritura tan bien

¿De qué demoños habla? Si es una estupidez lo que me enseña es obvio que lo aprenderé rápido

Kouhei: ̶ ―¿No es igual de fácil para todo el mundo?

No respondió, simplemente se limitó a traer libro y libros y libros, me dijo que los lea todos y que me anotaría en la escuela para que mañana ya pueda ir, luego de tomarme 5 horas para leerlos me fui al dojo a pelear con las personas que estaban allí

Kouhei: ̶ ―Buenos días. Soy Kirimiya Kouhei, quisiera pelear con ustedes por favor

Las personas del dojo se quedaron mirándome por un momento para que luego de ese instante se rieran como si no hubiera un mañana, las carcajadas se escuchaban por todo el lugar y ninguna de las personas que allí se encontraban se contuvo de reír.

Kouhei: ̶ ―Hablo en serio… ¿No creen que pueda con ustedes? Pónganme a prueba y verán que puedo con todos

Seguían sin decir una sola palabra, en vez de parar de reír, cada vez lo hacían más y más fuerte… el más joven de ellos dejó de reír y se paró en el medio del dojo llamándome para que peleara con él.

Kouhei: ̶ ―Asique hay alguien que me toma en serio ¿eh?

Chico: ̶ ―Solo acepté tu estúpida oferta para que entiendas que no puedes entrar a este lugar y proclamarte ser el mejor

Ese idiota me caía mal, vestía una remera de manga corta roja y debajo una de manga larga color negra, tenía unos jeans bastante gastados color azul, el pelo revuelto color violeta y una sonrisa siempre en su cara.

Chico: ̶ ―bien… ¡empecemos!

Fui con todo a golpearle pero cuando le tiré una patada hacia la mandíbula hizo un giro de 360 grados mientras a la vez tiraba una patada al mismo sector en el que le quería pegar yo, me bloquee con una mano mientras que con la otra le tire un puñetazo y le dije.

Kouhei: ̶ ―ERES MIO YA NO TIENES ESCAPATORIA

Cuando mi puño estaba por conectar con su mandíbula hizo un movimiento de pies tan rápido que me pareció que desapareció de mi vista.

Chico: ̶ ―Eres lento… has perdido

Estaba detrás de mí como si de tele transportación se tratara, me quiso golpear con una patada a media altura, para esquivarlo salté lo más alto que pude y quedé parado encima de su pierna.

Kouhei: ̶ ―¿Quién es el lento ahora rostro sonriente? Chúpate esta

Desde mi extraña posición logre sacar una patada hacia su rostro, esta vez no podría usar su juego de pies ni tampoco recuperar su posición, ¡Lo tenía a mi merced! Su rostro sin perder su sonrisa me miró fijamente mientras bloqueaba mi patada con uno de sus brazos y con el otro intentaba un contraataque.

Chico: ̶ ―¿Quién se chupa que cosa? Creo que he ganado Kirimiya-san

No me iba a rendir, no tan fácilmente, hice un juego de pies desde la posición en la que me encontraba, me posicioné detrás de él y le hice una patada al tobillo (era más bien una barrida lateral) ya que tenía solo un pie en el suelo no tuvo más opción que caer.

Kouhei: ̶ ―Yo seré el lento pero eres tú el que está en el suelo idiooooota

Estaba tan sorprendido por lo que hice que se congeló, su sonrisa siempre presente se había ido y se le veía con cara de duda mientras me decía

Chico: ̶ ―¿Cómo demoños hiciste eso?

No sé de qué estaba hablando asique le respondí con toda sinceridad

Kouhei: ̶ ―Solo me copié tu movimiento de pies… ¿no fue así como te pusiste detrás de mí anteriormente?

Chico: ̶ ―Si, fue así, pero no es un movimiento que puedas aprender con solo verlo… ¿Qué eres realmente?

Esa pregunta de alguna manera me ofendió, era evidente que soy un humano como él, mi única diferencia fue que aprendí a sobrevivir desde los 6 años en aquella isla.

Kouhei: ̶ ―¿Es que acaso no me viste? Lo utilicé después de verte a ti… es obvio que es posible aprenderlo después de verlo ¿no lo crees?

Desde la posición en la que cayo desapareció… esta vez pude seguirlo no solo con mis ojos sino también con mi cuerpo, me tiró una patada al mentón desde una posición súper extraña, me moví un paso hacia atrás para evitar el impacto pero… no hubo tiempo ya que un segundo golpe iba en dirección a mi estómago, subí mi pierna izquierda y lo bloquee con la pantorrilla, aunque utilizó el otro pie para hacerme caer como lo hice yo con él. Cuando estaba cayendo apoyé mi mano pero en seguida vino otro golpe, esta vez era una patada, iba en dirección a mi cara y no había nada que pudiera hacer para evitarlo excepto lo que hice, salté con mis manos para evitar al golpe y mientras estaba en el aire agarré su pierna y le tiré una patada la cual entro de lleno en su pecho, salió arrastrado uno o dos metros y cuando se paró me dijo.

Chico: ̶ ―Tus instintos son increíbles Kirimiya-San, es impresionante que te acostumbraras a mi velocidad en solo unos segundos e incluso fueras capaz de superarla

Kouhei: ̶ ―¿Eso fue lo que hice? Yo pensé que tú eras el que se volvía lento

Su sonrisa volvió a su rostro, me dio la mano mientras se llevaba la otra hacia su cabeza y me dijo

Chico: ̶ ―No tienes ni idea de la habilidad con la que naciste, soy Kurosawa Koyomi por cierto, es un gusto conocerte

No podía entender como después de perder contra alguien él solo sonreía pero en fin, nada de eso importaba ya que les había demostrado a todos que pude con una de las personas del dojo asique nadie se volvería a reír de mi

Koyomi: ̶ ―¿Qué es lo que te trae a este orfanato Kirimiya-san?

Kouhei: ̶ ―Emmmm, luego de poder salir de la isla en la que estuve durante 11 años, mi único motivo es encontrar a mis padres y asesinarlos, nada más que eso… ¿y tú? ¿Qué es lo que haces aquí?

Las 10 personas presentes se quedaron en silencio por lo que había dicho, no es que me importara lo que pensaban pero aun así me pareció extraño.

Koyomi: ̶ ―jajaja que chico más extraño eres, de todas maneras, estoy aquí porque aunque no lo creas este es uno de los dojos de más alto nivel en Japón, aunque aquí soy el más débil de todos… si hasta el nuevo me ha ganado.

¿Era el más débil? ¿Los otros que miraban eran más fuertes que él? Demonios, ¿Cuánto debía entrenar para alcanzar a los que miraban? Con todo lo que me había costado derrotar al más débil y había por lo menos 9 personas más fuertes que Koyomi

Kouhei: ̶ ―¿por qué alguien tan fuerte como tu necesitaría entrar en este dojo? ¿Quieres ser campeón del mundo o algo así Koyomi?

Me miro sorprendido por la pregunta y luego de unos segundos de silencio, saco esa sonrisa de su boca desvió su mirada hacia el piso y me dijo

Koyomi: ̶ ―Hay personas en la escuela que me molestan, personas extremadamente fuertes… no se comparan conmigo, ni siquiera alguien como tú les haría ningún rasguño

Kouhei: ̶ ―asique la razón es venganza ¿eh? Puedo ayudarte con eso

Me dio la espalda y fue caminando lentamente hacia fuera, antes de salir me dijo

Koyomi: ̶ ―No te metas

Su tono cortante y decisivo me dijo que en realidad tenía miedo y que no quería que yo me involucrara por que podría salir lastimado, no quise empeorar la situación intentando convencerlo asique deje que se fuera… todos me miraron como diciendo "no debiste decir eso" pero entendían que no fue apropósito asique no me dijeron nada.

Me fui del dojo dentro de todo contento de ver que había gente fuerte en él y que podía ir a entrenar siempre que quisiera, mientras caminaba vi a Sophia en el comedor que estaba por guardar algo y le pregunté.

Kouhei: ̶ ―¿Qué es lo que estas guardando Sophia?

Sophia: ̶ ― ¿eh? Ahh Kouhei-chan… esto es un tablero de ajedrez, ¿quieres jugar?

Kouhei: ̶ ―Encantado, siempre que me enseñes como se juega

Acto seguido me enseño los movimientos básicos de cada pieza y la función que tenían. Empezamos una partida y luego de alrededor de quince minutos

Sophia: ̶ ― Increíble… eres la primera persona que me acorrala en este juego Kouhei-chan, y es la primera vez que juegas

Estaba demasiado concentrado como para contestarle, pensando en sus 15 posibles siguientes movimientos y a la vez los más de 89 movimientos que podría hacer yo en base a lo que ella moviera, mi cabeza estaba metida completamente en el tablero de ajedrez, se podría decir que estaba completamente hipnotizado por la complejidad de estrategias que la tan inocente Sophia podía hacer.

Sophia: ̶ ―aun siendo un buen estratega no me dejaré vencer por ti… iré a por la victoria

Kouhei: ̶ ― je! De otra manera no sería divertido

Por primera vez en mi corto tiempo en este lugar vi a Sophia sin una sonrisa en su rostro estaba tan inmersa en el tablero como lo estaba yo… estuvimos más de dos horas jugando esa partida, casi todo el orfanato estaba mirando como Sophia "La estratega" estaba siendo acorralada por el chico "naufrago", nos tardábamos mucho tiempo en elegir que pieza era la mejor para mover ya que estábamos mirando unas 20 jugadas más delante de la actual.

Sophia: ̶ ― Es el partido de ajedrez más interesante que tengo en años… ni siquiera en los campeonatos nacionales hay jugadores de este nivel

Estuvimos casi 4 horas hasta que finalmente fui el primero en jaquear. Pero no duró demasiado ya que se liberó y al cabo de 6 horas terminé perdiendo aunque Sophia dijo.

Sophia: ̶ ― Jamás volveré a jugar contra Kouhei-chan… no creo que gane la próxima vez

Madre sup: ̶ ― ¿De qué estás hablando? Saliste 1º en 3 campeonatos mundiales consecutivos, Kirimiya-kun es un juego de niños

Sophia: ̶ ― Cuando dije que Kouhei-chan era inteligente tu no me creíste y ahora que lo ves con tus propios ojos te niegas a aceptarlo… jajaja eres incorregible Cornelia

Cornelia: ̶ ― uhm! No lo pienso creer… ¿ese isleño es un genio? Que tontería, y te he dicho que no me llames por mi nombre, recuerda que soy la madre superiora de este lugar

Asique la vieja temperamental tenía nombre, podría sacarle de sus casillas con esa información, me dispuse a molestarla pero cuando estaba por abrir la boca

Cornelia: ̶ ― Todo el mundo a comer, luego se cepillarán sus dientes y a la cama sin rechistar

Kouhei: ̶ ―¿QUEEEE?! Pero son las 19:00 horas es demasiado temprano todavía

Cornelia: ̶ ―¿No te gustan las reglas? Pues vete a la isla de donde saliste

Eso sí que fue ir demasiado lejos… aun no superaba lo que me ocurría cada día en esa isla y lo más seguro es que tuviera pesadillas por meses, dejé salir toda mi ira y la ataqué pero el más anciano de los que estaba en el dojo me bloqueó sin esfuerzo alguno y me dijo

Anciano del dojo: ̶ ―comprime esos sentimientos de ira para poder canalizarlos y que sean tu fuerza, recuerda estas palabras y nunca volverás a perder la cabeza

Este anciano de no más de 1,65 M con la cabeza rapada y barba hasta el pecho vestía un dogi blanco, era extremadamente flaco pero aun así bloqueó mi puño sin esfuerzo, quizás más adelante podría aprender algo de él.

Kouhei: ̶ ― Está bien, me calmaré… pero ninguno de ustedes sabe lo que sufrí en esa condenada isla del demoño, ninguno de los animales que ven en esa televisión se compara a los que había allí. Asique ¡CALLENSE Y NO ME HABLEN COMO SI SUPIERAN LO QUE HE VIVIDO!

Cornelia: ̶ ― Eso no fue lo que pretendía decir Kirimiya-Kun… me he…. Expresado muy mal, lo siento, de todas maneras debes respetar las reglas si quieres quedarte en el orfanato, si el horario te molesta puedes irte

Maldición me deje llevar de nuevo quizás si le hago caso a ese viejo del dojo pueda sacar ventaja de la ira… soy temperamental asique, si lo logro sería invencible. De todas maneras Cornelia merecía una disculpa de mi parte junto con todos los demás allí presentes, no era su culpa que yo estuviese traumado por lo que viví

Kouhei: ̶ ―Yo tampoco debí perder la cabeza de ese modo, discúlpenme no fue mi intención, es solo que no tengo buenos recuerdos de esa isla y estoy un poco traumado al respecto, me iré a dormir… Sophia ¿Mañana me enseñarás el camino a la escuela verdad?

Todos al parecer aceptaron mis disculpas y siguieron con lo suyo, Sophia se acercó con su habitual sonrisa y me dijo

Sophia: ̶ ―Claro que sí, pero debes prometerme que harás algo con ese temperamento tuyo ¿Está bien?

Asistí con la cabeza y me retire a mi dormitorio, no me pude dormir ya que estaba pensando en todo lo que había pasado, era demasiado… casual, el conocer a Sophia, conocer a Koyomi, me parecía que las cosas estaban saliendo demasiado bien, no debía quedarme mucho ya que mi objetivo no se iba a cumplir por sí solo, luego de entrenar lo suficiente me iré de este orfanato.

Al día siguiente fui al dojo para ver si estaba el viejo barbudo… efectivamente estaba ahí, sentado en el suelo con los pies cruzados y con ambas manos tomadas una por la otra.

Kouhei: ̶ ― ¿Qué haces viejo barbudo-san?

Viejo del dojo: ̶ ―Estoy entrenando mi mente Kirimiya-kun la gente de 60 años ya no puede entrenar el cuerpo como lo hacía antes, y puedes llamarme Ryuuji, ese es mi nombre, ya que no soy el viejo barbudo-san, ¿Quieres acompañarme?

Kouhei: ̶ ―Encantado de poder entrenar contigo maestro Ryuuji

Ryuuji hizo una riza muy despacio e inmediatamente después de eso Sophia entró al dojo con una mochila en la mano

Sophia: ̶ ―KOUHEI-CHAAAN, te he dicho que no te despistes, debes ir a la escuela, rápido o llegaras tarde