-Dime niña… Pola ¿Qué poder tienes o puedes hacer algo?- pregunto Tai, la chica saco una pluma de su bolsillo, y la chica hablo –Llame a mi habilidad Ice Lyrics, la punta de mi pluma en vez de soltar tinta es hielo-.

-Bueno ya habrá tiempo para ver nuestras habilidades, mientras tanto podemos planear un poco más la invasión al Edén-

-Tienes razón Tobías, por cierto ¿Por qué de repente te interesaste en saber la verdad sobre Meso?-

-Veras… Voy a tener un bebe, no me puedo permitir que algún Aígo o Akátartho lo asesine-

-Disculpe señor Tobías ¿Para qué necesita a mi hermano? –

Tobías quedo en silencio por unos segundos.

-Necesito que aprenda a transformar almas en Fonías, así ellos se podrían repoblar y yo podría morir para resucitar con más fuerza-

Tai salió de su sala dejando solos a Pola y Tobías, estos no hablaron de nada mientras no estaban todos en la misma habitación, Tai volvió con un maletín, abrió este y en él había una pistola, el estuche no tenía balas, ni la pistola estaba cargada.

-Así que todavía tienes esa pistola, al parecer tienes viejos recuerdos-

-Claro que sí, tengo esperanzas de poder reunirnos con Jesús y Lucifer-

La plática entre los dos adultos confundía mucho a Pola, simplemente no entendía nada de lo que decían, solo quedo fuera de la plática.

Mientras tanto con Zula.

Zula dormía en el piso mientras su discípulo seguía destruyendo los gremios, tras cuatro horas seguidas de peleas de Akátarthos el motociclista fue con su maestra despertándola, la chica grito al despertar.

-¡Ahhhh!... No hagas eso estúpido… ¿Cuántas horas han pasado?-

-Cuatro horas y ya termine con los gremios de bajo nivel-

-Pensé que tardarías más… por lo que veo no pude hacer el tiempo suficiente para entretenerte… lo siento Laxe-

-¿De qué hablas? ¿Entretenerme?-

-Ya sabrás de lo que habla-

La ultima voz era de otra persona, Laxe miro detrás de él y había un hombre con cabello largo y oscuro, sus ojos eran marrones, este tenía buen físico, traía puesta una camiseta blanca y sobre esta una camisa roja con negro, tenía unos pantalones de mezclilla y unos tenis negros, este aparentaba tener 20 años.

-¿Quién eres tú?-

-Ya me conoces, mi nombre es Lucifer, hijo de Blodia-

Este saco una pistola de su bolsillo y susurro un nombre raro y prosiguió diciendo.

-Argo Aim-

-No metas a Argo en esto y no intentes hacerle nada, él es mi mejor amigo y tengo que ayudarle-

-¿Qué tanto conoces a tu mejor amigo? ¿Enserio te ha contado todo?-

-No me importa si lo hace o no, lo voy a ayudar contra de los Aígos-

-Pues si quieres hacer eso entonces debes saber que los Aígos lo capturaron, ahora mismo están en el Edén y tu trabajo será ir a ese lugar a asesinar a Argo Aim-

Lucifer apunto rápidamente hacia Laxe y disparo una bala, esta traspaso el casco de Laxe y lo dejo inconsciente, la bala callo cerca de Zula, está la recogió y la lanzo hacia Lucifer, este la atrapo y le dijo.

-Creo que será mejor que nos preparemos para ir al Edén, llamare a Jesús para poder ir a ese lugar, mientras tanto sigue entrenando a ese chico-

-Al fin empezara la revolución, Aígos, Akátarthos, Takt e incluso Fonía van a tener que prepararse, porque la guerra comenzara y después de esto nada será igual… aun así ¿Quieres que el plan siga?-

-En cuanto nací las personas lo tomaron como algo malo y hasta mi padre me sigue, no tengo nada que perder-

Mientras tanto con Argo.

Este seguía tirado en el piso sangrando e inconsciente por las heridas provocadas por Aarón, Briela cruzo mirada con su hermano mayor, este le pregunto.

-¿Por qué te interesa tanto este estúpido Fonía?-

-Por qué él no es malvado como nos lo enseñaron en el Edén, el no sería capaz de hacer lo que nos dijeron, además de que yo lo amo-

-¿Amor por este Fonía? Ese amor lo tuviste que haber sentido para que nuestra madre viviera, si tan solo dejaras de ser una maldita cobarde y tuvieras actitud de un verdadero Aígo nuestra madre estaría con nosotros-

Briela comenzó a llorar ante los reproches de su hermano, Argo estaba moribundo en el piso pero seguía consiente y escuchaba, este con muy poco aliento se levantó y dijo.

-Aún no he muerto…- Argo tosía y escupía sangre entre palabras

-Mi objetivo nunca fue asesinarte pero lo hare si es necesario, en cuanto a ti Briela o vienes conmigo sin intentar nada o asesino a tu "noviecito"-

Argo saco otro cuchillo y con sus últimos alientos corrió hacia Aron para cortarlo, pero antes de que si quiera pudiera tocarlo el Aígo le dio un puñetazo en el estómago que lo dejo inconsciente, Aron chasqueo sus dedos y cuatro Aígos aparecieron, estos cuatro rodearon a Briela y Aron tomo en su espalda a Argo, este se dirigió a su hermana.

-Probablemente en el Edén ustedes sean ejecutados públicamente, pero puedo arreglar algunas cosas para que te perdonen la vida Briela, piénsalo solo pídele perdón a nuestro padre-

Briela quedo en completo silencio, no sabía que responder, simplemente no respondió. Los Aígos y el Fonía salieron del escondite de Tobías, fuera encontraron a muchos más aígo, entre estos estaba Gabriel el cual alzo su mano para abrir un portal en el que entro todo el gremio del Yaíro.

Cuando cruzaron el portal se encontraban en un lugar en donde todo tenía colores puros como el blanco, las casas, el suelo, las nubes, etc. En el lugar había muchas casas, pero una se distinguía de las otras por ser el triple de grande que todas juntas, todos los aígos entraron en esta mansión, todos se dispersaron exceptuando por Briela, Aron y Gabriel, este último tenía en sus hombros a Argo, los tres familiares entraron en un cuarto apartado de todos los demás en donde se sentaron para hablar.

-Buen trabajo a mis dos hijos, espero Briela hayas recapacitado sobre tus pensamientos sobre el fonía-

-Padre… ¿Ejecutaran a Argo?-

-Que preguntas haces Briela, eso es obvio, no gastes tu tiempo en preguntar eso a mi padre-

Argo estaba tirado en el piso, sus heridas estaban había sido sanadas por algunos aígos, tenía vendada mucha parte de su cuerpo, unos aígos entraron para llevarse al fonía a una celda de donde no pudiera escapar, le confiscaron sus cuchillos y lo apresaron, mientras tanto la plática de la familia de Gabriel seguía.

-Padre… ¿Qué hicieron los fonía para merecerse un castigo tan grave?-

-Hace mucho tiempo se juró que los cuatro hermanos dioses no serían tocados por nadie y si eso pasara se provocaría una guerra, cuando Meso y Teros tuvieron una discusión varios días después Meso desapareció, es obvio que lo hizo Teros y los fonía, por eso son castigados-

-Pero ya paso mucho tiempo desde la desaparición de Meso ¿Los dioses no perdonan? Además Argo no vivió para entonces ¿Por qué tiene que pagar por algo que el no hizo?-

Gabriel no respondió a las preguntas de su hija, en cambio Aron lo hizo por él.

-Los dioses siempre tienen razón, no creo que quieres cuestionar a Siod-

-Hablando de Siod, necesito ir a visitarlo para avisar sobre la captura del fonía, más tarde los veré hijos míos-

Gabriel hizo aparecer sus alas y abrió la ventana, salió desde esta para ir con Siod, tras volar un rato llego a una ventana de una mansión alrededor de cuatro veces más grande que la mansión de Gabriel, entro por la ventana y en el cuarto había siete personas, todos sentados alrededor de una mesa.

-Como siempre Gabriel llegando tarde a las reuniones de Yaigos-

El que dijo esto era un ángel rubio, con ojos azules, aparentaba tener veinticinco años, su cabello era largo, ojos azules y llevaba puesto un traje negro puesto, junto a él tenía una espada plateada sin funda.

-Vamos Miguel, deja que Gabriel explique su tardanza-

Quien dijo esto era un hombre de cabello corto y castaño, aparentaba tener veinticuatro años, vestía con lo que parecía ser una armadura romana, además en sus manos tenía un látigo que parecía estar amenazando a Gabriel.

-Tranquilo Remiel, tu justicia no será necesaria aquí, mejor guárdalo para una futura guerra-

Este hombre tenía su cabello largo y negro, sus vestimentas consistían en una camisa blanca, un pantalón oscuro, una chaqueta de cuero y unas sandalias, tenía junto a él un mazo que media un poco menos que él.

-Sariel deberías de hacer que tu pureza y tus demonios concuerden alguna vez-

El hombre que dijo esto tenía el cabello oscuro peinado hacia el lado derecho, sus ojos eran rojos, sus vestimentas consistían en una camisa negra, una bata que le llegaba a las rodillas de color roja, un pantalón oscuro, unos zapatos del mismo color y un par de guantes rojos.

-Mira quien lo dice, Uriel, el Mozart moderno del fuego-

Quien dijo esto era un hombre rubio, de cabello largo, con un ojo verde y el otro ojo azul, sus vestimentas consistían en ropa deportiva, un pantalón corto oscuro, una camiseta blanca, unas bandas en sus brazos y sus pies y unos zapatos deportivos.

-Vayamos al punto de esto ¿Cuál es la razón de tu retardo Gabriel?-

Quien dijo esto era un hombre de cabello castaño y corto, llevaba puesto un atuendo de doctor, una camisa azul, un pantalón blanco, unos zapatos oscuros y una bata del mismo color.

-Gabriel, Miguel, Remiel, Sariel, Uriel, Rafael… no importa el retraso de Gabriel, solo comencemos con esta junta-

-Disculpa, Siod ¿En dónde está Raguel?- pregunto Gabriel

-Hay tiempos de guerra y necesitamos prepararnos por lo que salió en busca del Libro de Henoc- Respondió el dios.

Gabriel y Siod se sentaron en la misma mesa que los Yaigos y empezó la conferencia, todos veían fijamente a Siod esperando a que hablara para empezar a discutir sobre cualquier tema que se les ocurriera.

-¿Alguno de ustedes tiene un informe sobre Jesús, los akátarthos o el caso de los fonía?-

-Mi gremio capturo al fonía- dijo Gabriel provocando un silencio entre todos en la mesa

-¿Disculpa?- Pregunto Miguel -¿Argo Aim? ¿El ultimo fonía?-

-¿Hay algún otro fonía vivo?- pregunto con sarcasmo el pelirrojo

-En ese caso discutamos sobre lo que le pasara a Argo- Indico Siod

-Sería bueno que antes de la ejecución nos revelara sobre que dice el Libro de Evgenís- sugirió Rafael- tal vez tenga alguna pista sobre el paradero de Enoc y los otros Protí-

-Sé que apenas hablamos en esta junta pero la guerra se acerca y debemos hacer tanto aliados como debemos prepararnos- Se disculpó Siod- Gabriel, puedes hacer lo que quieras con el Fonía, mañana lo quiero en mi oficina, todos los demás Aígos reúnan a sus mejores oficiales y prepárenlos-

El dios simplemente se levantó y se fue sin decir nada más, los Yaigos siguieron su ejemplo y se levantaron, Miguel se acercó a Gabriel discretamente.

-Uno de nosotros traicionara a los demás el día de la ejecución- susurro el jefe de los Yaigos al pelirrojo.

Glosario:
Aígo: Nombre con el que se le denomina a los "Ángeles".

Yaigos: Nombre con el que se le denomina a los "Arcángeles".

Akátartho: Nombre con el que se le denomina a los "Demonios".

Fonía: Especie creada por un dios hermano de Siod y Blodia (Teros).

Takt: Especie creada por un dios hermano de Siod, Blodia y Teros (Meso).

Tartos: Nombre con el que se le denomina a la contra arte de los Arcángeles, los demonios con un poder mayor.

Edén: Paraíso del que fueron desterrados Adán y Eva en la biblia, en el cual viven los aígos.

Opera: Mundo alterno en donde vivían los fonía.

Prodosía: Humano al que se le concedió poderes de aígo.

Libro de Enoc: Libro que fue incluido en la biblia escrito por Henoc.