Un Camino

Déjà-Vu

Martín y Diego salieron del bar, abrazados entre risas, un auto pasó a toda velocidad dejando una nube de polvo y tierra en la calle. Ambos muchachos se quedaron mirando hacia donde había desaparecido el vehículo.

-Que Déjà -Vu acabo de tener.- dijo Martín observando la calle aún con polvo.

-De que hablas?- pregunto Diego.

-Esto mismo sucedió hace casi un año, no te acordas?- dijo Martín mientras caminaban.

-No.- dijo Diego negando con su cabeza.

-Ummh, no te acordas, lo que paso en tu auto, la primera vez que nos besamos.- dijo Martin cerca de su rostro.

-Si, ya me acuerdo, el auto fantástico.-

Martín sonrió y tiro de la mano de su novio caminando hacia su casa. Antes de poder ingresar Diego lo empujo contra el auto y abrió la puerta del mismo, haciéndolo entrar.

-Estas loco. Alguien nos puede ver.- dijo Martín mientras se sentaba en el asiento trasero.

-No me importa.- dijo Diego, cerro la puerta y se quitó la remera.

Martín lo tomo por la nuca y se besaron con intensidad, Diego metió su mano por debajo de la remera de su novio acariciando su espalda hasta que éste se la quito. Sus manos viajaban por todo el cuerpo del otro, Martín se recostó en el asiento y Diego comenzó a abrir su pantalón metiendo su mano para acariciar su miembro.

Martín no dejaba de gemir y mover sus caderas, mordía su labio mientras su novio besaba su cuello, repasaba con sus manos la espalda de Diego y podía sentir la excitación de él en su muslo.

Diego le quito los pantalones junto con sus bóxer a su novio y los propios en cuestión de segundos, busco los preservativos de su billetera antes de besar con mucha pasión a Martin, quien lo rodeo con sus piernas por la cintura haciendo fricción entre ellos, moviéndose y aferrándose a él.

-Te amo, mucho.- dijo Diego mientras mordía el cuello de su novio y luego paso su lengua haciéndolo estremecer.

-Yo también te amo.- Martín tomo el rostro de Diego y lo beso con ternura.

Diego se incorporó y busco el preservativo, se lo colocó, metió dos dedos en su boca para luego comenzar a dilatar a Martín, cuando éste se empezó a empujarse contra ellos, Diego los quito y se ubico entre las piernas de su novio penetrándolo lentamente mientras se miraban a los ojos.

Martín suspiro, y Diego beso todo su rostro y cuello, se movía despacio gimiendo, manteniendo un ritmo lento, hasta que aumento las embestidas. Martín enredo sus dedos en el cabello de Diego con una mano y con la otra acariciaba su espalda, el asiento trasero del auto era bastante espacioso y ambos estaba cómodos, Diego se empujaba dentro de su novio de tal manera que la fricción entre ambos cuerpos estaba volviendo loco a Martín, quien tiro su cabeza hacia atrás gimiendo alto, y arqueo su espalda, Diego aumento las embestidas hasta que sintió la rigidez en el cuerpo de Martin y la humedad entre ambos, tomo con fuerza su cadera antes de perderse en las sensaciones y colapsar sobre su novio respirando pesadamente.

-Estas bien?.- preguntó Diego besando el hombro de Martín.

-Si. Podemos quedarnos acá?.-

-Si la vecina no llama a la policía.- bromeo Diego. -No te duermas.

-Mmh!, no tengo fuerzas para vestirme.-

-Ni yo.- dijo Diego.

-Salimos desnudos?.- pregunto Martín.

-Ja! Si claro.- Diego levanto su rostro sonriendo. -Voy a dejar que te vea todo el mundo.-

-Me imagino que no. Me ayudas con los jeans? Vos me los quitaste.-

-Ok. Me parece justo. Aunque te aviso que adentro te los voy a quitar de nuevo.- dijo Diego mientras buscaba las prendas de su novio.

Martín dio una carcajada y se mordió el labio, dejando que Diego le pusiera la prenda, quien lo miraba con una sonrisa picara.

Diego se coloco su jean, abrió la puerta y tomo la mano de su novio para que saliera del auto, en cuanto ambos estaban fuera del mismo, se dieron cuenta que su vecina estaba observándolos, con una mueca en su rostro.

-Buen día!- dijo Diego sonriendo.

-Asquerosos!.- dijo la vecina girando y caminando hacia su casa.

Ambos muchachos rieron sin dar crédito a lo sucedido. Martín guió a Diego de la mano hacia su casa y entraron entre besos y cerrando la puerta tras ellos.