Este fic participa en el Reto #2: "Horror, Misterio o Suspenso" del foro "El Rincón Creativo"


¿Me sientes ahora?

¿La sientes? ¿Esa argolla alrededor de tu cuello? ¿Esos pasos que van por delante de ti, tirando de las cadenas, arrastrándote sin esfuerzo? ¿Ese susurro en tu oído cuando estás sentado o tendido?

¿No lo sientes? ¿No me oyes? ¿Seguro? Intenta levantarte ahora. No, lo siento, no puedes. Estás aquí para escucharme.

Y yo no te voy a permitir parar.

¿Lo sientes ahora? Las cadenas deberían pesarte más.

Se te clava un poco en la carne.

Pero tú no te das cuenta. Sigues pensando que no es nada. Que yo no soy nada.

Pero te equivocas. Estoy aquí.

Las cadenas están aquí.

Naciste con ellas y morirás con ellas. Yo te guiaré hasta tu final.

¿Oyes ese pequeño susurro en tu oído?

¿Sientes ese pequeño soplo de aire que remueve ligeramente tu pelo?

Soy yo. Estoy justo detrás de ti, abrazándote.

¿Hay alguien más en tu cama? No te preocupes, él también tiene su propia sombra. Todos tenéis una.

No, no te preocupes por ella. No te preocupes por mi. Sigue leyendo. Sigue conociéndome.

¿Me sientes ahora?

Tal vez deberías hacer el experimento: cuando estés a solas, caminando por una calle oscura, sin ruidos de coches de fondo, sin el suave agitar del viento, silencia tu corazón lo máximo; pisa con cuidado. Y escucha. ¿Los oyes? Esos suaves pasos a unos centímetros de ti. ¿No? ¡ATIENDE! No son tus pasos. Son más suaves. Se arrastran. Un murmullo acompaña el movimiento. Y lo más revelador. El ruido de las cadenas. No es estridente. No debe serlo. Es suave. Silencioso. Pero está allí. Siempre está allí.

¿Me sientes ahora?

Sé que sí.

Oigo tu corazón ir más deprisa, te veo removerte entre las mantas, con tu piel de gallina y los pelos de punta.

No sirve de nada.

Estoy aquí. ¿No sientes mis brazos a tu alrededor? ¿No sientes mis dedos rozar la argolla?

No finjas. Sé que los sientes.

No te atormente por mi presencia, pequeño humano. No gastes tus fuerzas en algo que no puedes cambiar.

Nunca podrás cambiar nada.

Porque yo estoy aquí.

Yo te guío en esta vida. Te llevo por donde quiero llevarte, te digo lo que quiero que digas. A veces te susurro lo que quiero que sueñes.

¿Sabes por qué estoy aquí?

He venido a decirte algo. Pero "Shh". Es un secreto.

¿Estás preparado? Allá voy:

"Te voy a devorar".

Así es como tu existencia finalizará.

No te confundas. No te voy a matar. Intentaré mantenerte con vida lo máximo posible. A fin de cuentas, me alimento de tu alma. Cuanto más vieja es tu alma más años adquiero yo.

Pero luego no hay nada. Sólo estoy yo. Te comeré. No serás nada. Sólo un alma más en mi interior, quemándote poco a poco, reduciéndote a nada.

Pero para eso falta.

Eres joven.

Y planeo que tu vida se alargue muchos, muchos años.

No te preocupes. No debes preocuparte.

No sientas miedo.

Estoy aquí.