Qué suerte tienes


Siempre bajará la mirada, si. Todo el tiempo se rascará el cachete, discreta e indiferente, si. Parpadeará dos veces antes de contestar cualquier pregunta, como si estuviera revisando la respuesta, si. Acostumbrará señalar cualquier cosa o persona con la mano izquierda, a pesar de que sea diestra, si. Intentará caminar más rápido de lo que puede para llegar más temprano a donde tenga que ir, si.

Tendrás mucha suerte por estar con ella. Porque los días con ella serán intensos, difíciles, estresantes, confusos y molestos; si. Pero nunca serán aburridos, monótonos, imposibles o malos. Porque los días con ella serán lo mejor que te podrá pasar, siempre serán interesantes, diferentes, emocionantes, inolvidables y lo mejor, serán con ella.

Cuidado con tomar su mano muy fuerte, que ella te la apretará aún más. Intenta no decirle lo bonita que es, porque te dirá lo hermoso que es la persona de a lado. Evita preguntar '¿a dónde quieres ir?', porque acabarás muy lejos de tu ciudad, tal vez perdido. Escucha con mucha atención sus silencios, pues serán los más ausentes en sus platicas, y créeme, los extrañarás. Duda cuando te vea directo a los ojos, ya que no siempre estará pensando en besarte o especialmente en ti, normalmente buscará ideas que posiblemente interferirán con tus ahorros o con tu tiempo.

Estarás muy cerca de ella cuando te cuente sus inseguridades, y lo más seguro es que te bese para transmitir sentimientos que no puede vociferar. Hablarás mucho de ti y terminarás por conocerte cada día un poco más, pues al mismo tiempo que ella lo hace, tú también. Te ayudará en todo lo que necesites, porque cuando ella quiere a alguien, recurre a todas las posibilidades para que se cumplan los deseos de esa persona.

Tienes suerte de tenerla, de verla, de olerla, de sentirla. Tienes suerte de amarla. Pero más suerte tienes de que ella te ame. Ella te siente, te huele, te mira, te tiene. Ambos se sienten y se tienen. Ambos se aman.

Estás compartiendo tiempo con ella, millones de horas e incontables segundos, que algún día extrañarás más que nada, más que los que tendrás en ese momento. Pero ahora, estás disfrutándola, aprovechando que puedes tocarla y entablar una conversación sobre algo que los llevará a algún lugar muy lejano: tal vez conozcan nuevas ciudades o tal vez prueben exquisitas comidas.

Respiras lo mismo que ella, si. Ves lo que ella puede, si. Sientes lo que ella siente, si. ¿No te parece grandioso? Es tan perfecto y simple que no puedes entenderlo, pero quieres continuarlo. Quieres seguirla, a todos lados, a donde vaya… o donde ella te lleve. Porque su amor los llevará de la mano para siempre, en el mismo momento. Aunque ya no esté ninguno de los dos, ese tiempo se repetirá infinitamente, en el pasado, en el presente y en el futuro.

Se repetirá que alguna vez se amaron, alguna vez se tuvieron y alguna ve se pudieron mirar con vida y luz a los ojos.

Se podrá percibir que tuviste demasiada suerte, porque se podrá sentir que se pensaron incontables veces. Que caminaron sujetos de los brazos viendo a todo el que caminara por las calles, distraídos por detalles innecesarios, absurdos. Que se rieron de si mismos por las vergüenzas que pasaban cada vez que ella cumplía con alguna idea espontánea. Que lloraron bajo la lluvia cuando vieron partir al otro por alguna estúpida pelea, que pocas horas después arreglaron con palabras, besos y sexo. Que durmieron sujetos de la cintura, abrazados por la frescura de la noche, arropados con sus respiros.

Porque habían hablado de cómo se conocieron, de qué pensaron al verse la primera vez, sobre cuándo fue el momento de darse cuenta que se atraían, de que se amaban.

Porque estaban corriendo mientras escapaban del calor que los aturdía. Estaban huyendo del frio que los perseguía. Estaban evitando soñar pesadillas que los fueran a lastimar. No querían dolor.

Porque ante todo eso, ante cualquier cosa, pudieron y lo terminaron.

Alguna vez se amarán porque lo hacen ahora y alguna vez lo hicieron durante mucho tiempo. Alguna vez se amaron porque lo hacen ahora y alguna vez lo harán de nuevo. Ahora se aman porque alguna vez lo hicieron y lo seguirán haciendo.

Porque estuvieron tú y ella. Porque están tú y ella. Porque estarán tú y ella.

Así, te sigo diciendo que tienes suerte de poder amarla, pero más suerte tienes de que ella te ame, única y especialmente a ti.


14 de Febrero de 2016.