Retomamos la historia con el tercer capitulo que aunque corto y sencillo espero sea de su agrado

comenzamos.


Es tan fácil hacer el bien, ¿por qué el mal?

¿No tienes camino, ni ideal?

Capitulo 3: ¿Susto o Impresión?

Me da vergüenza admitir que, estaba literalmente, perdido.

Creí haber divisado hace dos días y me quede dormido de lo agotado que estaba ¿porque me dormí? si hubiera seguido un poco mas les habría dado alcance...

Si, así como lo relato en mi escrito. En ese momento era un niño pero ahora que me pongo a considerar con calma ese momento, hasta yo mismo me doy pena ajena.

Y considerando que el sol aun no asomaba por el horizonte, la penumbra de la noche me acobijaba con un frió que calaba hasta los huesos, lo único que hacia era temblar para hacerlo mas llevadero, estaba cansado, agotado.

Pero caminar me mantenía con algo de calor gracias a que no había dejado de moverme. Pero tampoco soy invulnerable, como cualquier simple mortal debía descansar en algún momento. Y eso hice

Al menos eso quería hasta sentir los rayos del sol cubriéndome, esperando no morir de frió antes.

Sentía que no podía ir mas rápido. - Estoy cansado... -musite por lo bajo apenas siendo capaz de escuchar mi propia voz, solo me deje caer de golpe al suelo, mis posaderas me dolieron por el impacto pero siendo sincero conmigo mismo, en ese momento no me importaba otra cosa mas que descansar, me acurruque esperando lograrlo- Amanecerá pronto... .-susurre antes de cerrar los ojos perdiendo consciencia de donde estaba. Creo hasta olvide quien era.

Una

Dos

Tres horas durmiendo, realmente no llevaba conteo del tiempo el cansancio en mi cuerpo era lo único que tenia seguro, ni siquiera sabia que dirección tomo el ejercito real . Resumiendo mi situación actual, perdido a mi suerte por un momento de valor o quizás estupidez de mi parte.

Aline de seguro se estaría burlando de mi, no sin antes darme mis merecidos golpes por salir a mitad de la noche, por escaparme preocupandola a ella, a las mellizas y a nuestra madre.

Nuestra madre...

De seguro estaba angustiada por mi, y yo claro salí de la seguridad de nuestro hogar con el riesgo de morir de hambre, de frió o peor aun ¡en manos del ejercito ingles! tomando en cuenta que este avanzaba a pasos gigantes por Francia ¿porque?

Quería ser útil a mi patria

¿En que me equivoque en el camino? Si estuve siguiendo el rió Loira, después de Orleans escuche en los pocos días que estuve viajando que habían liberado algunos puentes claves de este mismo.

-Tengo hambre- sentencie para sentarme tras llevar un rato despierto, note que todo mi cuerpo estaba entumecido y lleno de roció de la mañana, una rápida mirada a mi entorno esperando averiguar en donde me encontraba. Escuche un ruido, y mas ¿eran pasos? si pero pesados. - serian ¿cascos de caballos de guerra? - sin saber siquiera como debía de reaccionar , solo atine a esconderme detrás de un árbol cercano, olvidándome de mis pertenencias, decidí asomarme un poco notando que no eran solo uno ni dos, eran varios jinetes y soldados a pie, no tuve el valor de abandonar mi escondite así que trepe el árbol no solo buscando estar mejor resguardado, si no que quería tener una mejor vista, estuve un par de minutos mirando hasta que logre observar fijamente el estandarte.

¡Era el ejercito real!

El ejercito que luchaba por Francia en esta cruel guerra, los había encontrado pero...

¿como acercarme? Me verían de seguro como un pequeño niño queriendo ser héroe.

Aunque lo de pequeño niño podría ser cierto solo quería ayudar por el bien de Francia. Creo es algo que mi padre de estar vivo lo haría.- ¿como acercarme? -susurre para mi curioso cuando escuche un leve graznido junto a una rama no muy lejos de mi posición, era un cuervo posado en esa rama mirándome con atención. Fue extraño pero sentí como si todo mi ser tanto en cuerpo y en alma estaban siendo fríamente analizados por la oscura ave, ambos no apartamos la mirada del otro hasta que uno decidió que ya era suficiente. Y ese no fui yo.

Un fuerte y sorpresivo graznido

Un grito nada varonil

Y al final termine cayendo del árbol presa del susto. Todo por un cuervo el cual alcance a notar que retomo el vuelo sobrevolando el mismo ejercito, note que se poso en el hombro de uno de ellos, en eso note su atención hacia mi ¡estaba frito me había visto! y yo como tonto sin saber que hacer, buscaba mis cosas esperando tener algo a la mano para defenderme incluida la espada pero, me percate que estaba todo lejos de mi.- oh no... -trate de mirar alrededor, pero lo mas inteligente que se me ocurrió, fue esconderme en el hueco del mismo árbol muriendo en mi propia vergüenza ¿en serio ese era mi primer acercamiento con el ejercito?

Si...definitivamente Aline se burlaría de mi por esto.

-¿lo viste aquí? -escuche una voz provocando que tapa mi boca evitando emitir cualquier sonido, tratando de no caer presa del miedo, solo alcance a ver los pies de quien parecía estar buscándome, razón de mas para no salir hasta sentirme a salvo.- vamos no debemos quedarnos atrás.- fue lo ultimo que alcance a escuchar, me debatía si salir o no.

Pero no salí de casa para esconderme en huecos de arboles, tenia que hacer frente al ejercito si quería unirme a ellos por la causa.

Y eso seria tarde o temprano. Prefería que fuera tarde aunque ya no había marcha atrás, era ahora o nunca.

Tras unos minutos de debatir conmigo mismo decidí salir de mi escondite, no muy lejos iba el ejercito podía alcanzarles sin problemas, re-acomode la capa que me protegía del frió, poco pero era algo, la espada pesada y con la tambaleante determinación que tenia, ganándome algunas miradas cuando por fin les di algo de alcance.

Trate de no darle importancia, pero hasta sentía la extrañeza y la incredulidad en sus miradas, no los culpo, soy un niño. Pero dudo de ser el primero en unirse al frente.

Pero si el primero de la forma que lo hice. Eso creía.

Esperaba que fuera solo idea mía.

No me había dado cuenta que había ganado la mirada de alguien mas a ese punto, el primer encuentro causa primeras impresiones y dicen que esas jamas se olvidan. No pensaba en eso en ese momento, al menos no hasta que tuve a aquel hombre delante de mi con aquella mirada de miedo y hostilidad que no solo me llego a asustar a mi si no a otros soldados que caminaban no muy lejos de mi.


De haber sabido que aquel soldado era Gilles de Rais en ese momento no hubiera tartamudeado tanto como idiota a pesar del pánico, bueno un poco pero ¿saben? cuando el quería infundía temor con la mirada, menos a la Pucelle, jamas le demostró miedo alguno aunque en realidad, recuerdo que incluso era la única que le desafiaba de forma directa por como lo hacia.

Me estoy desviando, estoy escondido no se cuanto tiempo y aun tengo mucho que contar.

¿saben que es difícil escribir con apenas la luz de una vela y la luz de la luna? de día para esconderme y de noche para escribir estas memorias que de seguro serán solo un recuerdo fugaz de lo que he vivido.

¿porque hago esto? escribir esto sabiendo que tal vez nadie jamas lo lea.

¿porque no? Esa seria la pregunta. Tal vez espero que lo que escribo ahora ayude a alguien que aprecio, yo seré olvidado en esos hechos. Pero el no.

El no estaba nada contento al ver a un niño siguiéndolos y menos vestido de forma patética para pelear. ¿Debería mencionar que pensaba usarme de escudo como castigo? Aunque otro sujeto que mas tarde supe que se llamaba Jean Dunouis empezó a intervenir, creo eran amigos. Bueno en mi opinión Gilles lo habría hecho si en ese momento no hubiera caído un milagro del cielo.

Mas bien la señorita Pucelle intervino. Me sorprendí bastante al verla, había escuchado en mi pueblo natal que la joven que levanto el asedio de Orlean era bastante joven, pero no esperaba que lo fuera bastante, era a lo mucho unos cinco años mayor que yo, podría haber jurado que tendría la edad mi hermana Aline.

Estuvieron un rato discutiendo sobre mi, mi presencia y lo que pasaría conmigo. Ella me vio y me sonrió. Creo tenia una idea porque volvió a ver al mariscal Gilles.

Fue su decisión al final lo que sorprendió a todos.

Pero creo a uno al principio si le molesto bastante el acuerdo que se hizo con la señorita Juana.


- ¿E-el señor Gilles de Rais sera mi maestro? -me dijo a si mismo tras sobrevivir a su primer día sin que Gilles cumpliera su amenaza. Ahora acampábamos de noche reponiendo fuerzas y comer un poco. La noticia se expandió rápido en el ejercito de Dios y algunos soldados ya me miraban entre asombro y pena, incluso lastima.

Pues ahora estaba bajo la tutela de quien luchaba como un demonio como ellos decían. Que Gilles de Rais era todo menos humano, creo muchos soldados le tienen miedo.

- ¿crees que es buena idea dejar al niño con "el" como pupilo? -escuche decir a un soldado que estaba sentado cerca junto a un pequeño grupo cerca de una de las fogatas.

- callate te pueden escuchar.

- solo míralo es demasiado escuálido para pelear ¿crees que tendrá oportunidad contra los ingleses? dime tu que es peor para el mocoso ¿pelear contra los ingleses o ser aprendiz de Gilles de Rais?

- Es lo tercero mas extraño que ha pasado en el momento, nos lidera una adolescente, pelea junto a nosotros un demonio hecho hombre y ahora cargamos con un niño.

Tomando en cuenta que estaba bastante cerca escuchándolos no me motivo en absoluto, pero escuche de mas rumores ademas de los posibles movimientos del ejercito ingles, conjeturas y teorías solamente pero era preocupante.

Lo que me daba bastante miedo considerando que al día siguiente era mi primera lección con el. Gilles de Rais

Solo pensaba una cosa.

- Esta vez realmente estoy muerto... -musite nervioso, decidí acurrucarme y reponer fuerzas aquella noche, la primera noche entre ellos. Pero no deje de pensar en lo vivido ese día.

Dicen que la primera impresión jamas se olvida. Creo me he dado cuenta porque.

Sobretodo porque empezó con un cuervo que me dio el susto de mi vida.

C'est si facile de faire le bien, pourquoi le mal

N'auras-tu donc, aucun chemin, aucun idéal ?

Les fleur du mal-Don Juan


y así concluimos por el momento

Se aceptan criticas y sugerencias, nos leemos próximamente.

Atte: FernandaWarriorPrincess

Pd. ¿cuanto durara Julien con Gilles como su maestro?