Esta historia empieza con Nolan, es un chico de 18 años, no tiene a nadie además de un solo amigo. Nolan es alguien serio, de baja estatura y apariencia ligeramente infantil. Por otro lado, está su mejor amigo, Paul (la pronunciación es al inglés), de 25 años, quien tiene una personalidad algo opuesta a la de Nolan, siendo menos serio y más jovial. Ambos sobreviven juntos moviéndose de cuando en cuando.

Hace dos años un virus llegó a su tierra, Perú. Se trata de un peligroso hongo que fue llamado por los locales como "Muerte andante" porque cuando encuentra un huésped, este hongo toma el control del cerebro de la persona, llevándolo hasta un sitio alto para brotar a través de la cabeza del individuo, manteniéndolo vivo en el proceso y de esa manera liberar las esporas que contagiaran a otras personas en un radio de 2km; el individuo muere después de esto sin sentir dolor en el proceso.

La población se había reducido significativamente, por cada persona infectada, esta podía contagiar a 50 más en un instante. Ya no existía ningún gobierno, Perú se había convertido en un país desolado; no había trabajo ni reglas, muchas tiendas y supermercados estaban abandonados, los sobrevivientes iban a estos lugares o cualquier otro sitio a tomar suministros. En cierto punto, la enfermedad fue parando ya que al reducirse la población, ya no habían suficientes personas que puedan quedar infectadas, parte de esto se debía a que muchas personas contagiadas fueron asesinadas para evitar que la enfermedad se siga propagando, esto debido a que el hongo necesita, lógicamente, que el huésped este vivo para madurar, si el huésped muere antes de eso, el hongo también.

Todo comenzó un 1 de febrero del 2001, Nolan era un chico como cualquier otro, ya había terminado la secundaria y ahora estaba en proceso de entrar a una universidad. Siempre quiso estudiar una carrera de edición audiovisual. Era alguien muy talentoso, podía hacer cosas muy elaboradas y buenas si se lo proponía. Era alguien que tenía conocimiento en varias materias. Cuando era pequeño, le gustaba ayudar a su padre a reparar autos. Al crecer en una familia humilde y educada, Nolan desde pequeño mostró tener una buena forma de hablar, siempre dirigiéndose con educación a las demás personas.

Aquel fatídico día, a las 3:00 pm comenzó todo, se perdieron muchas vidas, familias enteras. La gente empezó a ser evacuada, a los pocos días de que el hongo se esparciera. Todo pasó tan rápido, nadie supo cómo empezó, ni tampoco que era realmente este extraño hongo. Nolan se convirtió en el último miembro de su familia. Lo perdió todo. Es más, ni siquiera sabía si realmente era así, más lo mataba el hecho de saber que su familia estaba por ahí, el no saber que realmente pasó con ellos. En uno de los tantos brotes de hongos, él tuvo que separarse de su familia. Cuando intentó volver, ya habían desaparecido, al igual que muchas otras personas. Pronto las calles se empezaron a llenar de basura y él estaba solo, triste y sin esperanzas. Pero un día, cuando ya había pasado un mes, conoció a su mejor amigo, Paul. Él lo ayudó, y le dio la compañía que necesitaba.

Nolan cambió desde que el hongo comenzó. Antes era un chico alegre, pero ahora era alguien serio, y que aun cuando ya no estaba solo, no podía negar que estaba viviendo una cruda realidad; a veces se preguntaba si en otros países estaba sucediendo lo mismo, aunque ya no importaba, aquí estaba sucediendo y eso era de lo que debía preocuparse.

Ese día, Nolan debía levantarse temprano, era un día particular, ambos debían ir casi al centro de la ciudad para recoger unos suministros específicos que solo se podían encontrar allí. Ambos habían encontrado un auto que los había ayudado mucho. Les tomaría como dos horas llegar a donde querían, y ya que no tenían un lugar fijo en donde establecerse, por ahora están dentro de una pequeña casa abandonada.

/ Nolan, despierta…. ¡Hombre! ¿Sigues vivo?/exclamo Paul que estaba despierto desde hace como media hora.

/ ¿Qué pasa, Paul?/preguntó con pesadez Nolan.

/Oye, si no te despierto, apuesto a que te quedarías dormido hasta las 4 de la tarde como la última vez/le reprochó Paul con humor.

/…..Sí, sí, ya voy, ya voy/dijo Nolan con flojera.

Luego de asearse, ambos empezaron a alistar sus cosas en sus mochilas para dejar el lugar. Una vez todo listo, ambos fueron al auto; Nolan fue a abrir la puerta del conductor.

/O-oye ¿Qué haces? Yo siempre conduzco/reclamó Paul.

/No esta vez. No he practicado mucho con el auto, me vendría bien aprender más/comentó Nolan.

/Y es precisamente por eso que quiero conservar intacto mi cuello hoy/replicó Paul, con cierto humor.

/Anda, ya, por favor. No pasará nada, te lo prometo/insistió Nolan.

/…Bien, tienes cara de ser honesto/accedió Paul con su humor habitual.

/Descuida, vivirás un día más/respondió Nolan tratando de sonar humorístico, mientras ambos entraban al auto.

El recorrido iba normal; Nolan conduciendo bien, Paul hablando mucho para que el ambiente no sea incómodamente silencioso. Paul fue, y aún lo es, un chico bastante jovial desde muy niño, no tenía un vasto conocimiento en diferentes temas como Nolan, pero definitivamente no era un tonto, era alguien muy maduro, pero que siempre mostraba una sonrisa y podía alegrarle un poco el día a Nolan, aunque este último no lo demostrara físicamente. Pero ambos e querían mucho, y Paúl era un complemento muy bueno para la personalidad actual de Nolan, es decir, al ser Nolan un chico serio, Paul representaba para él ese lado risueño que le hacía falta a Nolan y en parte sucedía al revés; sus personalidades hacían una especie de armonía.

En cuanto al sitio al que iban, quien lo conocía mejor era Paul, había sido su idea y ya estaban algo cerca.

/ Te contare algo ¿Recuerdas la guerra civil?/preguntó Paul, abriendo un nuevo tema de conversación.

/Claro, por supuesto/contestó Nolan, con normalidad.

/Cuando el norte y el sur entraron en guerra, los colegios ya no recibían material escolar del lado rival, y como la guerra estaba en boca de todos, hubo un libro de problemas matemáticos para escolares que… ¿Sabes qué tipo de problemas venían? Problemas como "Si un ejército de norteños está compuesto por 102 soldados y mato 56 ¿Cuántos quedan?"/seguido de esto, ambos soltaron risas, sobre todo Paul, clásico de él.

/Oye, no te ofendas, pero ¿Qué nunca se te inflaman las amígdalas?/pregunto Nolan, con humor.

/Jajaja, no/respondió y el ambiente se tornó silencioso.

/ ¿Quieres que siga hablando?/preguntó Paul.

/No/respondió Nolan, pero de una manera juguetona, algo que hizo volver a reír a Paúl mientras que Nolan solo sonreía un poco, como diciendo "No tienes remedio"

Por fin llegaron a la zona. Estacionaron el auto y empezaron el recorrido. Después de una media hora, llegaron a un minimark, el cual era lo que buscaban y entraron. No sin antes de que Nolan le advirtiera a Paul sobre un letrero hecho a mano que estaba en la entrada. Ambos se miraron mutuamente con una expresión de seriedad y preocupación, pero aún asi entraron, no tenían opción.

/ ¿Cuánto crees que duren todas estas cosas?/ Dijo Paul refiriéndose a los suministros que estaban recogiendo en el minimark.

/ ¿Quién sabe? No creo que sea tanto como la última vez/ Respondió Nolan.

/ Con lo que tenemos hoy puedo hacer una deliciosa cena/ Mencionó Paul con optimismo.

/Ah...no, no, gracias, esta noche no cenaré, solo beberé algo/ Contestó Nolan sin muchas ganas.

/Ya casi no hay nada que podamos recolectar de donde vinimos, pronto tendremos que volver aquí/ Dijo Paul con preocupación.

/Negativo, esta es la primera y última vez que nos metemos en el territorio de esa comunidad de criminales. Lo que realmente nos conviene es alejarnos, buscar hacia afuera/ Razonó Nolan con seriedad.

/Mmmm...Podríamos empezar desde mañana mismo...Pasemos una última noche en el auto, lejos de aqui ¿Qué dices?/ Preguntó Paul con confianza. Resulta que Paul y Nolan se habían adentrado en territorio de una comunidad de maleantes que estaba en el centro de la ciudad.

/...Que te veo animado como siempre/ Contestó Nolan con un poco de humor.

/Y es raro escucharte hablar así/ Respondió Paul haciendo referencia a lo anterior.

/...Paul.../ Dijo Nolan, empezando a ponerse serio.

/Dime/ Respondió Paul sintiendo el tono de Nolan.

/ ¿Eres feliz con esta vida?/Preguntó Nolan, para sorpresa de Paul.

/... ¿Eso vino de la nada?/Preguntó un extrañado Paul.

/...Ah...es que...desde hace un tiempo me ha parecido que no luces realmente afectado por todo lo que está sucediendo/Dijo Nolan, se le notaba extrañado.

/Jejeje, no es que yo sea feliz con esta vida, es solo que aun cuando las cosas van mal, dejar de sonreír es algo que simplemente no puedo hacer; es algo con lo que crecí. Además, no pierdo la esperanza en que esto terminará definitivamente algún día. Tal vez no esté allí para verlo, pero sucederá, yo sé que sí/ Dijo Paul con optimismo y calma.

/...Estarás allí, ya verás/ Dijo Nolan sintiendo algo de escalofrió.

/Bueno, nos vamos/ Dijo Paul, para que luego de eso, ambos salieran del lugar con las mochilas llenas de suministros. Ambos caminaban por las calles abandonadas, no había nadie a la vista y el silencio era muy pronunciado. Todo lucia tranquilo, pero precisamente eso daba desconfianza a Nolan. Al voltear en una esquina...

/Ustedes dos/ Dijo un hombre que les apuntaba con un arma.

/Wow, wow, cuidado con eso/ Dijo Paul nerviosamente, al mismo tiempo que levantaba las manos; Nolan sigue esta acción.

/Me alegra saber que saben en lo que se han metido, no me agrada mucho dejar a las personas con dudas/ Dijo con un tono que indicaba que disfrutaba el momento.

/Oye, si quieres las mochilas, llévatelas, no queremos problemas/ Dijo Nolan.

/Esto no se trata de lo que han estado recolectando, ya deben haber leído los carteles que dejamos por toda la zona, así que saben de sobra que hacemos con las personas como ustedes/Ciertamente sí leyeron uno de esos carteles, en el cual se amenazaba de muerte a todo aquel que entrara a la zona.

/Por favor, solo déjanos ir, no volveremos a entrar aquí, lo prometemos/ Pedía Nolan; su corazón palpitaba muy rápido.

/Lo siento, pero no sé con qué clase de mentirosos se habrán topado ustedes, pero quiero que sepan que somos hombres de palabra. Es una lástima que no puedan advertirle a nadie más acerca de eso/ Dijo con maldad, preparándose para disparar.

Nolan y Paul consiguen de milagro evadir la primera bala, emprendiendo carrera para cruzar la pista. El tipo continuo disparando unos cuantos tiros más mientras los seguía. Al cruzar la pista entran por un callejón de larga extensión, pero ya no tenían tiempo de tomar otra ruta, así que ambos corren en línea recta; Paul era más rápido de Nolan, por lo que logró llegar al final del callejón primero, deteniéndose para esperar a que Nolan cruzara a salvo, en eso mira como el tipo aparece del otro lado y apunta directamente a Nolan cuando este estaba a punto de llegar al final del callejón. El tipo dispara y en un desesperado intento de salvar a Nolan, justo a tiempo se lanza sobre él, derribándolo hacia un lado, cayendo juntos y salvándolo de la bala. Ambos se ponen de pie y continúan. Al alejarse lo suficiente consiguen ocultarse tras una camioneta. Desde allí ven como el tipo solo hecha un ojo a la zona, rindiéndose y alejándose.

/Dios...Eso estuvo.../ Nolan no pudo completar la frase al contemplar la desgarradora escena de ver a Paul mirándose el vientre, con una mano puesta allí, tratando de tapar un agujero de bala; bala que recibió cuando salvo a su mejor amigo de una muerte segura. La adrenalina de aquel momento había sido tal, que no había sentido el balazo a primera instancia. Paul cae en los brazos de Nolan, quien no tenía idea de que hacer en un momento así.

/No, no, no, no, Paul, por favor no/ Decía agitadamente Nolan, mientras que inútilmente trataba de tapar la herida de Paul.

/Tranquilo...tranquilo, escúchame, estarás bien, no dejaré que nada te pase, por favor aguanta/ Suplicaba Nolan, empezando a llorar, se sentía muy impotente. De pronto siente la mano de Paul aferrándose a la suya.

/Nolan...Quiero que me prometas algo...prométeme que vivirás...que verás por mi cuando todo termine...pero más importante...que...no dejaras de sonreír...prométemelo...prométeme que no dejaras de sonreír/ Nolan simplemente no podía hacer nada más que mirar conmocionado y fijamente a Paul.

/Tomaré eso como un "Sí".../En ese momento se oyó otro disparo, resulta que el sujeto no se había rendido y solo fue a traer más compañeros, el tiro fue de advertencia.

/Corre…/murmuró Paul casi sin fuerzas.

/ ¡No voy a dejarte aquí!/exclamó Nolan mientras sus lágrimas caían sobre el rostro de Paul.

/ Ya es tarde para mi…Pero no dejaré….que por mi culpa….mi amigo termine como yo… /poco a poco Paul ya casi perdía el conocimiento.

/…Lo siento tanto…. /dijo Nolan entre sollozos. Se disculpaba por tener que dejar a su mejor amigo. Dejarlo a que muera en una de una forma tan dolorosa. Rápidamente Nolan lo abraza con fuerza mientras repetía su última frase entre murmullos.

Finalmente, Nolan tomó ambas mochilas y dejando atrás a su amigo, logró escabullirse detrás de unos autos, pero al intentar continuar, uno de los tipos lo alcanzo a ver.

/ ¡Allá!/avisó a sus compañeros y emprendieron una persecución.

Nolan corría tan rápido como podía, como nunca lo había hecho en su vida, mientras el viento se llevaba sus lágrimas. Solo podía pensar en correr y correr, y no detenerse nunca. Ellos estaban por alcanzarlo y la única salida que vio, fue entrar en una casa cuya puerta estaba abierta. Entró y cerró la puerta; rápidamente empezó a buscar otra salida, tal vez una puerta trasera, pero al menos por ahora no veía ninguna. Aunque vio una ventana por la cual podría salir fácilmente, sin embargo en ese preciso momento, los tipos derribaron la puerta, y sin perder tiempo, uno de ellos saco un arma y disparo hacia Nolan. Fuera de la casa se vio como la luna voló en pedazos….

Más tarde, cuando ya estaba oscureciendo, y lo único que se oía era el sonido del viento y uno que otro pájaro, un pequeño joven caminaba por las calles, arrastrando los pies, al igual que dos mochilas pesadas. Estaba muy agotado y tenía una sien herida, respiraba agitadamente, al mismo tiempo le silbaba el pecho. Él se dirigía a donde dejo a su amigo a morir, pero al llegar….ya no estaba, él solo se pudo quedar allí mirando el lugar. Había un rastro, como si hubiese sido arrastrado, pero en cierto punto, el rastro se desvanecía, hasta que no quedó nada….