Feria de comidas


Disclaimer: Este fic participa en el Reto #9: "Pecados capitales" del foro El Rincón Creativo.

Pecado: Gula.


"Toda la historia atestigua que la felicidad del hombre, ese pecador hambriento, desde que Eva comió manzanas, depende con mucho de la comida".

–Lord Bryon


Subía y bajaba, subía y bajada; volvía a subir y volvía a bajar. Maldita sandía que nadie podía romper. El juego del martillo era muy desesperante pues no había nadie que pudiera pegarle tan fuerte a esa deliciosa sandía para que pudiéramos comerla.

Ya había estado ahí desde hacia un minuto y nadie podía con ella. Me tenía que ir de ahí y jugar en algo más, como la montaña de chocolate, que pasábamos a lado de árboles enormes de chocolate y podíamos tomar el que quisiéramos, y el que pudiéramos, pues iba muy rápido. ¡Pero teníamos comida por todo el trayecto! ¡Era impresionante! Yo pude agarrar seis enormes chocolates colgados. Quería comerlos ya en cuanto los agarré.

Después, estaba yendo al concurso de carne que por supuesto ganaría, pues lo único que teníamos que hacer era comer toda la carne que quisiéramos hasta que el otro ya no pudiera más. ¿Más fácil no me lo podían poner? ¡Era mi talento!

Obviamente había ganado y pude comerme 17 pedazos de carne, que, para nada estaban delgados. Mi competencia apenas si pudo con ocho. ¡Já! Vaya novato. Gracias a ello me dieron un bonito trofeo con forma de vaca.

Por supuesto que apenas estaba comenzando la noche, no podía faltar a los autos fritos. Teníamos que chocar lo más que pudiéramos con los demás para que una bolsa de papas fritas cayera encima de nosotros. Todas las bolsas estaban colgadas en el techo con un broche tan frágil que tiré casi todas las de esa partida, y que claro, tan luego saliendo del juego, me comí. ¡Sabían deliciosas con su sabor crujiente y salado!

Yo no sentía el hambre, ni el cansancio, así que podía comer más y más en esa feria tan excéntrica que venía cada año para celebrar el día de la comida. Era el único día en el que podía comer tanto como yo quisiera sin que me estuvieran diciendo "ya comiste mucho" o "vas a engordar más". ¿Qué más da? Es comida… ¡es lo mejor del mundo! Comerla me hace feliz.

Para nada me importaba lo que los demás dijeran de mi alimentación. Si no nos comemos toda la comida que podamos con todos los ingredientes que podamos, ¿para qué comer?

Mi lema siempre es: 'Si voy a comer, voy a comer todo'.

Así, tocaba el turno de los dardos de queso, y luego seguiría la casa del refresco, y después los espejos de pastel. ¡Claro que tenía espacio para todo eso y para más!


11 de Febrero de 2017.

Feria de comidas por Karina Cordova.


Un tanto distinto de lo que suelo escribir, pero siempre es bueno hacer cosas diferentes.