Capítulo 12

Una semana muy llena de trabajo, y muchos mensajes entre ellos aunque no eran suficientes, cada vez que tenían esos minutos para verse, besarse y poder disfrutar de la compañía del otro, solo deseaban tener más tiempo para estar juntos.

Peter trabajaría los sábados con la diseñadora hasta que terminara la temporada, Taylor tenía toneladas de trabajo, y terminaba exhausto.

Una mañana, después de una pequeña conversación por teléfono con Peter, Taylor supuso que su día seria uno de los mejores de la semana.

Tenía los brazos ocupados con carpetas cuando una de ellas, cayó al suelo y su contenido se esparció por doquier, dejó las que le quedaban en el escritorio y comenzó a levantar lo papeles, noto a un hombre parado a su lado y levanto la vista. La persona que estaba allí, era la última que creyó ver en ese lugar.

-Papá?.- pregunto Taylor mientras se ponía de pie.

-Fregas pisos ahora?. Mas bajo no podías caer.- dijo James mirándolo seriamente.

-Papá. Que haces aquí?.-

-Vine por trabajo. Estas trabajando aquí?, en esta...- dijo James moviendo las manos. -oficina.-

-Sí, trabajo aquí. Con los detectives.- dijo Taylor sin entender todavía que hacia su padre allí.

James miraba todo a su alrededor, pero su mirada se centro en una pizarra con las fotos de los muchachos desaparecidos, observo las carpetas que Taylor tenía en el escritorio y la que estaba en sus manos.

-Estas metido en ésto?.- preguntó James mirándolo fijo.

-Sí...trabajo en el caso con...-

-No, lo dejarás. No te quiero metido en ésto.- lo interrumpió James.

-Éste es mi trabajo.- dijo Taylor mirando a su padre.

-No vas a arruinar mi candidatura metiéndote donde no debes. Voy a postularme para alcalde, y si estás trabajando aquí, pensaran que tienes privilegios, además...-

-Señor Anderson, que agradable visita.- dijo Chapman desde la puerta de su oficina.

-Para mí no es agradable.- dijo James observándolo con desdén e ingresando a la oficina de Chapman.

Ambos hombres se internaron en la oficina y Taylor se quedo de pie observando curioso. Se preguntaba que hacia su padre aquí, que quería, porque vendría personalmente a ver a su jefe.

Estuvieron unos treinta minutos, pidieron café, pero, conociendo a su padre no lo debe haber aceptado.

Salieron juntos pero Chapman se quedo en el umbral de su oficina mientras James camino a paso firme y un semblante de pocos amigos.

-Si quieres ser un fracasado toda tu vida, sigue su ejemplo.- le dijo James a Taylor, mirando hacia Chapman.

Taylor se quedo mudo ante eso, su padre salió caminando con aires de superioridad por la puerta hacia la calle, mientras Chapman ingresaba a su oficina con una media sonrisa.

No entendía nada, pero supuso que su padre, presiono a su jefe para acelerar la investigación sobre las desapariciones. Otra cosa no se le ocurría, el alcalde había hecho lo mismo, pero su padre no era muy ortodoxo y probablemente lo amenazo con congelar su carrera.

-Anderson.- llamó Chapman desde su oficina.

La otra opción era que haya pedido su destitución del caso, y esperaba que Chapman no aceptara.

-Jefe.- dijo Taylor ingresando a la oficina.

-Buscaste, los informes, hay que llamar a los otros empleados de la universidad. Alguien debió ver a la persona que robo la droga.- dijo Chapman revisando unos papeles.

-Ummm... si, los otros empleados no vieron nada. La universidad trabaja con una empresa que envía empleados para la limpieza, transitorios, pediré la nomina para saber quien trabajo en esa época.- dijo Taylor un poco nervioso.

-Bien.- Chapman miró a Taylor con semblante serio.- como notaras, tu padre está interesado en ganar votos, y me pidió que te saque del caso...lo cual no haré...eres un buen policía, y espero que trabajes con nosotros mucho tiempo mas, deberías presentarte para rendir el examen de detective, seguramente lo aprobaras, y necesito alguien como tú en mi equipo.-

Taylor no sabía que responder, solo asintió varias veces con su cabeza.

Chapman volvió a sus papeles, haciendo una mueca.

-Kingston y Collin estarán en buscando información sobre el hijo del juez, el del recorte del diario, al parecer vive en Seattle, pero dudo que sea así, lo están encubriendo por algo. Así que tendrás que hacerte cargo solo de investigar a los empleados.- dijo Chapman. -si tienes alguna duda, solo dímelo.-

-Bien.- dijo Taylor.

-Me alegro que no seas como tu padre.- dijo Chapman.

Taylor salió con una sonrisa, realmente estaba feliz porque su jefe lo considerara para su equipo, y esperaba no decepcionarlo.

...

-Y?. Como va todo tu novio sexy?.- pregunto Adam.

Peter estaba terminando unos bocetos en la sala de estudio de la academia, su amigo tenía unas horas libres y estaba acompañándolo.

-Muy bien, hable con él esta mañana. No tenemos mucho tiempo para vernos, solo los fin de semanas, y ahora que estaré en los eventos, no sé cómo voy a hacer.-

-Llévalo a los eventos. O tienes miedo que los modelos te lo quiten?.- pregunto Adam sonriendo con picardía.

-No sé si querrá, tal vez no le guste.- dijo Peter.

-Pregúntale. Yo creo que le gustará.-

-Y tú?, siempre estas enviando mensajes por el celular, quien es el privilegiado?.- pregunto Peter con gracia.

Adam miro hacia un lado mordiéndose el labio.

-Es Sebastián?. Siguen viéndose?.-

-Sí. A veces, cuando podemos.- dijo Adam sonriendo.

-Wow!. Y como hacen?, yo vivo a dos cuadras de Taylor y pasamos treinta minutos juntos nada mas.- pregunto Peter.

-Yo me quedo a dormir en su departamento, o él en el mío. Deberían hacer lo mismo.- dijo Adam con picardía.

Peter se hizo el distraído, no habían llegado a ese punto con Taylor, se habían estado besando con mucha pasión un par de veces y sus manos tenían mente propia en algunas ocasiones, pero siempre volvían a la cordura. Aunque ambos se deseaban.

-Le preguntare si quiere venir al evento el sábado.- dijo Peter.

Adam sonrió, y miró su celular que estaba vibrando.

-Enseguida vengo.- dijo Adam saliendo de la sala mientras atendía la llamada.

Peter sonrió y volvió a su trabajo. La verdad es que deseaba que Taylor y él pudieran dejarse llevar por sus deseos, deseaba que fuese su primera vez, quería dar ese paso con él y solo con él, y sentía que Taylor también lo deseaba así.

Término con su trabajo y salió de la academia con prisa, Adam se despidió y subió a un auto conocido por él, el auto de Sebastián. Se sentía feliz por su amigo.

Llegó a su departamento y sabía que tendría unos minutos demás, así que aprovecho para llamar a Taylor.

-Disculpe señor?.-

Peter se volteo al oír una voz conocida.

Su novio estaba detrás de él con una sonrisa enorme.

- Taylor!.- dijo Peter y lo abrazo. -Que haces aquí?.-

Taylor beso varias veces a Peter antes de responder.

-Tengo un tiempo libre y pensé en almorzar contigo.-

-Y viniste hasta aquí?.- pregunto Peter con un brillo especial, sabía que Taylor no poseía mucho tiempo libre.

Taylor hizo un mohín con sus hombros y volvió a besarlo.

-Quieres venir a mi departamento?.- preguntó Taylor.

-Si.- respondió Peter.

-No lo conoces, espero no te asuste el desorden, normalmente las cosas nunca están en su lugar.- dijo Taylor tomando de la mano a su novio mientras caminaban hacia su departamento.

-Me muero de curiosidad.- dijo Peter sonriendo.

Taylor le comento lo que su jefe le dijo y Peter se sintió orgulloso de su novio, también quedó impresionado por lo amplio y cómodo que era el departamento de éste.

-Entonces... el sábado tienes un evento?.- pregunto Taylor mientras comían con Peter una tarta de verduras en el comedor, uno junto al otro.

-Me gustaría que me acompañarás, quieres?.- pregunto Peter.

-Sí. Claro que sí, me encantaría.- respondió con entusiasmo Taylor.

-Bien. El sábado vas a ver lo que hago entonces.- dijo Peter.

-Debe ser espectacular tu trabajo. Estoy seguro que tus diseños son los mejores.-

Peter sonrió con modestia y algo sonrojado, Taylor se acerco a él y se besaron unos segundos.

-Te quiero.- dijo por lo bajo Peter, miró a Taylor creyendo que era demasiado pronto para esas palabras.

-Yo también te quiero, mucho.- dijo Taylor mirándolo a los ojos con una media sonrisa.

Se besaron con dulzura, Taylor lo tomó por la nuca y Peter simplemente se perdió en esa sensación que sentía cuando besaba a su novio.

-Tengo que ir a la cafetería.- dijo Peter cuando se separaron.

-Yo tengo que volver a la oficina.- Taylor tenía una sonrisa muy tierna en su rostro.

-Nos vemos a la noche.- dijo Peter mientras se colocaba su chaqueta.

-Si.- dijo Taylor y volvió a besarlo antes de salir hacia las escaleras.

Bajaron hasta la entrada del edificio de Taylor tomados de la mano, Peter pasó un brazo por detrás del cuello de Taylor y lo beso nuevamente. Nunca eran suficientes besos.

Cada uno volvió a sus actividades Taylor, tenía mucho trabajo y estaba solo, busco información en diferentes empresas hasta que encontró a la que la universidad había contratado un año antes.

La lista era interminable, fue a la empresa y el encargado le ayudo un poco, conocía a la mayoría de los empleados, pero había algunos que ya no trabajaban allí. Esos eran los más difíciles de ubicar. Para cuando termino en su mente solo había nombres y direcciones.

Llego a la cafetería y Peter estaba atendiendo una mesa, cuando paso a su lado y cruzaron miradas, ambos sonrieron.

Estaba muy enamorado de Peter, de su forma de ser, lo dulce y optimista que era, de su sonrisa, su mirada transparente.

La primera vez que lo vio, no sabía nada de él, pero aún así no podía apartar sus ojos. Cuando oyó su voz, y como lo atendió la primera vez que se vieron, fue suficiente para enamorarse perdidamente, aunque fuera solo de su parte, y durante esos meses que se sentaba en el mismo lugar solo para ser atendido por él, se hacía miles de preguntas que lo hacían sentirse un acosador, hasta que una sonrisa de Peter cambio todo su mundo.

Salió de la cafetería después de beber su café, se apoyo en la pared esperando como siempre que saliera Peter, el último cliente salió caminando hacia la vereda de enfrente con la cabeza hacia abajo, él lo observo sacar un cigarrillo y encenderlo, nunca había entendido como había gente que podía sucumbir ante un vicio tan perjudicial para la salud.

Peter salió cerrando su chaqueta y se dirigió hacia él con prisa, se besaron como si no se hubieran visto ese día, Darla salió girando sus ojos, pasó a su lado esperando que terminaran con su show.

-Hola Darla.- dijo Taylor abrazando a Peter por la cintura mientras éste hacia lo mismo con él.

-Buenas noches, pensé que no habían notado mi presencia.- dijo Darla sonriendo.

-Tuviste un lindo día?.- pregunto Taylor a Darla.

-Sí, esperando el fin se semana, voy a ver a mi madre.- respondió Darla. -Y tú?.-

-Un lindo día. En especial ahora.- dijo Taylor mirando a Peter quien le dio un pequeño beso en los labios.

-Aquí los dejo. Espero sigan bien. Adiós.- dijo Darla.

Peter levanto la mano en forma de saludo y siguieron caminando con Taylor, entre besos y sonrisas.

-La mejor parte de mi día, definitivamente.- dijo Taylor ya en la entrada del edificio de Peter.

-Y del mío.-

Peter volvió a besar a su novio con ternura.

Alejarse se hacía cada día más difícil, y los besos más necesitados, con una sonrisa y una mirada dulce, ambos se despidieron con el corazón y sus sentimientos flotando en su interior.