Piel Rasgada.

¿Quién es ese hombre? ¿Quién es ese hombre que se sienta todas las noches sobre el filo de su cama, junta sus pies, pone sus manos sobre sus rodillas y mira las puertas de su armario como si mirara el universo desde lo alto? ¿Quién es? ¿Quién es ese cascaron de carne y huesos? ¿Quién es? Porque yo soy la bestia, soy la bestia que desgarra la carne y los huesos, soy la bestia que desea arrancar a tirones su piel, soy la verdad cansada y agotada de la vida, cansada del tiempo, soy quien se pasea de noche, arrastrando los pies sobre los mosaicos blancos, quien siente la desesperación en cada pelo del cuerpo mientras miro a través de la ventana y tiemblo sintiendo el viento.

Ese hombre, que cuando se mira los ojos en el espejo, encuentra a la bestia diciéndole que está harta, que quiere salir y él le dice: no, aun no, aun no es tiempo, espera… pero la bestia cada vez crece más, cada vez agrieta más la piel del hombre y el abundante pelaje soporta menos la calurosa piel del hombre… la bestia está agotada de sentir la presión sobre su cuerpo, la bestia cada vez soporta menos, las lágrimas y la sangre cada vez duelen más, se muerde la lengua y los labios, empuña sus garras tanto que sangran y sigue soportando, la rabia ha hecho que sus ojos se inyecten de sangre, todo por culpa del hombre… y el hombre, ese hombre de aspecto impecable, vestido de traje, limpio, afeitado y viril, ese hombre, no es más que una máscara vacía…

La bestia que vive bajo la piel del hombre, de ese hombre realizado, de ese hombre con infinidad de posibilidades, ese hombre en su mejor momento, de ese hombre aparentemente libre, la bestia en realidad no quiere saber de decisiones, no quiere saber más del estrés, no quiere tener que levantarse día con día para hacer un trabajo que no sabe hacer, no quiere tratar con personas que no entiende y que además no desea entender, la bestia solo quiere dormir, la bestia solo quiere comer y dormir, quiere una vida de paz, la bestia no es una bestia de verdad, el hombre la ha llamado bestia, pero yo, solo quiero ser yo, sin nombres, sin dinero, sin posesiones, sin vida y sin muerte… oh estoy tan cansado… tan cansado que ni siquiera quiero quitarme la vida, hacerlo no me serviría de nada, no serviría de nada morir, pero tampoco sirve de nada vivir, vivo solo por vivir, y hoy me niegan la posibilidad de entristecer, me niegan la melancolía, me niegan lo que de alguna forma me alienta y me da sentido cada mes, me lo niegan con ansiolíticos y antidepresivos… es como si comenzara a sentirme deprimido y de pronto me pusieran pausa, no puedo sentir y no puedo terminar de sentir…

Estúpidamente, la gente a mi alrededor parecen seguir con sus vidas y me pregunto yo, ¿Qué caso tiene seguir? ¿Qué caso tiene acumular bienes? Si voy a la raíz antropológica lo entiendo, los humanos en un principio vivíamos el día a día, un día lo vivimos para conseguir alimento y refugio, cuando lo tienen entonces dicen, ya me llene, ahora debo buscar para mañana, y cuando tienen para el día de mañana, quieren para el siguiente día, y para el siguiente, y el que sigue, y la avaricia nace ¿pero para qué? El hombre habrá juntado comida y refugio para los siguientes meses, pero antes de que se cumplan morirá… y cuando muera nada de esto lo seguirá, ¿para que tomar más de lo necesario? Yo estoy harto de ese círculo vicioso en el que nací, estoy harto de mi naturaleza y de ser algo que en mi interior no soy.

Todas las noches, la bestia enfundada en piel de hombre se acuesta en su cama con la esperanza de no volver a despertar, sueña cosas ilógicas y descubre cada vez más aspectos aterradores de si, ¿de qué me sirve descubrir todo esto si no hay nada que pueda hacer? ¿De qué me sirve el conocimiento si no puedo ayudarme? La bestia, ha perdido la fe… la fe en lo que debería de creer, sé que no estoy sano, sé que la enfermedad está por ahí, ¡y me piden que cure cuando no sé cómo sanearme! Oh triste hombre, triste bestia, la tristeza ya ni siquiera llega…

7:00 de la mañana y suena la alarma, mis manos la apagan, continúo en mi cama unos minutos más y me digo: tienes un compromiso… mi cuerpo adormecido me dice ¡ya no más! Pero me levanto, mi cuerpo tambaleante se dirige al cuarto de aseo, orino, me lavo las manos y la cara, contemplo el rostro de ese hombre que tanto odio ser, que tanto desearía cambiar, desearía ser la bestia llena de pelaje, pero en cambio tomo el cepillo de dientes y masajeo bruscamente, dolor, ardor, me visto y salgo, el viento azota mi cuerpo, mis manos tiemblan, las rodillas duelen, el aire frio entra por mis pulmones y de mi nariz comienza un flujo incoloro… uno, dos, tres pasos y comienzo un ligero trote, mi cuerpo esta tieso, pero sigo corriendo, inhalo profundo y exhalo bruscamente, mis pulmones se quedan sin aire, mi cuerpo suda copiosamente y el calor me sofoca… debo mantener mi cuerpo en forma y sano, ¿pero para qué? Realmente no lo sé…

Quizás en mi interior queda una parte sana que me mantiene con vida a pesar de mi pesimista forma de ver las cosas… ¿amargado? Si, ¿decepcionado de la vida? ¿Enojado? ¿Deprimido? Si, si, si… no lo voy a negar, ¿Por qué habría de negarlo? ¿Por las personas a mí alrededor insisten en que sonría cuando no tengo motivos para sonreír? Diciendo comentarios como: siempre estás de mal humor, tu cara siempre esta seria, sonríe más, estas joven, vive… la gente solo habla por hablar… no siempre estoy enojado, no siempre estoy serio, no siempre estoy deprimido, pero la gente siempre nota las características que más les molestan, ¿Por qué no ven cuando me siento mal? ¿Por qué no notan mi dolor? ¿Por qué no ven cuando estoy animado? ¿Por qué no notan cuando en verdad me estoy divirtiendo? Puede que mi piel sea una mentira, pero no miento en cómo me siento… la emociones se filtran por cada grieta y salen, ven la luz y la gente con ello me niega… ¿entonces porque fingir algo que no siento? ¿Por qué aparentar alegría? Ah, qué mundo… es en estos momentos donde mis deseos homicidas pugnan por salir, desearía matar a toda la gente, no disfrutaría con ello, solo lo haría por un bien mayor…

La gente está enferma y nadie lo nota, me incluyo, ¿Por qué no hacerlo? La patología está en todas partes… desde que nacemos nos infunden la enfermedad ¿Qué enfermedad? La civilización… la educación o el simplemente "no", esa maldita necesidad de ponernos reglas es lo que nos está enfermando, eso mismo es lo que me afecta, no puedo ser yo porque la sociedad me lo impide ¡entonces quiero huir! Irme tan lejos como sea posible, ¿pero no es eso solamente evadir el problema? Entonces ¿tengo que ser la bestia frente a todos y que me miren cual animal salvaje entre los perros amaestrados? ¿La respuesta es que debo afrontarlos? ¿Es eso? ¿Y luego de eso que? Me convertiré en su espectáculo, en su tema de plática, y al final no sé si ser yo mismo me dará la satisfacción que tanto creo necesitar… ¿es realmente necesario ser la bestia? ¿De verdad quiero serlo? ¿De verdad lo soy? ¿No es tan solo una idealización? A veces pienso que deseo ser tanto la bestia, que dudo si en verdad soy así… ¿de verdad soy como la bestia? ¿O soy el hombre que desea ser una bestia para justificar su actitud hacia la vida?