Marcaste un antes y un después.

Yo no creía en el amor.

Tuve a alguien especial, alguien a quien quise mucho y las cosas terminaron, todo se mantuvo normal en mi vida.

Luego llegaste tú y fue como si voltearas una mesa en donde estaban todos mis juicios hacia el amor de pareja y me hiciste ver que podía amar con tal intensidad y pasión y me entregué por completo.

Merecías todas las cartas y los versos que escribía, todas las canciones románticas que me encantaban eran en automático dedicadas a tu persona, todo el amor que podía expresar y que nunca demostré antes fue para ti.

Pero también me di cuenta de lo mucho que puedes sufrir y de lo interminables que parecían mis lágrimas, caí tan bajo y pensé "¿como puedo permitirlo?", pero seguía en el pozo.

Un día me levanté y volé tan alto que no pudiste alcanzarme, tan solo podías intentar jalarme para regresar a tu lado.

Y usaste todas tus fuerzas, aguanté mucho el apretón hasta que se hizo insoportable y me di cuenta que yo tenía las tijeras en mis manos para cortar las cadenas que me apresaban, no tú.

Me liberé y ahora soy feliz de nuevo. Sigo el camino que siempre quise y me siento completa.

Marcaste un antes y un después porque antes no creía en el amor y ahora lo hago, porque antes no sabía como amar y ahora lo hago pero sobre todo porque antes no sabía como debía ser un buen amor y ahora lo hago.