Capitulo 1

Nunca es buena la soledad, y más si está acompañada por una botella de Whisky.

En su mente solo había una imagen, el momento en que todo su mundo dio un giro, y de estar en su auto con las personas más importantes de su vida, paso a estar solo. Completamente solo.

Hacía diez años que estaban juntos, una pequeña boda sello su amor, para darle paso a una vida juntos con momentos felices y algunos no tanto. Cuando Taylor ascendió en su trabajo, ocupo el lugar de su jefe Ed Chapman, y las cosas habían cambiado, las responsabilidades cambiaron, Peter era uno de los mejores diseñadores de la ciudad, tenía su propio taller, y un gran futuro.

Les tomo algunos años ampliar su familia, Megan llego siendo una pequeña bebé, una hermosa niña de piel blanca, ojos castaños y risos de igual color. Todo era felicidad, varios años de felicidad, hasta que algo cambio, Taylor estaba muy compenetrado en su trabajo, y eso lo llevo a tener varias crisis matrimoniales, Peter tenía varias propuestas de trabajos muy importantes y no podía acceder debido al trabajo tan demandante de su esposo.

En algún momento algo cambio en él, se obsesiono con su trabajo, con un caso muy pelicular, un psicópata que había asesinado a varias personas estaba suelto por Washington, él estuvo seis meses siguiendo el caso y no podía encontrar al asesino, hasta que apareció frente a sus ojos.

Megan quería ir al zoológico, ya tenía seis años, Peter se había tomado el día, ya que Taylor decidió no ir a trabajar y pasar más tiempo con ellos, volvían a su hogar cuando un embotellamiento los dejo varados en plena ciudad, Taylor oía a su niña en el asiento trasero comentando algo a Peter, pero en un segundo, sus sentidos se concentraron en ese hombre que estaba caminando a un par de metros, era él, el psicópata que estaban buscando desde hacia meses, dio marcha atrás el auto intentando salir del embotellamiento solo para chocar con otro auto, acelero observando a ese hombre, ambos se miraron y fue como un desafío interno planteado en sus miradas, acelero mas intentando sacar el auto pero volvió a chocar hasta que oyó el llanto de Meg y los gritos de Peter.

Todo tomo otro color, Peter le gritaba algo pero él no oía nada, estaba aturdido, Meg lloraba mucho, Peter la tomo en sus brazos y salió del auto dejando la puerta abierta. Cuando quiso salir detrás de ellos, los dueños de los autos que él dañó no lo dejaron avanzar, le llevo casi una hora salir de ahí, llego a su hogar pero no había nadie, Peter se había ido con su hija, se había llevado algunas cosas nada mas, lo llamo varias veces para saber si Meg estaba bien, o si estaba herida, pero Peter solo atendió una vez y sus palabras fueron dagas.

*-Estoy harto!, no pensaste que estábamos ahí contigo!, que Megan estaba allí!, nos pusiste en riesgo porque?!, por nada!. No voy a volver, ni Meg tampoco.-*

Solo esas palabras y la casa vacía, eso fue todo.

Habían pasado ocho meses, Peter le pidió el divorcio pero cuando tenían que presentarse, pidió otra fecha ya que tenía que viajar y no podía asistir.

Él veía a Meg los fines de semana, al menos una vez al mes viajaba a New York donde vivía Peter con su hija, se quedaba en un hotel a dormir, no se cruzaban mucho con él, trabajaba con su socio en su nuevo taller, tenía una marca propia y mucho trabajo, Meg se había habituado muy bien a la gran ciudad y a su nueva escuela, parecía muy feliz, la llamaba todos los días antes que fuera a la escuela y a la noche antes que la pequeña se fuera a dormir, a veces hablaba con Peter, solo lo necesario, tres meses estuvo sin hablarle, Alfred era el intermediario los primeros meses pero ahora podían cruzar unas pocas palabras.

Unas pocas palabras, era todo lo que tenia de él, después de haber formado una familia, de haber compartido tantos momentos, pero era mejor que nada. Los papeles del divorcio estaban firmados en el cajón de su mueble, no podía culparlo por nada, Peter solo había protegido a su hija, algo que él no hizo, los expuso a ambos, no cuido de ellos, y era obvio que Peter se alejaría.

Dejo la botella vacía de Whisky sobre el suelo, su trabajo ya no era importante, sin ellos ya nada importaba.

No había hablado con su hija aún, así que tomo el teléfono y marco el número.

-Hola?.- preguntó dudoso Peter.

Taylor hizo silencio, su garganta se cerró al oír la voz de Peter, cerró sus ojos con fuerza cuando se humedecieron.

-Hola.- repitió Peter.

-Hola...hola soy Taylor .-

-...hola.- dijo titubeante Peter.

-Quería hablar con Meg, como esta ella?.- pregunto Taylor con la voz temblorosa.

-Está bien, está dormida, son las doce de la noche Taylor.- Peter miro hacia un costado de su cama, Meg estaba profundamente dormida.

-Oh!, lo siento, no me di cuenta, lo lamento...llamare mañana temprano, antes que vaya al colegio.- dijo Taylor apenado, no se había dado cuenta de la hora que era.

- Taylor?...esta ...esta todo bien?.- pregunto dudoso Peter.

-Sí...mañana llamare a Meg está bien?.-

-Está bien.- dijo Peter y término la llamada.

Taylor tiro la cabeza hacia atrás, el alcohol no lo dejaba pensar con claridad, otra vez les fallo.

Peter observo a su niña, paso su mano sobre sus cabellos, un mensaje nuevo llego a su computadora portátil.

*-Quieres ir al cine mañana?.- Derek.

Peter vio el mensaje y cerro la computadora, volvió a mirar a su hija y otra vez la pena inundo su pecho.

...

-Hola, papi?- preguntó Meg atendiendo el teléfono antes que lo hiciera Peter.

-Hola hermosa!, como estas bebé?.- pregunto Taylor con una sonrisa triste.

-Bien papi, papá me dijo que llamaste anoche pero estaba durmiendo.- dijo Meg.

-Sí, lo siento, no volverá a suceder, estudiaste para tu examen de matemáticas?.- pregunto Taylor.

-Si...mucho, mucho. Papá me ayuda al igual que Mariel.-

-Ok, entonces te ira muy bien.- dijo Taylor , sabía que Mariel era la señora que cuidaba a Megan, Peter se había ocupado de buscar a la mejor persona.

-Sí, mañana papá tendrá ese desfile tan importante con Derek...quiere que vaya con él pero no quiero, no soporto a Derek, esta todo el tiempo hablando y cree que puede comprarme con regalos.- dijo Meg molesta.

Taylor sabia por su hija que el socio de Peter lo invitaba a salir a menudo, pero siempre decía que no, era más que obvio que esto sucedería, Peter era un hombre hermoso, y no pasaría mucho tiempo para que alguien más notara eso.

-Meg no digas esas cosas, no está bien hablar así de alguien.- dijo Taylor con un nudo en su estomago.

-Pero...-

-Pero nada, es el socio de tu padre...- Taylor no pudo decir mas ya que las palabras ardían en su boca.

-Está bien...papi, vendrás a mi cumpleaños?.- preguntó la niña con cierto temor.

-Sí, claro amor, estaré allí un día antes y te llevare el regalo más grande.- dijo Taylor sonriendo.

-No quiero regalo, quiero que estés aquí nada mas.- dijo Meg en un tono triste.

-Voy a estar ahí amor, te lo juro...- Taylor se limpio una lágrima que corrió sin permiso por su mejilla. -ya tienes que ir al colegio no?, se te hará tarde, esta noche te llamare por teléfono antes de dormir ok?.-

-Sí, te quiero mucho papi.- dijo Meg sonriendo.

-Yo también amor, hasta la noche.- dijo Taylor y cortó la llamada.

Meg dejo el teléfono sobre el mueble y Peter se acerco a ella.

-Ya cortaste?...como estaba tu papá?.- pregunto Peter, era la primera vez que preguntaba por Taylor, pero no lo escucho bien la noche anterior y estaba preocupado.

-Bien, como siempre...dijo que vendrá un día antes para mi cumpleaños.- dijo Meg con una enorme sonrisa.

-Falta casi un mes para tu cumpleaños Meg.- dijo Peter, Taylor ya le había contado que llegaría un día antes.

-No quiero que se olvide.- dijo inconscientemente Meg mientras Peter la ayudaba con su abrigo.

- Taylor nunca se olvidaría de tu cumpleaños.- dijo Peter mirándola serio.

-Pero ya no vive con nosotros, tal vez ...se olvide.- Meg bajo su cabeza y junto sus manos.

-No hija, papá... Taylor nunca se olvidaría de tu cumpleaños, él nunca va a olvidarse de ti.- dijo Peter tomando las pequeñas manos de su hija y mirándola con una media sonrisa.

Meg lo observo, y asintió con la cabeza, Peter noto que habían preguntas rondando su pequeña mente, pero ya hablarían de eso. El timbre sonó y Mariel abrió la puerta dejando ver a Derek.

-Hola...buenos días ...como está la princesa?.- pregunto Derek mirando a Meg y a Peter con entusiasmo demás.

-Bien.- dijo secamente Meg mirándolo serio.

-Hola, ya casi estamos.- dijo Peter, Derek alcanzaba a Meg al colegio y luego iban con él al taller.

-Bien, no hay problema.- respondió Derek con una sonrisa un tanto forzada.

Peter termino de alistar a Meg y le dio unas indicaciones a Mariel antes de salir, aunque su mente estaba en su hija y su estado anímico, le preocupaba Meg, le costó adaptarse a la falta de Taylor y éste sería su primer cumpleaños sin él, o al menos no sería como antes, aún no le habían contado que su casa en Washington se había vendido y que firmarían el divorcio antes de las fiestas, no sabía cómo se lo dirían, sería un golpe muy fuerte, lo era para él.