Este fic participa en el Reto #14: "Bienvenido al futuro" del foro El Rincón Creativo


Año 2230, la humanidad está de júbilo, su época dorada ha iniciado, y esto se dio con los valientes que iniciaron el primer salto, el primer viaje, tomaron sus naves como los antiguos colonizadores europeos. Sus motores encendidos eran las velas izadas que capturaban el viento para sumergirse en el mar, sus computadoras y aparatos electrónicos eran sus timones y vigías en busca de tierra firme, y la madera se vio reemplazada por acero, hierro, titanio y aleaciones.

El espacio se volvió un camino más, esa barrera alcanzada por pocos, se volvió el mar de los conquistadores, las grandes naves colonizadoras partieron de la Tierra en busca de una mejor vida.

Y la encontraron.

Tiempo atrás los humanos luchaban por conquistar tierras, tiempo atrás las luchas menguaron y cada humano respetaba territorio ajeno, ahora, los humanos compartían planetas.

La maravilla tecnológica que permitió todo esto fue el motor hyperdimensional.

Algunos lo comparan como un cuchillo cortando la mantequilla, el motor empleando la radiación Ivanoff; descubierta por el científico Ivanoff; partículas desconocidas pero que estaban en el espacio, solo no sabíamos cómo verlas.

El motor acelera, excita las partículas y en la gran reacción de energía es capaz de abrir una brecha en el espacio mismo, ingresando a una dimensión, desconocida aun para los humanos, descubrieron la función básica de esta dimensión, donde se desplazan con facilidad y el recorrido dentro de esta, acorta distancias en el espacio por miles de años luz, los primeros motores llevaban a una flota de naves de un sistema a otro en cuestión de un par de meses.

Los actuales, en cuestión de horas.

Gracias a este sistema la humanidad se sumergió sin temor al espacio, preparada para los descubrimientos que se avecinaban, ahí fue cuando sus leales compañeras de viaje, esas naves espaciales se volvieron el mejor amigo del hombre, aquella que les proporcionaba de lo necesario para el viaje, y arribando al planeta a colonizar, usaban sus piezas para montar las primeras construcciones, previo a la llegada de la maquinaria de construcción.

La Tierra era la joya de la humanidad, su primer hogar, y su epitome de vida, las naves de transporte, de colonización, los transportes Gaia se convirtieron en un segundo hogar…

-Y su perdición –hablo una voz profunda, pero digitalizada

-Maximus… ¿Qué te dije sobre interrumpir las grabaciones? –cuestiono un hombre sentado en el asiento del capitán, justo en el puente de mando

-No tolero las mentiras, y lo sabe bien, capitán Maverick

El hombre solo suspiro y se puso de pie.

Ubicado en un viejo acorazado, el capitán camino al frente del puente de mando, donde varias ventanas permiten la vista al frente y lados de la nave, ese hombre mostraba tener al menos unos 35 años, una ligera barba, un uniforme militar de color gris atribuido a los oficiales de una nave, contaba con hombreras y sobre estas una capa oscura que caía hasta el suelo:

-Eridus, excolonia humana –declaro la inteligencia artificial Maximus, el compañero y contramaestre de la nave- ahora es un páramo radiactivo, fruto de aquella guerra

El hombre ahí suspiro:

-¿Detectas algo? Agua, plantas, alguna base del ejercito –dijo apreciando el planeta frente a el

Un planeta algo más grande que la tierra por un par de kilómetros de diámetro, desde el espacio, solo era visible la tierra rojiza, los mares, se veían diezmados, algunas nubes formaban grandes acumulaciones en el norte y ecuador del planeta, demostrando que quizás, hay tormentas o huracanes:

-Agua potable detectada, dos bases de la milicia ubicadas, es lo único que encuentro útil de este lado de planeta

-Nos será útil, comienza maniobras

-Sí señor, las maniobras iniciaran cuando usted tome asiento y el arnés este puesto

-Ya voy, voy… solo quería verlo un poco más –dijo ese hombre regresando a su asiento

-¡Capitán! –Hablo alguien por su comunicador- Eh registrado un nuevo cuadrante de estrellas, creo que lo llamare el cuadrante tuerca, tiene una forma muy similar –la voz era robótica, pero extrañamente mostrando un tono animado

-Bien hecho observador –dijo Maverick sonriendo- continua con el mapa estelar

-¡Por supuesto!

-Eso es una ridiculez –hablo Maximus- contamos con aproximadamente 320 billones de cuadrantes estelares, y trillones de constelaciones, déjeme descuartizar a la unidad TD-123, sus piezas serán útiles en alguna emergencia

-Maximus, modula tu lenguaje –hablo el capitán mostrando una voz fuerte- El observador solo cumple con lo que fue programado

-Es viejo, en el 2450 los mapas quedaron enteramente trazados, todo lo necesario lo tenemos ahora, no es necesario más mapas que son solo una mota de polvo en el mapa galáctico actual

-Es una orden Maximus, deja a TD-123 que cumpla con su labor

Los parlantes emitieron el gruñido de un lobo, el capitán lo ignoro por completo asegurando el arnés por sobre sus hombros y cintura:

-Como diga… capitán –comento Maximus mostrando su molestia en su tono de voz

-Empieza las maniobras –ordeno Maverick

Dicho eso la proa del acorazado comenzó su descenso, apuntando directamente al planeta, los motores se encendieron aún más y comenzó la incursión a la atmosfera, las barreras de calor se plegaron frente a las ventanas del puente, paneles de una aleación ultra resistente al calor y la fricción generada cuando una nave entra a la atmosfera planetaria, el interior de la nave se sacudía, pero no era mas que una pequeña turbulencia.

Pasada la atmosfera, y con la nave ingresando al mundo las turbulencias se detuvieron, el arnés de seguridad del capitán se retiró y este se puso de pie, las barreras se retiraron para permitir contemplar el mundo… y lo que alguna vez fueron ciudades prosperas:

-Maximus, información

-Eridus, sistema Omicron 3, este planeta fungía como un importante planeta minero y productor de materias primas para la república y gobierno unificado, después siguió con las mismas funciones cuando se unió a la alianza Interplanetaria, dada la importancia estratégica, este planeta fue lugar de una cruenta batalla extra atmosférica, luego, el bombardeo hizo imposible la vida erradicando toda señal humana e intentos de recolonización… interesante, los humanos son curiosos, construyen tanto y luego lo destruyen

-Es la naturaleza misma –comento el capitán- ¿Y esta ciudad?

Cuestiono al notar los altos edificios que aún quedaban en ruinas, grandes rascacielos de concreto, acero y materiales prefabricados, algunos edificios se erigían medio kilómetro en el cielo, otros, tan solo 100 metros, lo notable, eran los cristales rotos, mostrando su interior.

En algunos aun habían rastros de la gente que los pobló alguna vez, sillas, escritorios, camas, armamento… esqueletos y equipamiento militar, pero pasados los años, ahora la naturaleza que logro adaptarse a la radiación los cubre.

Enormes árboles que brotan desde los lados de los edificios, con sus raíces bajando por cada piso, rompiendo los suelos para llegar hasta tierra firme, arbustos, enredaderas, plantas que parecían trepar los muros conforme crecen.

Aun con esto, no era la naturaleza con la que los primeros colonizadores se toparon, sino aquella que dejo la guerra nuclear, plantas que mutaron para adaptarse a la radiación, animales en la misma situación, los edificios, con pintura corroída, las marcas de lluvia acida que azota las ruinas constantemente.

Cosa que noto el capitán Maverick:

-¿Seguro que el agua de este lugar es potable?

-Esta es la capital, Sarín –declaro Maximus- muestro destino está más delante, agua bajo tierra en una montaña, lo suficiente para una temporada

-Perfecto, avisare a la tripulación

-Puede hacerlo por los parlantes, capitán –declaro Maximus- no es necesario que se reúna con esos subhumanos

-No los llames así –ordeno el capitán- son como yo, simples humanos

-Si usted lo dice

El capitán salió del puente de mando, hundiéndose en los pasillos de acero y otras aleaciones que forman la arquitectura interna del acorazado, pasado un pasillo llego al elevador, marcando como destino el nivel de hangares.

Donde los refugiados habitan:

-¡Capitán en cubierta! –hablo un androide humanoide

De metro ochenta de alto, piezas metálicas blindadas que formaban su ´´piel´´ y algunos cables, pistones y sistemas hidráulicos que eran ligeramente visibles entre las piezas metálicas, se hizo lo posible porque los androides fuesen casi iguales a un humano, en cuestión de apariencia, el rostro es lo más diferente, siendo casi totalmente cubierto, con una pequeña abertura que sirve de ´´ojos´´ y lo demás metal.

El que hablo era de color blanco con detalles rojos, y algunas marcas de batalla, uno más a su lado era gris con marcas oscuras, ambos saludaron al capitán presente:

-Navi, Terrence, descansen –dicho esto ambos tomaron una postura relajada, sosteniendo su arma con ambas manos

-Es un placer verlo en cubierta, capitán –hablo Navi, el otro androide con voz femenina

-Estamos por llegar a un lugar que tenga agua, avisare a la gente

-Lo acompañaremos

-El protocolo dictamina que los oficiales deben ser acompañados de guardaespaldas… y desde que Sarge y Skipper fueron desactivados –comento Terrence, esto último con un deje de lastima- somos los más cercanos para protegerlo

-Bien, sé que no me dejaran pasar si no accedo

-Está en lo correcto –comento Navi

Terrence escribió el código en un panel y la puerta se abrió, revelando el primer hangar de los cuatro.

Tiempo atrás lo que poblaba a ese hangar eran cazas de monoplaza, biplaza o lanzaderas de asalto, naves de comercio, algunos de esos aún existen, pero se mantienen suspendidos en el techo, gracias a grandes ganchos y garras metálicas que sostienen las naves y permiten un tránsito libre por todo el hangar que no es más que una gran pista para aterrizar o despegar, ahora, llena de hogares.

Tiendas similares a las militares, pequeñas chozas de madera o aluminio, plantíos en macetas, que más bien eran recipientes de metal o barro, gente conviviendo.

Pero a diferencia de Maverick, estos humanos eran de aquellos mundos afectados por la guerra, gente con rastros de radiación, antiguos soldados que fueron dejados atrás con heridas graves, niños rescatados de escombros, de diversos planetas, el capitán Maverick les dio una segunda oportunidad.

Ahora el hangar tiene estos hogares, donde la gente vive ahora, donde planta sus cosechas, donde siguen sus vidas en un entorno más seguro que un páramo radiactivo

-¡Miren, es el señor Maverick! –anuncio un niño corriendo hacia el mencionado

-Atenta –hablo Terrence al detectar un niño acercándose a Maverick

-Terrence, por favor, tranquilo –dijo el capitán colocando su mano en el hombro del androide- ya los conoces, no me dañaran

-Disculpe capitán –dijo el androide relajándose- protocolo

Pasado esa instancia los niños:

-¡Hola señor Maverick! La nave se sacudió mucho ¿Acaso llegamos a un nuevo mundo? –pregunto un niño con una sonrisa

-¿Podemos bajar a jugar? –cuestiono una niña ansiosa

-¿Hay parques de juego? Un libro dice que había muchos –pregunto otra niña

-Me encantaría que bajaran a jugar, niños –dijo el capitán sonriendo, apoyando una rodilla en el suelo- pero me temo que no lo puedo permitir

-¿Por qué? –cuestionaron los tres al mismo tiempo

-Es muy peligroso, la radiación les puede hacer daño, y yo no puedo permitir, yo los debo cuidar

Los tres pequeños se lamentaron, ahí fue que una mujer apareció:

-Pequeños, por favor –hablo la mujer con voz suave- el capitán Maverick está ocupado

Aquella mujer que hablaba era Doroty, encontrada en un planeta minero, el capitán Maverick la rescato de los escombros junto a otras personas, y siendo una de los primeros grupos que el capitán rescato junto a su tripulación de humanos y androides:

-Madame –dijo sonriendo el capitán bajando ligeramente su gorra

-Buenas capitán –dijo la mujer llevando sus manos a su vientre juntándolas y dando una reverencia- lamento tanto que mis niños se lanzaran así, solo están ansiosos

-No se preocupe, entiendo que estos pequeños se emocionen por visitar un nuevo mundo –ahí el hombre reviso su reloj- y de hecho, estamos cercanos a la hora en que Maximus desciende los escudos de acero del hangar, así que podrán apreciar el paisaje

-Ya escucharon pequeños, pueden ir a ver

-¡Genial! ¡Vamos! –hablo la pequeña corriendo de inmediato a los pasillos formados entre las moradas improvisadas

-Son unos pequeños muy vivaces –dijo la mujer sonriendo

-Espero que no le consuman mucha energía

-Para nada, diría que hasta me revitalizan, verlos sonreír no tiene precio –dijo la mujer sonriendo

Una mujer de unos 30 años, pelo rubio recogido en una cola de caballo, un vestido blanco con detalles marrones, y algunos parches, la mujer se dedica a cuidar de los niños huérfanos:

-Si necesita ayuda con algo, solo dígamelo –comento el capitán- los androides trabajadores son muy flexibles

-No se preocupe capitán, con su reciente ayuda en el techo del orfanato todo ha estado mejor, esta nave de por si nos mantiene protegidos… de casualidad… ¿Dimos con un mundo…

-No… no es posible de colonizar, lo siento

-Oh, n-no se disculpe capitán, solo era mi curiosidad, extraño ver un cielo azul, o pájaros cantar

-En algún momento daremos con un planeta viable, se lo aseguro

-Muchas gracias capitán, llena de esperanza el corazón de esta mujer

-Solo dígame Maverick, ya nos conocemos desde hace tiempo, señorita Doroty

-C-Claro cap- digo, Maverick –dijo la mujer sonriendo, mostrando un pequeño sonrojo

-Ahora que nos vemos, Doroty, te gustaría….

-¿Si? –pregunto ella sonriendo

-Bueno, el puente de mando es amplio, y las cosechas han sido muy grandes, yo pensaba que-

-Capitán –escucho la voz de Maximus desde uno de los androides que lo acompañaba, ante esto, el androide estaba totalmente rígido- hemos arribado a la zona de aterrizaje, necesito que ayude a los androides de extracción

Maverick solo suspiro:

-Enseguida Maximus, estoy en camino

-Parece que está ocupado, no le quitare más tiempo –dijo la mujer dando otra reverencia y dirigiéndose a donde los niños corrieron

-Doroty –el capitán la llamo, y esta se giró al instante- Volveré pronto, solo… viste tu mejor ropa para la hora de la cena ¿Si?

Al decir esto la mujer se sonrojo notoriamente y dibujo una amplia sonrisa:

-Por supuesto Maverick, lo hare

Ella se retiró a paso rápido, pero tarareando una animada canción, mientras el capitán la miraba sonriendo, además de saludar a muchos otros de los habitantes:

-Odio cuando hace eso –dijo Terrence- distorsiona siempre mi modulador de voz y congela mis funciones por momentos

-Al menos no me escogió a mí –comento Navi

-Movámonos –dijo el capitán moviendo su capa al girarse en dirección a la siguiente área- hay que laborar

-¡Si capitán! –dijeron ambos androides al mismo tiempo

El hombre siguió su camino, terminando de cruzar ese hangar que sirve donde los hogares se encuentran, justo en ese momento, los protectores se retiraron, y la gente pudo presenciar el mundo que visitaban.

Siguiendo su camino hasta el área de descenso, lo recibió otro androide, esta vez, uno de los trabajadores:

-¡Capitán en cubierta! –grito y los demás androides dejaron sus labores para presentar saludos

-Descansen –ordeno Maverick llegando al área de salto

-La bomba de extracción esta lista –hablo el mismo androide

A diferencia de los dos que seguían a Maverick, estos androides trabajadores no cuentan con una programación de lucha, pero si una donde conocen como emplear cada herramienta disponible en una nave, darle mantenimiento a las herramientas y cumplir cualquier tarea de mantenimiento dentro y fuera de la nave, además de ser susceptibles a actualizaciones para ayudar en aun más labores.

Estos son ´´corpulentos´´ sus piezas siendo de un color amarillo denotando su labor de servicio y con brazos más grandes, cuatro piernas; y en algunos casos; pequeñas orugas como las de los tanques de guerra:

-La bomba esta lista, solo hay que descender, excavar y todo estará listo

-Excelente, Barrel ¿Los demás están listos?

-Operativos al 100%, baterías cargadas y listos para laborar

-Perfecto, iré a alistar mi traje, volveré enseguida

Dicho eso, el almirante ingreso a una sala donde su traje esperaba, un traje protector de radiación, aislamiento térmico y una mochila con tanques de oxígeno, lo necesario para laborar en entornos extremos y tan variables como un planeta.

Alistado y con su casco puesto, el capitán volvió a la zona de salto:

-Maximus, estamos listos –hablo el capitán desde su comunicador

-Empezando extracción, tenemos exactamente 80 horas de luz solar

-Más que suficiente –dijo sonriendo Maverick

La compuerta inferior se abrió, una enorme compuerta circular ubicada justo debajo de la nave, totalmente abierta el aire del exterior entro en la nave, cosa que no importaba, pues toda esa área estaba aislada, así que no había peligro de que ese aire toxico se filtrase a otros puntos de la nave.

Varios cables de descenso se plegaron, y los androides junto al capitán los usaron para bajar hasta la superficie del planeta, donde ya otro equipo de androides laboraba excavando, rompiendo piedra, dirigiéndose al manto acuífero subterráneo en esa montaña:

-Estamos en tierra Maximus –hablo el capitán en su comunicador- baja la bomba

-Enseguida

Dicho esto una enorme manguera de al menos, unos 5 metros de diámetro, y varios más de largo comenzó a descender, llegada al suelo el capitán junto a los androides la tomaron y dirigieron al hoyo ya formado.

Horas pasaron y Maverick uso ese tiempo para apreciar el paisaje natural, la montaña parecía haber no sido afectada directamente por las bombas, y aunque su contador Geiger demostraba unos niveles de radiación por encima de lo común, la vida se había adaptado muy bien a este lugar.

Varios árboles se erigían, algunos animales eran visibles entre los mismos, inclusive aves que viajaban en parvada o en solitario surcaban los cielos, Maverick no se evitó tomar un par de fotos, una costumbre que tiene al visitar un planeta:

-Capitán –hablo Barrel- los excavadores concluyeron, llegaron al manto acuífero

-Perfecto, prepárense para la inmersión

Maverick se dirigió hacia una plataforma temporal que los mismos androides construyeron, todo esto debido a su protocolo de trabajo seguro.

Subiendo las pocas escaleras de esta, subió a la manguera, que ya cuenta con agarraderas y puntos donde el mismo capitán puede sujetarse:

-Comiencen el descenso –ordeno por el comunicador

Dicho esto la manguera comenzó a bajar de nuevo, el capitán la guiaba conforme bajaba, empujando la roca lejos, o usando pequeños propulsores ubicados en la espalda de su traje.

Bajando ya varios metros llego hasta el gran manto acuífero dentro de la montaña, la vista… era impresionante.

Rocas de un azul brillante tapizaban el techo del interior de la montaña, el agua, reflejaba con suma facilidad ese resplandor, dando una vista única:

-Increíble –fue lo único que pudo decir el capitán

Pronto sintió como la manguera topo con el agua, la manguera siguió su descenso, mientras el capitán la escalaba, no sin antes tomar una foto, y seguir hasta la superficie:

-La manguera entro, inicien la extracción –ordeno por su comunicador

-Si señor –contesto uno de los androides

Mientras escalaba la manguera pudo sentir como se sacudió ligeramente, y pronto, escuchar el agua pasar dentro, siendo succionada al gran acorazado que se posaba a varios metros en el cielo de la montaña, Maverick salió por la plataforma de guía y estando ahí suspiro, apreciando la ciudad a la lejanía:

-Y pensar que este mundo una vez fue una joya

-Es increíble como las cosas cambian –comento Barrel- La extracción llevara 60 horas, si así lo desea, levantaremos muros de protección, usted puede retirarse capitán

-Está bien, quiero explorar un poco –comento el hombre sonriendo- aun me quedan unas horas de oxigeno

-Maximus estimo eso, su aerodeslizador está aquí –dijo señalando al vehículo

-Excelente

Abordando el vehículo; muy similar a una moto, solo que sin llantas y que flota gracias a un mecanismo electromagnético; Maverick arranco, desplazándose varios kilómetros, ingresando en lo que queda de una carreta que cruza por un bosque.

Arboles imponentes decoraban las laterales de la carretera, de hojas rojas, algunos, muertos, caídos, o apenas creciendo, los arbustos eran más grandes que aquellos en el acorazado, de brillantes hojas amarillas, y extraños frutos azules.

Pronto la cantidad de árboles imponentes disminuyo, ahora, muchos se demostraban jóvenes, evidente por su tamaño inferior a otro, o pocas ramificaciones y hojas, eran aquellos que ahora, brotaban en los restos de la ciudad.

Maverick pronto se vio entre grandes edificios, consumidos por las plantas que crecían dentro y fuera de ellos, arboles saliendo por los lados en las plantas más altas, otros edificios estaban colapsados, con evidentes rastros de violencia, disparos y huecos provocados por proyectiles de hace mucho tiempo, detuvo su aerodeslizador llegando a una gran plaza, donde el edificio más grande de la cercanía se erigía, demostrando su antigua gloria por su altura, pero sus pocos ornamentos metálicos derruidos por el paso de tiempo, su pintura y ventanas opacadas por la naturaleza, y la soledad solo demostraban decadencia, el parque por otro lado, rebosaba de esta nueva vida, fruto de la radiación.

Arboles atrofiados pero que seguían creciendo, de brillantes hojas que solo representan su malestar por la radiación, e inclusive, pocos animales que no han huido del aerodeslizador, cuadrúpedos de piel dura sin pelo, con cuernos a los costados de su cabeza, muy similar a lo que en la tierra se considera como toro, pero carente de pelo, y mucho más grande.

Se mostró agresivo, resoplando y adelantándose al grupo, aquel, debía ser el líder, Maverick tan solo tomo su arma en el aerodeslizador y disparo al cielo, el ruido provocado fue suficiente para espantar a los animales.

Al huir los animales Maverick retomo los controles de su aerodeslizador, explorando la ciudad de nuevo, pero pronto, retornando al acorazado, pues el oxígeno de su traje se agotaba.

Retornando a la zona donde descendió, volvió a su nave, antes siquiera de volver a ponerse su uniforme reglamentario entro a una cámara donde se desinfectaría el traje de exploración, y el cuerpo del mismo capitán, para después, arreglarse:

-Avísenme cuando este por terminar la extracción

-Si señor –dijo Maximus por el comunicador

Maverick retorno a la cubierta del hangar, acompañado de Terrence y Navi, sabía que era la hora de la cena; de acuerdo al horario dentro de la nave; para ese momento, Doroty lo esperaba fuera de su hogar, el mismo donde cuida a los niños.

Portando un vestido azul, casi en perfecto estado, y mostrando que se maquillo ligeramente, se puso de pie al instante cuando el capitán se le acerco:

-Luces muy bella, Doroty

-G-Gracias capitán… digo, tu luces muy guapo, Maverick

El hombre sonrió y ofreció su brazo, Doroty pasó sus manos por el brazo del capitán, y comenzaron con su paseo:

-Primero vamos al puente de observación –dijo Maverick con una evidente sonrisa- luego de ello, a una deliciosa cena

-Me gusta cómo suena –dijo la mujer recargando su cabeza en el hombro del capitán- hoy será una velada divertida

-Te lo aseguro Doroty, así será

Quizás hoy no dieron con algún planeta donde la vida prospere, pero su búsqueda seguirá, Maverick seguirá su búsqueda para darle una segunda oportunidad a esa gente.

Y a la humanidad misma.


Notas del autor: Espero que les haya gustado las aventuras del capitan Maverick, quizas algun dia sigan, o se pierdan en los confines del espacio, uno nunca lo sabe.