El fútbol es un deporte que en Arabia Saudita se vive con mucha pasión. En un pueblo de Arabia Saudita vivían tres niños los cuales eran hermanos trillizos y muy amigos y su gran pasión era el fútbol. Sus nombres son Abbas, Abban y Abbud. Era el año 2006, año en el que se disputaba la Copa del Mundo en Alemania, a la cual la selección de su país había logrado clasificar. Los tres hermanos tenían el gran deseo de viajar a Alemania para apoyar a su selección, pero sabían que esto era muy difícil debido a que su padre no tenía suficiente dinero y que ellos eran muy pequeños para viajar sólos.

Un día, los tres niños le preguntaron a su papá con mucha ansiedad: ''Papá! Papá! Queremos viajar a Alemania a ver a Arabia Saudita, por favor! Por favor! La gran sorpresa para los tres hermanitos fue la respuesta inesperada de su padre: ''Hijos! A mí también me encantaría ir!

Pero el problema era que su madre se oponía a eso, y no quería que sus hijos fueran a ver el Mundial porque era muy lejos y eran muchas horas de viaje.

Los tres niños saudíes se encapricharon con su madre, porque su gran sueño era ir a ver una copa del mundo a una edad muy temprana porque a los niños les encantaba viajar.

Después de tanta insistencia, finalmente la madre les dio el sí, y los hermanos se pusieron a saltar de alegría, porque su sueño estaba por cumplirse. Pero su madre aclaró que no quería viajar, por lo que los niños irían sólo con su papá.

En Junio de 2006 (mes del Mundial) los niños y su padre compraron 4 pasajes de avión y tomaron el primer vuelo que pudieron hacia Alemania. Se instalaron en Múnich, ya que el primer partido de Arabia Saudita se jugaba allí, frente a la selección de Túnez. La familia asistió al Estadio para ver a su selección. El día 14 de Junio, su selección realizó un gran partido, pero el resultado final fue un peleado 2:2. Abbas, Abban y Abbud estaban muy emocionados de estar en Alemania. El empate ante Túnez era muy valioso para su selección. El siguiente partido fue ante Ucrania el 19 de Junio en Hamburgo. Desde el principio su selección jugó muy mal y terminó siendo goleada por Ucrania por 4:0. Los niños estaban muy tristes tras esta derrota de la selección, y su padre los consoló. A Arabia Saudita le quedaba el partido más difícil frente a España, y necesitaba ganar para seguir en el Mundial. Los niños querían seguir en Alemania, porque la estaban pasando muy bien allá. El 23 de Junio en Kaiserslautern se jugó el complicado partido frente a España. Los niños alentaron a su selección, pero el resultado final fue una derrota de 1:0 en contra de los saudíes. Con este resultado la selección quedaba eliminada del Mundial, y la familia tenía que volverse a Arabia Saudita, al igual que los jugadores. Pero los niños obtuvieron un premio consuelo:

Cuando los jugadores se retiraban del estadio, los niños tuvieron la posibilidad de que todo el equipo les regale una camiseta de la selección firmada por todos los jugadores. Los niños saltaron re contra contentos de la emoción a pesar de la temprana eliminación de su país.

Cuando la familia regresó a Arabia Saudita, le contaron a su madre la gran aventura que vivieron en Alemania, que ir a ver los partidos de su selección fue lo mejor que les pasó, y que los jugadores del equipo les autografiaron una camiseta para que los tres hermanos pudieran compartir. La madre los felicitó, y toda la familia se fundió en un gran abrazo.

Así, los niños vivieron esta gran aventura futbolística, a pesar de la temprana eliminación de Arabia Saudita, los niños se quedarán con esta camiseta autografiada por todo el equipo, y será un hermoso recuerdo para toda su vida.