Hola queridos lectores de Manga, les saludo cordialmente por tomarse el tiempo de leer mi primer capítulo de esta historia.

Esperando una gran recepción de su parte para este inicio de la historia me sigan hasta el final en realidad deseo que sea totalmente de su agrado, esta historia influye varios elementos obviamente tendremos acción, emoción, drama, romance, peleas épicas, situaciones cómicas y entre otras cosas. Antes de seguir escribiendo vamos el primer capítulo al final más palabras.

En ocasiones pueden ir los capítulos de T a M, en realidad se trataran algunos temas puntuales.

Nota al margen: los nombres, lugares y sucesos, son completamente independiente a la realidad, esta historia solo tiene como fin, entretener al lector e imaginar.


Arco Argumental Nº1: El Inicio de Todo.

Aquellos conocidos como Infernals o Demonios han estado en contacto con la humanidad desde tiempos inmemorables manteniendo, en ocasiones ciertos tratos e incluso algunos han llegado aparearse con estos últimos, produciendo mestizos con ciertos poderes demoníacos pero con el pasar de los siglos, aquella raza nacida de la unión de las dos especies se han visto completamente al borde de la extinción por los humanos en siglos anteriores por sus temida herencia de sus progenitores.

El gran rey Infernal Lucifer ha mantenido un equilibrio dentro del caos en el infernó pero incluso los Infernals a pesar de su carácter, necesitan el orden para no caer en una anarquía provocada por los codiciosos Lords y Ladys del infierno, para evitar alguna guerra interna entre sus súbditos.

Cada cien años se desarrolla un torneo donde los señores y señoras Infernals buscan a jóvenes mestizos para fortalecer sus casas, al momento de iniciar el torneo pero el señor del inframundo ha decretado que aquel mestizo que logre derrotar a sus oponentes, se le otorgara un titulo de Lord o Lady Infernal y sus respectivos beneficios.

La familia Styx una de las más antiguas casa Infernals, ha enviado a su heredera en búsqueda de un joven mestizo para unirlo a su causa en la próxima batalla del inframundo, su destino es la región de Hokkaido, Japón.

(Hokkaido, Sapporo).

La figura de aquella chica de larga cabellera miraba desde el edificio más alto de la ciudad, mientras la luna llena se alzaba sobre ella.

-No se ve tan patética esta ciudad- bufo. –En fin debo conseguir al mestizo, comenzar su entrenamiento y luego llevarlo al infierno…..pero primero debo comenzar en el instituto antes de lograr acercarme a él- contemplando la ciudad en silencio.

La chica desplegó un par de alas como de murciélago y lanzándose hacia el vació, surcando el cielo nocturno. Las luces de la ciudad solo enfocaban a cierta altura mientras ella continuaba su exploración teniendo como aliado la noche.

-¡Voy por ti, Minato!- recordando el rostro del mestizo.


Un Joven Mestizo Llamado Minato

Minato Hirano de 17 años estaba a un año y unos cuantos meses de finalizar el instituto, a diferencia de los jóvenes del país, tenía rasgos provenientes de algún país del extranjero empezando por su complexión delgada y fuerte, sus ojos de color verde y su cabellera castaña clara. Su familia estaba compuesta solo por su madre Harumi Hirano, en cuanto a su padre nunca tuvo la oportunidad de conocerlo o saber siquiera su nombre.

Ambos residencian en un complejo de apartamento, la vida de madre e hijo transcurre en completa normalidad. En ocasiones Harumi suele realizar viajes fuera de la ciudad por órdenes de su empresa comercial ausentándose por varios días pero Minato se encarga de todo desde la limpieza, pagar las cuentas y hasta asistir normalmente a clases.

Aquel día jueves por la mañana se presentaba en el aula de clases 3-C como solía hacerlo normalmente, su asiento estaba ubicado en la última fila junto a las ventanas del salón de clases coincidentemente a su derecha se encontraba un puesto vació desde inicio del año escolar.

-Se nota que es jueves- se dijo tomando lugar en su lugar y revisando su bolso, apenas se acomodo un chico de baja estatura, de cabello negro y delgado, capto su atención. –¡Hey!- dijo con voz neutral.

-¡Hey, Minato!- contesto Akira Yagami. –Esta tarde iremos a las maquinitas de juego- inquirió a su amigo.

-Pues…claro- contesto Minato. –Ayer tuve que cubrir a última hora un turno a cambio se me dio la tarde libre de hoy.

Aquel chico de nombre Akira era amigo de infancia de Minato, ambos habían estado en los mismos salones pero Akira en ocasiones sufría de acoso por parte de otros estudiantes pero el chico de cabellera castaña, salía siempre en su defensa dándole una pequeña lección a los bravucones metiéndose en más de un problema para proteger a su amigo.

-….Sobre lo del lunes, no quería verte involucrado- comento Akira. –Disculpa.

-¡OH!- exclamo Minato. –No te preocupes, el honorable capitán del equipo de Kendo y sus matones de cuartas, dudo que sigan con sus burlas- viendo de reojo algunos chicos del club mirándolo desafiante pero solo quedan en un simple intento de amenaza.

-Y Hirumi-San, que dijo- inquirió a él.

-Lo de siempre- contesto. –Me pregunto lo sucedido, le explique y ella simplemente dijo…..Pobre Akira, trata de evitar las peleas….- recordando la charla con su madre.

Minato era propenso a realizar buenas acciones con los ancianos como cargar sus cosas o meterse en peleas para defender a los chicos más débiles, hasta los estudiantes más problemáticos prefería evitar peleas con él. Algunos chicos comentaban que su padre era un sujeto de la armada norteamericana por sus rasgos mestizos teniendo solo su nombre y apellido japonés, en cuanto a las chicas un pequeño grupo lo miraban con cierto interés dejando cartas de manera ocasional en su casillero.

-¡Minato!- dijo una voz femenina acercándose a él. –Tenemos que hablar.

-Buenas….representante del salón- contesto Minato mientras Akira solo se limitaba a observar. –Hice algo indebido- inquirió a ella.

-Muy gracioso, Minato- contesto Sakura, la representante del salón. –Tengo al consejo de estudiantes, a los capitanes de equipo y hasta el entrenador del equipo de Kendo quejándose de los sucedido- indico.

-Ah….eso…..prometo no hacerlo, y a la próxima vez iré a recibir en personas las quejas- contesto mostrando una sonrisa burlona. –Pero lo sucedido con el capitán de Kendo, ni modo me voy a disculpar eso fue legítima defensa.

-Eres….un….¡DESCARADO!- grito Sakura. –Apaleaste a él y tres miembros del club, utilizando una escoba y una gaseosa… ¡Esto debe parar!...

-Por amor al cielo- se dijo Minato. –¡Akira!...dile a nuestra querida representante, la razón del porque los golpee…

Akira miro a la representa de la clase, explicando con detalles lo sucedido con él y otros chicos pertenecientes al club audiovisual.

-Ellos utilizaron la excusa de necesitar ayuda para grabar una práctica, pero en realidad querían jugarnos una broma…..ellos nos arrastraron hasta el baño y nos metieron la cabeza al sanitario- comento Akira reviviendo la experiencia.

Los chicos y chicas del salón escucharon la escena en silencio viendo a Minato con una expresión segura de sí mismo, pero la representante estaba contra la espada y la pared. Solo se le explico una pequeña parte de lo sucedido coincidentemente una bastante conveniente para dejar mal parado al propio Minato.

-¡Sakura!- dijo Minato. –Ellos comenzaron todo, simplemente los puse en su lugar pero….si el consejo de estudiantes quiere hablar conmigo iré con gusto a charlar.

-Está bien- contesto Sakura. –A la próxima que suceda algo parecido, habla conmigo antes y así evitamos las quejas de parte de ellos podrás exponer de mejor manera lo sucedido…¿De acuerdo?- pregunto.

-¡OK!- contesto Minato. –Fue un desperdicio de gaseosa- recordando la pelea.

Sakura de una u otra forma se limito a contener algunas palabras adicionales, antes de regresar a sus asuntos se detuvo recordando algo muy importante.

-¡El capitán del equipo de Judo, me pidió entregarte esto!- indico ella. –Léelo y espera una respuesta de aquí al lunes, e incluso anoto su correo electrónico como numero de celular- señalando al reverso de la hoja.

-Ehm….sí, lo veré cuando tenga tiempo- contesto Minato. –No pueden dejarme en paz ahora es el equipo de Judo, la semana pasada fue el de karate y me pregunto quién será la próxima semana.

Luego de volver a la normalidad dejando de lado, lo sucedido con la representante de la clase. Minato y Akira continuaron charlando, olvidando por completo el asunto del equipo de Kendo. Solo pasaron unos minutos cuando la campana anunciaba el inicio de las clases de la mañana, siendo el primer bloque historia con el maestro Konoe.

Tras el sonido de la campana, se presento unos minutos más tarde el maestro Konoe al salón de clase seguido de una nueva estudiante de largo cabello siendo uno curioso color plateado, de ojos de color azul, de piel pálida, cuerpo adecuadamente proporcionado y llevando el uniforme del instituto compuesto por una falda estilo escoses, una camisa blanca, una cinta de color rojo intrincadamente atada, una chaqueta azul oscuro y cargando una mochila en su hombro derecho.

Los estudiantes varones se quedaron con la boca abierta mirando aquella chica, mientras las estudiantes femeninas se sentía de cierto modo una extraña intimidación, en cuanto a Minato simplemente se mostraba incomodo de forma inexplicable frente a la nueva estudiante.

-Es raro- se dijo. –Nunca me sintió incomodo con las chicas, sin duda es extranjera. Como soy mestizo espero que se sienta como en casa- bufo y esbozando una leve sonrisa por la cara de Akira.

La nueva estudiante de nombre Liliana Styx proveniente de Londres, Inglaterra. Explico que se había inscrito en el programa de estudiante de intercambio hace solo unos meses siendo elegida para asistir al Instituto Norte de Sapporo, e incluso se quedaría con una familia anfitriona que conocería esa misma tarde, los estudiantes varones estaban completamente embobados por ella.

-Puedes tomar lugar junto a Minato Hirano- índico el maestro. –Hirano, comparte el libro de historia con ella y explícale lo que necesite.

-Si- fue la respuesta de Minato. –Esa chica es algo extraña- pensó.

Liliana Styx apenas dio un paso hacia su lugar, una extraña presión se desato al interior del aula de clases siendo percibida solo por él, a diferencia del resto se mostraban completamente encantados por la nueva estudiante.

-Hola- dijo Liliana. –Es un gusto, Minato-san…

-Hola- contesto Minato. –Igual…


-Esa maldita Styx, se nos adelanto- viendo a su compañero. – ¿Qué haremos?- pregunto.

El segundo ser mantuvo silencio estudiando la situación junto a su compañero desde una torre de agua cercana viendo como la heredera de la familia Styx había logrado hacer contacto con el mestizo.

-Tranquilo- contesto él a su compañero. –Solo fue un primer contacto pero debemos sacarla del camino para reclutarlo a nuestra causa.

-No parece tan impresionante- comento. –Ayer lo estuve espiando durante todo el día e incluso esta mañana antes de tu llegada. Lord Abadón tiene alguna razón en particular para desear a un mestizo- inquirió a su colega.

-Ese mestizo resultar ser hijo de la Gran Tempestad- contesto. –Lord Abadón me informo en persona pero si fallamos pagaremos las consecuencias.

-Ese mestizo- viendo hacia donde se encontraba Minato. –Es hijo de la Gran Tempestad, …¡Imposible!.

-Lord Abadón desea ganar a toda costa el torneo- contesto. –Y ese mestizo tiene un gran potencial por ser hijo de él.

-Entonces….-dijo mostrando una sonrisa siniestra. –Solo debemos esperar el momento adecuado para actuar.


(Hora de almuerzo).

Tras finalizar la jornada escolar de la mañana habia llegado la hora del almuerzo, mostrándose una oportunidad para acercarse a su objetivo. Liliana Styx se encontraba junto algunas chicas charlando y dándole una bienvenida más calidad luego de su presentación oficial pero su interés estaba centrado en aquel chico de cabello castaño claro.

-¿Dónde se dirige?- se pregunto viendo a Minato en compañía de un chico con anteojos saliendo del aula de clases. –Todos los mestizos serán así o simplemente no son consientes de su herencia- se dijo.

Algunas chicas del salón continuaban realizando preguntas en torno a su persona, en especial como era vivir en la ciudad de Londres, Inglaterra. O sus intereses ya fueran como solía pasar su tiempo libre, si le gustaba alguna banda musical, sus aspiraciones a futuro o simplemente saber algo más de su persona. Liliana solo respondía cada pregunta recordando mantener su pantalla frente a los humanos y llevar a cabo su misión, comenzando a verse un poco sofocada por tanta atención. Pensando como librarse de sus nuevos compañeros de salón, con sencillas palabras indico:

-Acabo de recordar que debo hablar con el maestro Konoe, me debe entregar la información de mi familia anfitriona- indico con una sonrisa educada. –Enseguida regreso.

En momento de poner un pie fuera del aula de clases, las miradas de los demás estudiantes se clavaron en ella abriéndose paso por el corredor, utilizo unos de sus poderes para encontrar el camino tomado por su objetivo.

-Por donde se fue- se pregunto mientras el tiempo se congelaba por unos segundos encontrado el camino tomado por Minato y su amigo Akira. –Hacia arriba.

Su visión la llevo hasta la azotea del instituto e ignorando algunos chicos como sus comentarios de acercarse a ellos para charlar, en el momento de abrir la puerta de acceso miro por los alrededores buscando a su objetivo hasta que una voz llamo su atención.

-¡HEY!- dijo Minato. –¿Perdida o simplemente conociendo el lugar?- pregunto.

-Minato Hirano- dijo Liliana. –Veo que estas solo.

-Si se podría decir- contesto dando un pequeño salto de la parte más alta de la azotea hacia ella. –Akira tuvo un imprevisto en el club audiovisual- comento.

-Eso facilitas las cosas- comento con una sonrisa oculta. –Necesitamos hablar- indico.

-¡Claro!- contesto. –Si quieres mis apuntes de clase te los puedo facilitar pero quizás deberías hablar con la representante de la clase, ella los tiene más complementado.

-No estoy para tus juegos- dijo Liliana. –Vengo por ti.

-¿Por mi?- se pregunto. –En realidad no entiendo esa parte…..¡Vengo por ti!- señalo.

-Realmente no sabe nada de su herencia- se dijo. –Déjame preguntarte algo….alguna vez te has sentido fuera de lugar, como si no pertenecieras a este sitio o tienes problemas de moralidad- inquirió a él.

-Nuevamente siento esa extraña presión en ella- recordando lo sucedido a primera hora de la mañana. –Aunque no lo creas mi vida es bastante normal en todo aspecto, exceptuando lo sucedido con el equipo de Kendo.

-Por lo general los de tu clase siempre se sienten fueran de lugar o son propenso a la violencia- comento Liliana. –Puedo ver claramente que eres algo diferente a los mestizos que habitan en mi hogar.

-Ya sabes que no tengo padre, posiblemente sea un extranjero. Todos en el salón lo saben- contesto.

-Quizás esto te haga entender tu verdadera posición- dijo Liliana con una sonrisa.

Minato solo vio como la chica de cabello plateado extrañamente comenzó a emitir una luz frente a sus propios ojos cubriendo su vista por unos segundos.

-¿Qué es esto?- se pregunto y volviendo a levantar su mirada hacia ella. -¡Imposible!.

-Ahora lo entiendes- dijo Liliana. –Yo soy un demonio de la prestigiosa familia Styx, soy la legítima heredera de mi honorable casa.

Minato miro de pie a cabeza a la chica en principio solo le llamo atención su cabello plateado, creyendo que se lo entintaba pero incluso sus ojos habían cambiando de color azul a rojo como la sangre, un par de marcas por debajo de los ojos, alas como de murciélagos se desplegaron de su espalda, un par de cuernos y una cola termina en punta de flecha.

-Soy una Infernal o como suelen decirnos los humanos….¡Un demonio!- exclamo. –Tú también eres un Infernal o mejor dicho un mestizo, necesito de tu poder….- antes poder pronunciar otra palabra, Minato se acerco a ella tocando sus alas.

-¿Y esto de que son?- pregunto. –Parecen reales.

-Aparta tus sucias manos…- dijo Liliana tomando distancia. –No me toques, mestizo.

-Parece un buen cosplay- índico Minato dándole la espalda. –Creo que ganarías fácilmente un concurso….- viendo pasar junto a él, un rayo de energía.

-No te muevas- dijo Liliana. –Creo que realmente no entiendes tu posición en todo esto.

Minato en lo personal era algo escéptico en asuntos sobrenaturales, pero esa chica de cabello plateado estaba comenzando a ponerlo algo incomodo.

-¿Cómo hiciste eso?- pregunto. –¡Eso fue algo sorprendente!.

-Son mis poderes- contesto Liliana caminando hacia él. –Eres parte Infernal, como tal tiene poderes. Me gustaría saber cuáles son antes de comenzar tu entrenamiento.

-Espera un segundo primero afirmas que eres supuestamente un demonio, segundo me dices que soy una especie de mestizo y ahora me dice sobre mis poderes….realmente no sabes entender lo que te digo….Solo soy un chico normal- indico. –Soy Minato Hirano he vivido sin un padre toda mi vida.

-Por eso estoy aquí- contesto. –Vengo a comenzar tu entrenamiento, para tu suerte nos quedaremos en la tierra tratando entender tus verdaderas habilidades Infernals.

-Yo no tengo poderes…..- indico pero viendo en ese momento a dos figuras desconocidas. –¿Y ellos?- pregunto.

-¿Ellos?- pregunto confundida Liliana llevando su mirada hacia la dirección señalada por Minato. –Esto no sorprende.

Ambos vinieron a dos hombres envueltos en largos abrigos contemplando, la escena con un par de sonrisas cargadas de maldad pero la joven Infernal estaba con una expresión estoica y confrontando a los recién llegados.

-¡Buenas tardes!- dijo Liliana. –Por lo que veo llevan los escudos de Lord Abadón- señalo.

-Ahórranos las molestias, mocosa malcriada. Ese mestizo es de Lord Abadón- índico uno de ellos. –Te recomendamos largarte de aquí.

-Nosotros reclamos a ese mestizo- dijo el segundo. –La familia Styx siempre recluta a mestizas, este es nuestro.

-¡HEY!- dijo Minato. –Yo no soy una cosa, tengo nombre es Minato. No tengo tiempo para sus ridiculeces.

-¡Cállate!- dijo Liliana. –Esto es serio- cambiando su expresión.

Los dos hombres se quitaron sus abrigos adquiriendo una forma muy distinta a la de un humano a diferencia de Liliana, tomaron una apariencia de un par de bestias.

-Solo son perros- bufo Liliana. –Lord Abadón siempre envía a sus matones para hacer esta clase de trabajo.

Las bestias de Abadón miraba con furia a Liliana apenas con esa provocación se abalanzaron sobre ella y Minato. Liliana solo necesito decir un par de palabras generando un escudo de protección para protegerse ella como a Minato, la primera bestia trato de romper con sus propias garras aquel escudo pero rápidamente la joven Infernal deshizo el campo de energía moviéndose hacia la dirección opuesta de la azotea.

-¡Whoa!- dijo Minato. –Eso fue rápido.

-No has visto nada- contesto Liliana. –Solo son perros creados para cumplir la voluntad de su amo, nunca podrán ser rivales para mí por ser una Infernal de sangre pura.

La segunda bestia cargo hacia ellos pero la joven Infernal conjuro un hechizo simple hacia él.

-Es tiempo de irse a dormir- indico Liliana. –¡LIGHTNING STYX!...

El ataque borro por completo de la faz de la tierra a la bestia dejando tan solo un pequeño montículo de polvo siendo llevado por el viento.

-¡Increible!- dijo Minato siendo atrapado por la bestia restante. -¡Mierda!...

-Eres mío- dijo mirando a Liliana. –Vete de aquí o le rompo el cuello- haciendo presión en el chico.

Liliana se quedo en silencio mirando la escena con cierto desinterés pero aquella bestia estaba dispuesta de asesinar al joven mestizo, ella se mostraba completamente tranquila frente a la situación del joven mestizo.

-Solo eres un hablador- bufo. –Le teme mucho a Lord Abadón para dañar a un mestizo de su interés.

Liliana solo murmuro un par de palabras casi incomprensible tanto para la bestia como Minato. Ella solo esbozo una sonrisa siniestra mientras su oponente caía muerto dejando libre al chico sin entender como lo asesino sin mover un solo musculo.

-¡WHISPER STYX!- dijo finalmente. –Un hechizo sencillo para los perros, en fin ahora comprendes la situación- posando su mirada en él.

-….cof….cof….pudiste matarme- tratando de recuperar el habla. –Y si fallabas.

-No iba a fallar- contesto. –Mientras tenga en mi mente a mi objetivo….¡No ibas a sufrir daño alguno!- exclamo.

-¡HEY!- dijo Minato. –No puedes simplemente decir eso….- apenas trato de tomar del brazo a la joven Infernal.

En el momento de hace contacto entre ambos jóvenes, una secuencia de imágenes sin ningún sentido entre sí invadieron por completo sus mentes. Liliana venia ciertas sucesión de imágenes en relación a Minato pero él estaba sumergido en una visión completamente caótica estaba viendo fuego, muerte y dolor por doquier. Intentando de entender todo lo que iba sucediendo en sus mentes, ambos sufría una inexplicable descarga eléctrica sin entender su origen y provocando una gran agonía, exceptuando por el joven mestizo.

-¡Es un gran poder!- se dijo Liliana. –¿Quién eres?- se pregunto. Ambos se separaron de manera violenta cayendo a cada extremo de la azotea, estudiándose entre sí por unos segundos.

-¿Qué fue eso?- pregunto Minato. –Eso parecía una locura.

-Ni…idea- contesto Liliana colocándose de pie y retomando su forma humana. –Luego hablaremos- haciendo desaparecer a la bestia.

-Eso fue muy raro- se dijo Minato con el cuerpo completamente entumecido.

(Por la tarde, en las maquinitas de juegos).

-¡Falle!- dijo Akira viendo como la pantalla decía fin del juego. –Solo jugare una vez más.

Akira iniciaba nuevamente el juego tomando la pistola y comenzando a disparar a los monstruos que se le iban acercando, en cambio Minato había estado completamente ajeno al juego del chico de lentes, sumado a lo eterno que se le hizo las clases de la tarde y lo sucedido en la azotea con aquellos seres en especial con la nueva estudiante Liliana Styx.

-Esa descarga eléctrica fue algo extraña, no me dolió se sintió bastante agradable- se dijo tratando de animar a su amigo. –Izquierda.

-¡OH, Gracias!- contesto Akira. –Necesito ese récord- continuando con su juego.

Minato ni siquiera se molesto en jugar alguna de las maquinas disponible, en esa ocasión prefería mantenerse al margen mientras su amigo continuaba luchando por romper el récord establecido. Sumergido en sus pensamiento recordó que la chica solo se limito a observarlo en silencio y centrándose en la clase de las tardes, al finalizar la jornada escolar ella simplemente le dedico una mirada inquisitiva y se marcho sin palabra alguna.

-¿Qué opinas?- pregunto Akira.

-A que te refieres- contesto.

-Ya sabes…..sobre la nueva estudiante de transferencia- comento. –Ella se hizo bastante popular en su primer día hasta nuestro salón se hizo un poco más multicultural.

-¿Multicultural?- pregunto.

-Ya teníamos a un chico con aspecto de extranjero y ahora tenemos una chica- dijo Akira recordando los comentarios de sus compañeros de salón. –¡Tenemos a dos extranjeros!- riendo.

-Soy japonés- contesto Minato recordando lo sucedido. –Ella dijo que era parte demonio pero ni siquiera menciono algo más solo dijo eso, es extraño ella me dijo que necesitaba mi poder- pensó.

-¡NO!- dijo Akira perdiendo nuevamente el juego. –No me pienso rendir pero ya fue suficiente por hoy.

-Yo también- dijo Minato. –Solo quiero llegar a tumbarme en la cama.

-¿Enserio?- pregunto. –Pensé que deseabas jugar o si quieres puedes probar otro videojuego- indicó.

-No- fue su respuesta. –Ya tengo algo de hambre, también necesito averiguar algo.

-¿Averiguar?- pregunto Akira.

-Es algo en relación a mi empleo a tiempo parcial- contesto. –No quiero mentir pero necesito hablar con mi mamá sobre mi padre- se dijo.

-Entonces regresemos- dijo Akira acomodándose los lentes. –Algún día seré el nuevo récord- viendo la maquina anunciando los mejores puntajes.

-Solo espero estar presente cuando eso suceda- dijo Minato. –Ahora debo hablar con mi mamá- pensando en cómo iniciar aquella charla.

(Complejo de apartamento, minutos después)

-¡Ya regrese!- anuncio Minato. -¿Mamá?- pregunto y escuchando un par pasos.

La figura de una mujer de cabello negro hasta los hombros, cercana a los 40 años y vestida con una camisa blanca, pantalones negros de un traje y llevando pantuflas lo saludo cálidamente.

-Bienvenido- contesto Harumi. –¿Cómo te fue?- pregunto.

-Bien- respondió quitándose los zapatos y colocándose las pantuflas pero antes noto un par de zapatos completamente desconocido. –¿Tenemos visita?- pregunto en voz baja.

-Sí, pero también es una sorpresa- contesto tomando del brazo a su hijo. –Es alguien muy especial.

-¡Es papá!- inquirió a su madre. –Ni se inmuto- se dijo.

-No hagas esas bromas- contesto con una risilla y llegando hasta la sala principal del apartamento con su hijo haciendo las presentaciones correspondientes. –Mina-chan, te presento a tu nueva hermana adoptiva de intercambio.

Minato abrió los ojos de par en par frente a él estaba aquella chica de cabello plateado con una sonrisa coqueta poniéndose de pie, realizando una reverencia y dijo:

-Bienvenido Minato-kun desde ahora estaré a tu cuidado y espero que nos llevemos bien.

-No puede ser- dijo Minato. –Liliana Styx.

-Veo que ya se conocen- intervino Hirumi. –Entonces tú fuiste ese chico amable, el cual compartió su libro, almorzaron juntos y charlaron durante todo el día.

-Sí- dijo Liliana. –Estoy muy feliz de convivir con ustedes desde ahora- indico.

-Eso es fantástico- dijo Hirumi. –Si me disculpan debo ir a cambiarme y luego a preparar la cena.

-No se preocupe- contesto Liliana. –Podre continuar mi charla con….Mina-chan- mostrando una sonrisa sincera.

-S….si- fue la respuesta de Minato. –Yo me quedo con Liliana.

Al quedar a solas mientras Hirumi se cambiaba de ropa, Minato solo se limito a lanzar un suspiro tomando lugar en la mesa a pocos centímetros de la nueva habitante de su hogar. Liliana mantenía su sonrisa pero esta vez era cargada de sarcasmo mirando fijamente al chico.

-Fufufu….. ¿Sorprendido?- pregunto. -¡Mina-chan!...

-En parte- contesto en voz baja. –Y suena aterrador que me digas Mina-chan….solo mi madre me dice de esa forma, pero como lograste conseguir un espacio en el instituto y en mi hogar- inquirió ella.

-Eso es fácil con el poder del dinero se pueden lograr muchas cosas, dando la cantidad indicada a los humanos correctos puedes mover fácilmente un par de firmas, llamados y aprobación- contesto. –Y creo que es bastante adorable tu hogar- esbozando una sonrisa.

-Genial- se dijo. –Sobre lo sucedido en la azotea….- mientras la joven Infernal jugaba con su dedo y un mechón de su cabello sin apartar su mirada.

-¡Sera divertido!- indico. –Viviremos juntos, te mantendré en todo momento vigilado e incluso será más fácil tu entrenamiento.

-Sobre eso….paso- contesto. –No quiero verme involucrado en algo tan complicado.

El rostro de Liliana lentamente comenzó a cambiar mostrando nuevamente aquellas marcas por debajo de sus ojos pasando, sus iris pasaron de azul a rojo en un segundo. Minato trago saliva por la expresión de la Infernal tratando de mantener la compostura antes de poder decir o hacer algo, el regreso de Hirumi tranquilizo toda la escena.

-Ahora estoy mas cómoda- dijo con una sonrisa y viendo la escena. -¿Sucede algo?- pregunto.

-Mina-chan...me va ayudar con mi tarea apenas términos de cena- indico Liliana con una sonrisa.


-Disculpa, Liliana-chan- dijo Hirumi. –Había olvidado por completo que teníamos esta noche recalentado, prometo hacer una deliciosa cena.

-No se preocupe, Hirano-San- contesto Liliana. –Realmente esta delicioso.

-Solo dime mamá o Hirumi- índico viendo de reojo a su hijo –Mina-chan, come más despacio.

-Sabes que me gusta la carne- dijo Minato.

-No eres el único- contesto Hirumi. –Lili-chan...también le gusta la carne.

Minato se sorprendió por completo viendo a Liliana devorar la carne pero dejando para el final el arroz como los vegetales. Hirumi solo se limito a esbozar una sonrisa por su nueva huésped continuando con su cena, en cambio el joven mestizo miraba en silencio a la Infernal teniendo una extraña familiaridad con ella a pesar de lo sucedido.

-Le gusta la carne- se dijo. –Yo mañana me haré cargo de la cena- indico.

-Mejor dicho deberás hacerte cargo de la cena por al menos tres días- dijo Himuri captando la atención de ambos jóvenes. –Mañana por la tarde debo viajar Hakodate para asistir a una junta de la compañía a nivel de Hokkaido pero prometo traerles lindos recuerdos.

-¿A qué se dedica?- pregunto Liliana.

-Mi trabajo está enfocado en relación pública, básicamente debo ver como actúa el público en general frente a un producto, unos norteamericanos llegaron a la ciudad hace unos días. En principio la reunión seria aquí en Sapporo pero al realizar la visita a Hakodate les pareció mejor realizar la junta en ese lugar- concluyo. –Minato cuento contigo para cuidar el apartamento como a Liliana…¿Entendido?- pregunto.

-Yo cuidare a Mina-chan…- dijo Liliana. –Podremos conocernos mejor- mostrando un destello en sus ojos.

-Si- fue su respuesta. –Sera un fin de semana bastante divertido…

(En el infierno, dominios de la familia Styx).

Lady Styx tenía un gran parecido con su hija exceptuando por su ojos que eran de color ámbar, un par de cuernos un poco más largos hacia atrás, con algunas marcas en su rostro y cabello plateado tomando una trenza que caía por su espalda, vistiendo un elegante vestido rojo oscuro, encontrándose en la comodidad de su mansión junto al resto de los miembros femeninos de su clan. Revisando algunos informes de inteligencias entre ellos se detallaban sobre los movimientos de los otros clanes en la búsqueda de los mejores mestizos para iniciar la preparación del gran torneo, transcurriendo todo con cierta normalidad se percato de una presencia bastante conocida.

-¿Deseas algo?- pregunto. –Estoy algo ocupada- buscando con la mirada a su invitado.

La figura de un demonio de complexión fuerte se presento ante ella llevaba el cabello castaño hasta los hombros atado en un moño, un par de cuernos como de carnero destacaban, vestido con un traje negro, camisa blanca, corbata negra, llevando un par de zapatos brillantes y una larga capa negra forrada en rojo sostenía por un broche con el símbolo del señor de los Infernal.

-...Ha sido un tiempo Lady Styx- dijo Él.

-Igual ha sido un tiempo…Lord Bahamut- contesto ella. -¿A qué se debe esta visita?- pregunto.

-Necesitamos hablar sobre algo muy importante- fue su respuesta mostrándose en su rostro una expresión de completo enfado hacia ella. –Veo que enviaste a Liliana a la tierra para reclutar un mestizo.

-Sí, esa es la verdad- contesto ella con una sonrisa de falsa modestia. –Encontré un buen candidato para mi casa, en principio considere buscar una mestiza pero este mestizo es algo especial.

-Especial- bufo. –Dejando la modestia de lado…..deja a ese…. ¡Mestizo en paz!- exclamo.

-Lo dudo- contesto Lady Styx. –Él tiene un gran potencial ni siquiera sabemos cuáles son sus poderes pero mi hija se va encargar de entrenarlo y desarrollar sus poderes- comento.

-¡Ese mestizo esta fuera de todo esto!- exclamo por segunda vez. –No, clasifica como tal.

-¿Enserio?- pregunto ella. –El gran señor Lucifer me garantizo que aquel mestizo podía participar, incluso puedo traerlo a mi hogar para conocerlo en persona y charla con él.

-¡No juegues conmigo Lucrecia Styx!- señalo Bahamut. –Puede ser la líder de la familia Styx pero te recuerdo que soy tu superior y te ordeno desistir de ese mestizo.

-Jajajaja- lanzando una risa Lucrecia Styx. –Digamos que….tome mis precauciones- tendiéndole una hoja hacia él.

-¿Qué es esto?- pregunto Bahamut leyendo aquella hoja. –Esto es una broma.

-Simplemente recurrí a Lord Lucifer- contesto. –Él aprobó reclutar aquel mestizo….eso me recuerda que estas invadiendo…..¡Mi Hogar!- recalcando la ultima parte de la oración.

La entrada principal de su oficina se abrió de golpe, rápidamente fue rodeado por los integrantes de la familia Styx siendo Infernals femeninas, portando espadas y alabardas. Bahamut estudio la escena en silencio mientras Lady Styx sostenía una sonrisa burlona en su rostro.

-Tampoco vengo buscando una pelea- contesto él. –Simplemente quiero ver fuera de esto a ese mestizo de nombre Minato.

-Imposible- contesto Lady Styx. –Ya lo reclamamos como nuestro y ahora es el primer mestizo varón en pertenecer a mi distinguida familia. Pronto se vendrá el torneo pero me comprometo a prepararlo adecuadamente, tampoco pienses que simplemente me voy aprovecharme de sus poderes y luego voy a desecharlo.

-No lo quiero ver herido- respondió Bahamut. –Pero hablaremos en otra ocasión- invocando a sus pies un círculo mágico.

-¡Como gustes!- exclamó Lady Styx. –Al menos ten la decencia de avisar de tu ilustre visita- indico.

-¡Nos veremos pronto!- dijo Bahamut desapareciendo por medio del portal. –….¡Lady Lucrecia Styx!...

Lucrecia Styx se quedo impávida mientras sus fieles Infernals se quedaron en silencio mirándose entre sí, por permitir al legendario Bahamut huir del lugar en completa impunidad.

-¡Regresen a sus puestos!- ordeno ella continuando con la lectura de los informes de inteligencia mientras sus Infernal asistía y quedando nuevamente a solas. –Y pensar que Bahamut La Gran Tempestad, le importa su hijo mestizo- se dijo.


Y hasta aquí llegamos con el primer capítulo espero que fuera de su agrado, en relación al segundo capitulo creo que será dentro de un par de semanas, en realidad espero desarrollar un capitulo un poco más tranquilo o mejor dicho tratar el aspecto psicológico e interacción entre personajes.

La imagen portada no me pertenece, todos sus créditos correspondientes a la persona que la ilustro, y sus agradecimientos correspondiente por su gran trabajo.

Hasta la próxima!