"Ronroneo: Olores familiares"

Todo el mundo sabía que Hermes era un gato imprudente, ya que nadie de la comunidad gatuna se acercaba tanto a la granja de la familia Ogigia, a menos que tuviera deseos suicidas; pero ya que los gatos tenían cierto sentido de la preservación, pues realmente nadie que no fuera el despistado de Hermes, se acercaba lo suficiente como para que los canes detectaran sus olores.

Fue por eso de que Zeus, le había encargado ir a espiar la situación en la granja; inicialmente, Hermes pensó que sus sentidos le jugaban una mala pasada, pero no, sus pelos se erizaron de la emoción al darse cuenta que el olor que desprendía aquel Chow chow era ni más ni menos que el de Sideoo, el perro más odiado por los gatos del condado.

¡Olvídate de Zeus! Esto le iba a encantar a Poseidon.