Hola lectores de la sección de romance, les saludo cordialmente trayendo un nuevo capítulo de Mi Esposa es Mi Jefa... disculpando el retraso.

Bien, en la última actualización en la parte final tuvimos un salto temporal de cinco meses, ahora entraremos en la siguiente parte de la historia, donde los sentimientos surgen, dudas sobre una relación amorosa y decepciones amorosas del pasado de nuestros protagonistas… igual tenemos algo de tensión y mucho más.

Sobre los próximos capítulos, creo que la historia podría finalizar cerca de la publicación 15 o 19 sumado a un Epílogo, puede que sea el primer número o segundo número… mi intención es tener la historia o gran parte de ella completada a final de este año 2020, y posiblemente a comienzos del próximo año tenerla concluida… quien sabe. Y realmente tenerla finalizada a finales de este año 2020… todo depende como vaya mi creatividad y plantear las dos siguientes partes de la historia… pero en fin es el tercer capítulo dentro la cronología de la historia.

Como mencione antes, en la anterior publicación transcurrieron "Cinco meses" y comenzaremos con Esme nuevamente y será un capítulo bastante extenso.

Sin mayores palabras iniciamos:

Nota al margen: Esta historia se sitúa en la ciudad de Londres, Inglaterra. Los nombres como sucesos son completamente ficticios, con el único fin de entretener a los lectores como a su autor….(Categoría T a una leve categoría M dependiendo de la situación).


Capítulo III: Sentimientos Mutuos

Acto Nº 1: Pensamientos hacia Alex

Residencia Acker, por la tarde…

–¡Soy una tonta, idiota y no creo en el amor!– se dijo. El amor resultaba ser para niñitas que esperaban a su príncipe azul montado en su corcel blanco, ella no creía en el amor por lo sucedido en su matrimonio. El cuento del príncipe galante vestido de azul, se lo trago por completo, odiaba el amor y todo lo relacionado, ni toleraba ver en televisión alguna película o serie romántica… le provocaba asco. Hace unos días paso por una librería y dando directamente con el género de romance, contuvo un gritó, mordiéndose el labio inferior y maldiciendo el amor. Lo maldecía como todos esos hombres que prometían el cielo, la tierra y la luna a su pareja o viceversa. –¡Soy una tonta!– pensó.

Esme, intentaba desviar su atención y centrarse en sus estudios para el examen. Habían transcurrido cinco meses, finalmente se convertía en una mujer divorciada y deseaba cantar esa burda canción de Disney por las calles, reír por ser una mujer oficialmente separada y enmarcar los papeles pero ese sentimiento surgió por su mejor amigo… su querido Alexander Olsen.

Su único amigo en el mundo. Desarrollando fuertes sentimientos hacia él.

–¡Odio el amor!– pensó. Deseaba que el amor solo fuera un juego tonto para niñas como las muñecas, pero los sentimientos estaban en su ser, solo una breve reflexión basto para darse cuenta y desear arrancarse el corazón. Incluso había quedado ir a celebrar junto a él, solo le envió un mensaje vía Whatsapp para cancelar la salida y Alex le respondió: Ningún problema, este próximo fin de semana podemos hacer algo. ¿De acuerdo?... ese mensaje, lo había leído casi cien veces. Lo imagina, decirle cada palabra en persona. –¡Odio el amor!– se dijo nuevamente.

Vestía una camiseta holgada, pantalones deportivos y descalza. Se levanto de la cama y cruzando su cuarto a zancadas viendo todo el material recopilado para estudiar y el cuaderno proporcionado por Alex, cogiéndolo entre sus manos por unos segundos y presionándolo contra su pecho.

–Tengo anotado cada posiblemente pregunta del examen. Lo hice a partir de los exámenes que pude presenciar y conteste por mí mismo, Esme.

Se mordió el labio inferior, recordando lo sucedido hace un mes y la entrega de dicho cuaderno. Un simple cuaderno repleto de preguntas y respuestas de la facultad de leyes, podía regresar el cuaderno poniendo alguna excusa, no deseaba deshacerse de ese cuaderno perteneciente de Alex.

Olsen, se lo facilito y señalo ciertas cosas, ella se lo agradeció… recordaba su primera sección de estudio de hace varios años.

En lo personal y sabía que gozaba de bastante popularidad entre sus compañeros de generación o años superiores. Al conducir su vehículo particular, observaba a Alex con su bicicleta deteniéndose a pocos metros, se preguntaba cómo sería charlar con Olsen, resultaba ser un estudiante con calificaciones medianamente sobresalientes, pero nunca de los primeros lugares pasando relajadamente cada semestre y dividiendo su tiempo en su empleo a tiempo parcial.

Alex cumplía sus horarios, charlaba unos minutos y se iba. Todo cambio luego de aquella primera sección de estudio, necesitaba ocupar un cubículo al interior de la biblioteca, lamentablemente cada espacio se encontraba ocupado pero con solo ver el nombre de Alexander Olsen, fue inmediatamente y el resto es historia.

–¡Odio mi vida!¡odio el amor!...¡y me enamore de Alex!– deseaba estar entre sus brazos y besarlo. Se sentía como aquella niñita incrédula en el amor, y ahora volvía a fantasear nuevamente. –¡Odio el amor!– gritó.

Unos minutos después, salió de su cuarto recorriendo el pasillo y tratando de pensar en algo diferente. Inconscientemente llevaba apretando contra su pecho, el cuaderno de Alex Olsen.

–Quizás se pueda perder, es mejor tenerlo conmigo– se dijo Esme viendo a su madre caminando en su dirección. –¡Hola!...

Francesca solo arqueo una ceja viendo a su hija y el cuaderno. Conocía perfectamente esa sonrisa que llevaba dibujada, todo se relacionaba a ese cuaderno y su posible propietario.

–¿Y entonces?– pregunto Francesca.

–Yo no hice nada y solo voy con...– dijo Esme, notando el cuaderno entre sus manos. –El cuaderno de Alex.

–Eso veo– replicó Francesca. –¿Sucede algo más?– pregunto.

Una madre conocía cada aspecto de su hija. Francesca intuía ciertas cosas sobre su hija y aquel cuaderno… extendió la mano pero Esme, dijo:

–¡No!, el cuaderno pertenece a Alex y no quiero estropearlo. Se esforzó en escribirlo y estudiarlo, me lo paso para ayudarme… y no quiero arruinarlo con Alex. ¡Me enamore de Alex, nadie va a estropearlo!– dijo Esme cubriéndose la boca con la mano. –¡No estoy enamorada de Alex!– señalo.

–¡Me enamore de Alex, nadie va a estropearlo!... eso dijiste, pequeña Thomasin– replicó su madre. –No creo que sea un capricho de una adolescente pero actúas, un tanto forzada… hablemos en mi estudio privado, hija.

–Yo no estoy enamorada de Alex– insistió Esme.

Francesca le basto lanzar una mirada y arqueando nuevamente la ceja por tales palabras.

–¡Odio que digas mi segundo nombre!– replicó Esme.

–Lo sé– respondió Francesca.

Ingresaron en el estudio con los cuadros pertenecientes a Francesca, fueran de su propia autoría o comprado en una subasta. El más reciente resultaba ser un cuadro de una mujer pelirroja con una sencilla belleza, aparentemente se realizaron dos cuadros… el primer cuadro quedó en manos de la familia que mando a retratar a la pelirroja y el segundo cuadro que se encontraba ahora en posesión de Francesca, luego de pagar una fuerte suma hace menos de un mes.

–El esposo de la pelirroja. Le pago a un artista italiano que estaba de paso en Inglaterra… le permitió hacer dos retrato pero uno se quedaría en posesión de la familia y este estuvo un tiempo en una colección privada pero fue puesto en venta– comento Francesca, viendo en una esquina las iniciales "C" y "B" con la firma del pintor italiano. –¿Y cómo te sientes?– pregunto.

–Bien… ahora soy una mujer divorciada– contesto Esme sentándose junto a su madre. –Todo terminó con Nathan y puede hacer lo que desee, ya no me importa.

–Sí, es verdad. Pero no quiero que te cierres a la posibilidad de enamorarte nuevamente y Alex es un joven bastante educado.

–Somos amigos con Alex.

–¡Me enamore de Alex, nadie va a estropearlo!...– repitió Francesca. –Recuerdas a tus 12 años esa charla sobre tu primera vez que "sangraste", todo lo que conllevaba y lo hermoso que resultaba ser el amor.

–Sí, lo recuerdo– contesto Esme, apenada.

Francesca por estudiar bellas artes, resultaba tener una visión bastante especial sobre la belleza y el amor. Fácilmente podía distinguir una del otro, tomando como ejemplo el retrato de la mujer pelirroja posiblemente nadie conociera la identidad de aquel hombre que mando a pintar a su propia esposa y tener dos pinturas.

–El primer cuadro está en posesión de la familia pero el segundo que soy dueña. Es una forma de recordar al mundo que una mujer fue amada con locura por su esposo, esa mujer tuvo hijos e hijas… pero nunca sabremos el real amor de su señor esposo. No quiero verte amargada por el resto de tu vida o gritar ¡Odio el amor!... el amor es maravilloso, mi pequeña Esme– dijo Francesca acariciando el rostro de su hija y quitando las lagrimas. –Nathan es el pasado. Ahora debes mirar hacia el futuro…

–Gracias, mamá. No deseo pasar por lo mismo y crear una tonta ilusión pero Alex… es diferente– dijo Esme secándose las lagrimas.

–Alex no es un niño. Solo basta verlo y tu padre dice que hizo una gran jugada con ese cliente de New-Castle… con un futuro bastante prometedor– señalo Francesca.

–Y simplemente me tranquilizo, espero y le declaro mi amor…– dijo Esme con sarcasmo. –Luego le pido una cita.

–Bueno, en estos tiempos… tanto el hombre y la mujer pueden dar ese paso. Sin mencionar que he leído que mujeres suelen pedir matrimonio a sus parejas… por amor a dios. Al decirle algo evita tartamudear como tu padre… cuando me invitó a salir por primera vez, estuvo tartamudeando como quince minutos intentando decírmelo, me quede hasta el final esperando oír su invitación… solo toma algo de aire, relajada y bebe agua… trata de sonar casual…– dijo Francesca.

–Hoy habíamos quedado en salir, pero le dije que me encontraba indispuesta por razones sumamente personales– contesto Esme.

–Bueno… hiciste una oportunidad perfecta. Y ya va siendo hora de cenar, ese cuaderno que tanto presionas contra tu pecho, te recomiendo que lo dejes en tu cuarto.

Esme le dio un tierno beso en la mejilla a su madre, agradeciendo sus palabras. Nada le impedía buscar nuevamente su felicidad, todo resultaba ser diferente y pensaría en una invitación bastante casual a Alex.

Acto Nº2: Pensamientos hacia Esme

En la Comadreja Gruñona…

–¿Y tu amiga millonaria?– pregunto Paul Moss.

–Me cancelo y solo me dijo "indispuesta"– contesto Alex bebiendo una birra (cerveza en italiano).

–¡¿Indispuesta?!– dijo Paul, sirviendo a su amigo una porción generosa de papas fritas con un ligero toque de vinagre blanco. –Esa es una excusa habitual.

–Ni lo menciones– contesto Alex dando un primer bocado a las papas fritas. –Yo creo que deseaba celebrarlo a sola. Ella sufrió bastante con todo su matrimonio, lejos de casa y su padre se encargó de poner todo en orden. Incluso acelero bastante el asunto del divorcio.

–¿Te rompieron el corazón?– pregunto.

Alex, solo le basto lanzar una mirada gélida a su amigo y una amenaza simple.

–Quizás mi puño arregle las cosas.

–Era broma, Alex. Solo una terrible broma– contesto Paul.

Olsen, retomó su actitud relajada y hablando. Paul Moss escuchó atentamente a su amigo, y todas sus deducciones por la cancelación de la salida de esa noche, él se mostró bastante preocupado por la "cancelación" y apelando a "indispuesta"… en lo personal, creía que esa anulación debía ser por motivos bastantes personales.

Algunas de las camareras de la Comadreja Gruñona, intercambian opiniones en voz baja sobre Alex Olsen. Paul, le parecía bastante divertido esas miradas y comentarios sobre su amigo, algunas de las camareras estaban dispuesta a pasar una alocada noche de pasión con Alex, e incluso ayudándolo a olvidar lo sucedido con Monique.

–Siempre ha tenido suerte con las mujeres– se dijo. Alguien en la posición de Alex fácilmente estaría manteniendo relaciones sexuales con cada mujer que se le cruzara pero Olsen tenía una que otra historia con las "amigas especiales", pero él solo deseaba llevar una vida en cada aspecto completamente normal y evitar problemas. Ya no estaba en edad para líos amorosos o perder el tiempo con asunto triviales, ser parte de la firma Acker exigía cierto comportamiento y resultaba ser un empleo bastante bueno con un excelente salario.

El sector residencial donde se encontraba el Pub y los hogares de los fieles parroquianos. Era un sitio de miembros de la clase trabajadora londinense, personas sencillas y dedicadas a disfrutar de los escasos ratos libres… sea en eventos deportivos con la liga de fútbol local amateur, el boxeo, reunirse en la Comadreja Gruñona, beber algunas cervezas o los sermones religiosos de cada domingo.

Alex, resultaba ser una oveja descareada del rebaño o en parte alejado de la zona por residir cerca del corazón de la capital inglesa. Algunos residentes de edad algo más avanzada del área, lo consideraban un ejemplo a seguir, otros lo despreciaban por trabajar directamente con la clase más acomodada y las mujeres aprovechaban cada oportunidad, en coquetear descaradamente con Olsen.

–Creo que las mujeres adineradas o pertenecientes a una familia acomoda, suele ser extrañas– dijo Paul.

–Yo trabajo para James Acker– contesto Alex. –Y algún día para Esme– pensó.

En el transcurso de la siguiente hora, los primeros fieles parroquianos iban ingresaban al Pub saludando tanto al dueño y Alex. Olsen charlaba relajadamente con sus vecinos, prácticamente conocía a cada uno de ellos sobre asuntos triviales.

–Disculpa, Paul. El auto-bus estaba del asco… un accidente…y ¡Oh, diablos!– dijo Holly con ver a su hermano sentado en la barra.

–¡Holly!– dijo Alex bebiendo otra birra morena. –No te preocupes, mamá me lo cometo y trabajas solo los viernes y sábado. Estoy seguro que Paul, te cuidara y pondrá en su lugar a los idiotas que intenten ser "agradables"…

–¡Hey!– dijo Paul. –Todos saben que ella, es tu hermana menor y saben perfectamente que puede suceder.

–Ya soy una adulta– replicó Holly cogiendo su delantal, gorra, lápiz y libreta para tomar los pedidos.

–Eres mi hermana menor. Y conozco a cada idiota de toda la manzana, lo terrible que les irá conmigo– replicó Alex.

–Desde que te hiciste abogado, te has puesto insoportable y especialmente por tener un gran puesto– contesto Holly. –Ahora debo trabajar, idiota.

–¿Otra cerveza?– pregunto Paul.

Alex aplicó inconsciente menos de un kilo de fuerza sobre la copa de cerveza y rompiéndola en mil pedazos. Los fieles parroquianos y camareras quedaron helados por tal situación,y aquel hombre bien parecido se ubicó junto a su hijo.

–Holly, se buena chica y trata la mano de tu hermano… tu madre me convención para darte mi autorización. Un padre debe ayudar a sus hijos pero en fin…. Y Paul sírveme dos copas de whisky… me refiero a ese whisky de 12 años, tengo un buen hijo y me invitara algunas copas– señalo Alexander Olsen III o Alex, padre.

–Sí, papá– contesto Holly viendo a su hermano. –Disculpa.

–No te preocupes, "malcriada"...– contesto Alex viéndose la mano. –Hola, papá. Yo pago todo.

–Ese es mi hijo– dijo Alexander.

Paul dispuso dos copas en la barrea frente a padre e hijo.

–Paul, deja la botella de whisky. Yo pago después de todo…– dijo Alex brindando con su padre.

Ambos aprovecharían de charlar y vigilar a los parroquianos o un idiota que intentara cierta jugada con Holly Olsen.

La joven Holly Olsen ingresó a la carrera de Enfermería, resultando ser una estudiante sobresaliente y equilibrando su tiempo en la Comadreja Gruñona. Paul Moss permitía que cumpliera turnos flexibles y su padre Alex Olsen solía regularmente los viernes y sábados... al Pub a "cuidar" de su hija o ayudaba a los parroquianos a recordar quien resultaba ser Holly Olsen.

–Solo me duele pero no creo tener vidrios incrustados– comento Alex a su padre.

En cambio, Holly terminaba de poner un vendaje bastante improvisado a su hermano mayor.

–En la casa, podre curarlo mejor y limpiarlo– dijo Holly, regresando a las mesas. Bajo la atentamente mirada de su padre y hermano.

Padre e hijo, continuaban charlando, bebiendo y comiendo algunas papas fritas con un ligero toque de vinagre blanco. En principio hablaron de sus respectivos empleos, llevar una vida independiente y Esme.

–¿Y tú novia?– pregunto.

–No es mi novia… solo somos amigos– contesto Alex. –Bueno, ella me cancelo y dijo "indispuesta"…

–¿Acaso te la ganaron?– pregunto. –¡Eres un Olsen!... tienes un encanto natural y nunca hemos tenido problemas con las mujeres. Eso decía mi padre y mi abuelo… a las mujeres les gustan los Olsen por su encanto natural. Nosotros les ganamos las mujeres a los otros, ellos solo se quedan de brazos cruzados.

–¡Papá!... las cosas han cambiado un poco, en los últimos 20 años.

–Alex, pueden cambiar los tiempos y ser todo algo más moderno, pero el "juego" es el mismo. Un hombre y mujer… existe cierta química, un par de citas, se casan o tienen hijos… lo que suceda primero... claro, sin olvidar que ciertas personas tienen una orientación sexual diferente… pero el punto es que el "juego" se aplica en todo y ¡Boom!... se enamoran y casan– dijo Alex, padre. –Sin mencionar que casi me parten la cara por conquistar a tu madre.

Holly, volvía a la barra, atendiendo a su padre como hermano mayor.

–Conozco esa historia, ese sujeto te empujo y tú le devolviste "el favor" con un gancho derecho bien conectado– replicó Alex, hijo.

–¡Les recuerdo que estoy aquí. También soy una Olsen!– dijo Holly sirviendo a su padre y hermano otra ración de papas fritas con un ligero toque de vinagre blanco. –¿Entonces te ganaron a Esme?– pregunto a Alex.

–Nadie me la ha ganado– contesto Alex.

–Ella dijo "indispuesta" – intervino Paul Moss. –Dijiste que firmó el divorcio. En otras palabras legalmente es una mujer soltera y estoy seguro que apenas… "los otros", se enteren. Caerán como buitres tratando de conquistarla y Alex quedara de brazos cruzados.

–¡Voy al baño!– señalo Alex. –Y espero que a mi regresó, mi amistad con Esme… sea un tema completamente diferente. ¡Señores y hermana!...

–¡Habla como uno de esos estirados!– dijeron al mismo tiempo su padre, hermana y mejor amigo.

Unos minutos después, tras ocupar uno de los urinales del Pub y lavándose las manos. Alex, reflexionó las palabras de su padre, hermana y mejor amigo sobre Esme. En lo personal prefería evitar el asunto del "amor" y había comenzando a notar algunas cosas sobre su amiga.

–"Indispuesta"… eres un imbécil, Alex Olsen. Solo dedícate a cumplir con tus clientes y defender sus intereses– se dijo. En el último tiempo había comenzado a notar ciertas "cosas".

Fuera un par de pecas casi imperceptible bajo los ojos, una bonita sonrisa, su honestidad, su mirada y cada momento que han pasado junto desde su reencuentro.

Acto Nº3: Charla Casual

Lunes por la mañana, Firma Acker…

–¿Dónde se abra metido?– se dijo. Viendo su reloj de pulsera que marcaba cerca de las 10 am de lunes. –Asistió a una breve audiencia en el tribunal civil, eso fue a las 8 am. Ni se encuentra en su oficina, menos sabre de su hora de regreso... iré por un café– se dijo Esme.

Lucía un traje de tres piezas de color negro. Compuesto por una chaqueta con detalles en las mangas, un blusa blanca, una chalequillo ceñido al cuerpo, una falda entubada y un par de zapatos con tacón de aguja.

Su cabello perfectamente peinado, un ligero maquillaje y un andar elegante por toda la oficina. Esme, se detuvo unos segundos viendo de reojo la oficina personal de Alex y confirmando que la puerta estaba cerrada. Lanzo un suspiro y se dirigió a la sala de descanso de la oficina por un café.

Saludo a los abogados de la firma, su padre estaba en su oficina revisando unos papeles y reflexionaba sobre su charla con su madre. Alex había ocupado gran parte de sus pensamientos de aquel fin de semana y avanzó solo dos páginas del cuaderno de Olsen.

–¡¿Alex?!– se dijo Esme viendo a Alex preparándose un café y comiendo unas galletas de cacao. Ella contuvo su felicidad, deseaba saltar a sus brazos, besarlo, besarlo y besarlo… pedirle una cita, siguiendo el consejo de su madre.

Alex, lanzo una mirada rápida y dijo:

–¡Buenos días!... ¿y qué tal el fin de semana?– sirviendo una segunda taza de café a Esme.

–Gracias– percibiendo el aroma a café recién preparado. El olor de los granos se mantenía fresco y abriendo tres sobres pequeños de stevia. –Y fue tranquilo, estuve estudiando un poco y…¿Qué te sucedió en la mano?– viendo la mano derecha de él, con un vendaje provocada por un trozo de vidrio del vaso de cerveza.

–¡Oh!... un pequeño accidente– contesto Alex. –¿Galletas?– pregunto.

Esme, cogió la mano vendada de Alex, estudiándola por unos segundos y él contesto:

–Fue un vaso cervecero… algo de fuerza y Holly con unas pinzas me sacó un trozo de vidrio incrustado… lance algunas groserías, mi mamá me llamo la atención y mi hermana resulta ser muy buena como enfermera– comento Alex.

–Debes tener más cuidado– replicó Esme. Sosteniendo delicadamente la mano derecha de Alex. –Yo tampoco quería cancelar contigo. Pero estuve… ya sabes "indispuesta"…. – solo se dijo así misma "Mentirosa" y esbozando una sonrisa tímida.

Hablaron sobre ir a un concurrido club-nocturno que había estado ganando bastante popularidad pero el ingreso resultaba ser algo "exclusivo", solo se podía acceder pagando la cuota de ingreso y cumpliendo llevar ropa acorde al sitio. Que resultaba ser una vestimenta sumamente elegante.

Alex había leído comentarios de aquel club-nocturno, en las redes sociales dejando en claro que valía la pena ir al sitio especialmente acompañado, pero a pesar de la cuota de ingresó, cumplir la regla de vestir de etiqueta sea para hombres o mujeres, y el entretenimiento dispuesto por el club-nocturno… nadie parecía expresar una mala opinión. Solo comentarios positivos.

–¿Este fin de semana?– pregunto Alex.

–Con gusto– contesto Esme. –Quiero verlo muy guapo– se dijo y mordiéndose el labio inferior, hasta fantaseando unos segundos con Alex.

Se miraron fijamente por segundos, pero parecían ser toda una eternidad y ella aún sostenía la mano de Alex. No quería regresar a su trabajo, solo mantenerse en la sala de descansó y James Acker ingresó.

Alex instintivamente se puso de pie. Esme maldijo su suerte y especialmente por la interrupción de su padre.

–Debo regresar a trabajar– dijo Alex.

–¡No!– dijo James Acker. –Olsen, debemos hablar. Esme, igual…

Las expresiones faciales de James Acker resultaba ser fáciles de interpretar. En aquel instante, se mostraba bastante tranquilo, su hija le sirvió algo de café y probó algunas de las galletas de cacao de Alex. Bebió, comió tranquilamente y finalmente hablo:

–Ambos irán este miércoles a New-Castle. Olsen, ese cliente tuyo requiere tu presencia y asesoramiento en unos asuntos legales… y Esme debes acompañarlo, conocer a uno de nuestros clientes más importantes, a pesar de ser nuevo...– bebiendo algo de café.

–¿Miércoles?– pregunto Alex.

–Solo tenemos hoy y mañana– dijo Esme.

–Y eso me recuerda– dijo James Acker. –Los boletos en tren hacia New-Castle, estarán mañana a primera hora. Mi secretaría está imprimiendo los papeles enviados y luego estarán revisándolo detalladamente. El lado positivo que el viaje en tren solo dura como máximo tres horas, y el tren sale al medio-día… en New-Castle por el resto de la tarde, deben familiarizarse con la ciudad y en la noche irán a cenar con nuestro cliente, el señor Herbert Delon.

–Le gusta ser llamado solo "Herb" – se dijo Alex y recordando sus excentricidades.

–Creo que debemos olvidarnos de nuestros planes para el fin de semana– se dijo Esme viendo a Alex.

–Entendido, señor Acker. Eso me recuerda sobre el alojamiento– inquirió Alex.

–Deberemos rentar un vehículo– señalo Esme.

–No deben preocuparse, todo estará dispuesto para sus necesidades o lo que puedan necesitar. Y hasta me encargue de reservar una "Suite Presidencial", deberán permanecer en New-Castle hasta que todo el asunto este zanjado y puedan regresar… ¿entendido?– pregunto James Acker.

–¡Sí!– contestaron ambos.


Y continuara en el próximo capítulo, queridos lectores. El próximo capítulo se titula New-Castle Parte I, espero tener los dos próximos capítulos con una publicación bastante cercana uno de otro.

Ahora, en el transcurso de los siguientes dos capítulos veremos el desarrollo de la situación planteada y los próximos sucesos que vendrán.

Ahora vamos con los reviews:

Sugar: Bueno cada uno tuvo su historia de vida paralela del otro. Sobre el esposo de Esme aun queda algo más que decir de su persona pero todo a su debido momento. En cuanto a las amigas de Esme pueda que pronto se entiendan más cosas. El asunto de Esme de quedarse en el departamento de Alex, se mencionara a futuro y sus padres tienen algo más que decir.

Espero que disfrutaran de la actualización, estén atentos quizás se tenga doble actualización en el siguiente mes con la historia, nos vemos.