Tóxico

No puedes escapar de mí. Lo sabes.

Sabes que yo tengo un poder sobre ti que jamás podrás entender.

Intentas esquivarme, pero es en vano. No puedes huir, porque yo soy parte de ti, de tu ser, de tus entrañas.

Sientes morir por dentro. Un vacío interno que no te deja casi respirar.

Sientes un escalofrío recorrer tu cuerpo. Tiemblas. Lloras. Quieres gritar, pero no puedes.

Enmudeces.

Sí, eso, mírate al espejo. No te servirá de nada. Las lágrimas te caen por el rostro sin poder evitarlo.

Yo no soy el monstruo, lo eres tú.

No vales nada. No sirves para nada. El mundo sería un lugar mejor si no estuvieras en él.

Eres tan cobarde que ni siquiera eres capaz de hacerlo.

Idiota.

Mira esa cara. No sé cómo te atreves a mirarte. No entiendo cómo es que nadie te dice nada al respecto.

Eres horrible. Nadie te va a querer con ese esperpento que tienes por rostro.

Llora. Sí, llora todo lo que quieras, porque de nada te va a servir.

Me gusta ver que te ahogas. Que sufres por mi causa.

Disfruto viendo cómo te quedas sin aire lentamente.

Sí, mi amor. Ven, ven conmigo. Que es con quien realmente debes estar.