Capítulo 3

-Dígame detective Díaz ¿Conoce algo sobre el funcionamiento del sistema o sólo se dedica a encontrar a quienes lo usan?- Preguntó Violeta tomando uno de los overoles del perchero junto a las terminales de control.

-Bueno, sé que el procesamiento no se hace aquí- Respondió el detective tocando la torre IBM de principios de siglo- Estas máquinas sólo comparten los datos creando una red p2p, de forma que son los propios cerebros de los usuarios los que procesan los daos en bruto.

-Eso lo sabe cualquier persona que busque en internet-Dijo Violeta moviendo la mano en un además despectivo- Me refiero a si usted sabe cómo funciona el sistema desde el punto del usuario.

-¿una especie de privación sensorial?

-Casi, es una mezcla entre privación sensorial externa y aumento sensorial interno. El sistema podría simplemente meterlo en el sueño compartido, lo cual claro, es toda una experiencia, vivir un sueño compartido fue una fantasía eterna de la humanidad antes de que se inventara el sistema ¿Pero de qué serviría esa experiencia si no se da cuenta de que está soñando? Podría despertar y como en la mayoría de los sueños no recordar la mayoría o la totalidad del sueño, y eso sería como pagar por unas vacaciones que no recuerda.

-O usar una droga que te deja borrado- Aventuró Díaz.

-Exacto, y para eso es que existen todos estos cables- Dijo violeta señalando las decenas de cables que salían del overol que había seleccionado para ella y que terminaban juntándose en un pequeño controlador del que salía un puerto USB- Son sesenta cables, el sesenta y uno va directo en la cabeza, supongo que estará en el gorro de lana, estos sesenta y un cables terminan en pequeños estimuladores que crearán una carga eléctrica leve.

-¿Vamos a ser electrocutados?

-No, como le dije, es leve, va a sentir un cosquilleo, como cuando se le duerme un pie, el sistema va a ir estimulando cada una de esas secciones en secuencia al tiempo que los neuroestimuladores del gorro le inducirán el sueño y los neurotransmisores-receptores lo conectarán con el sueño compartido, es una especie de meditación guiada, la estimulación en secuencia va a hacerlo consciente mientras entra en el sueño, es lo que se conoce como sueño lúcido iniciado desde la vigilia, es lo que nos permitirá buscar, sin perdernos en el sueño, o al menos esa es la idea.

-¿Al menos?- Preguntó Díaz con una nota de preocupación en la voz

-Si los Neobudistas alteraron los protocolos la lucidez podría estar bloqueada por defecto y la guía de 61 puntos podría ser por completo inútil, el sueño nos absorbería y tendríamos que encontrar la lucidez nosotros mismos ¿Todavía quiere arriesgarse detective?

-Seguro que no es tan malo como lo pinta- Respondió Díaz con una sonrisa y acercándose al perchero para tomar un overol de su talla.

-Por su bien espero que no- Le dijo Violeta, sin rastro alguno de humor en el rostro.

-¿Y ahora qué?- Preguntó el detective examinando el overol y notando que no estaba muy limpio.

-Debemos desvestirnos, quedando en ropa interior y ponernos los overoles.

-En… ¿ropa interior?- Preguntó el detective avergonzado

-¿Es que le avergüenza su cuerpo?

-No, claro que no, pero… es que no suelo… usar ropa interior.

-¿y?- Dijo Violeta levantando una ceja y quedando con una expresión severa

-No, nada es que…

-Aquí sólo hay gente adulta trabajando detective, vamos, el tiempo es oro.

Mientras Violeta subía la cremallera de su overol y se preparaba para subir a su camilla le dio otro vistazo al galpón en que se encontraban, por lo que se veía, el lugar de verdad había sido una vulcanización en su tiempo, y aunque seguramente había sido hace mucho, aún impregnaba el aire ese inconfundible olor a grasa y bencina, ahora mezclado con oxido y cemento mojado. Se tendió en la camilla y relajó los músculos, debía concentrarse en las sensaciones, la guía de 61 puntos no era infalible.

-¿Lista doctora?- Preguntó uno de los operarios conectando el cable USB de su traje a la toma de la camilla.

-Lista.

-Muy bien, ¿Listo detective Díaz?

-Listo.

-Recuerde que va a experimentar cierta confusión al principio, la señal lumínica de su antifaz dará dos ciclos de tres destellos cuando sus ondas estén en REM, podría interpretarlo como cambio de luz, relámpagos, intermitencia de focos, etcétera, esa es la única señal que podemos enviarle desde afuera, una vez que esté allí estará por su cuenta. Ahora no se asuste, la primera neuroestimulación le bajará la sensibilidad a sus oídos, esto para evitar posibles distracciones, una vez en este estado comenzará la estimulación de los sesenta y un puntos, concéntrese en ellos, pero no trate de evitar las imágenes que le vengan a la mente, es posible que la secuencia no alcance a terminarse cuando ya esté dentro.

iniciamos ahora.