Dime adiós

Dejarte ir... dejarte ir... esas palabras retumban en mi mente, todavía sigo pensando mucho sobre mis decisiones... quisiera creer que hay otra manera, pero... todo sigue sacudiéndose a mi alrededor y mi cabeza lo único que hace es dar vueltas y vueltas, por favor dime que hay una manera, eso es lo único que pido, pero sé que no la hay.

Lo nuestro es así, así de triste, desearía que esto no sucediera, desearía que fuera mejor... discúlpame por tirar todo, pero simplemente no puedo dejarte ir, soy egoísta porque sé no deberías ser menos que feliz, pero no podía vivir conmigo mismo viéndote sufrir una vez más por mi culpa... Te mereces tantas cosas, ¿No sabes lo importante que eres para mí? Créeme que me duele, siento el dolor de todos estos años en todo mi cuerpo...

No quiero caer al vacío, es mejor terminarlo, aunque esto me destroce por dentro, será mejor para ti, así que supérame, debes entender que seguir solo nos trae dolor, ya lo hemos intentado todo, pero nuestra relación es demasiado complicada y no quiero hacerte llorar, juro que ni por un segundo pensé hacerte doler, pero para protegerte no hay otra manera.

Se ha terminado, ahora es mi turno de superarlo, intentar superarlo, pero realmente no puedo, yo sabía que sería así, pero tengo que intentarlo, aunque sea trataré de cubrirlo por ahora, no tengo nada, nada que decir, me aferro solo al recuerdo de lo que fuimos.

Cuando perdiste tu sonrisa, no pude más que culparme mí mismo, fue por esas palabras, lo sé... ahora incluso la luz, perderé la visión de todo lo demás... esto es realmente doloroso, desde el momento en el que nuestros labios se apartaron por última vez, supe que no encontraré, no, nunca encontraré a nadie mejor que tú, nadie que pueda comprenderme como lo haces tú, que acepte cada parte de mí.

Esas manos, esos brazos que me abrazaron una vez, ahora parece que me están dejando ir... si olvidarme te dará libertad, si olvidarme te hará feliz... entonces dime adiós.

Todas estas cosas, no puedo soportarlo; esas lágrimas que corren por tu rostro, no llores por mí, te lo prometo, por tu bien no miraré atrás de nuevo, así que solo toma una parte grande de mí, para así dejarte ir... siento tu voz adolorida, desapareciendo a lo lejos, borrada completamente por el viento, y te susurro: "quédate, quédate..."

Mis palabras ya no te alcanzan, así que, si olvidarme te dará felicidad, dime adiós.

Atte.: Caterin Echizen