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A las personas como yo, nos da cancer hasta el momento en el que comenzamos a valorar la vida. Es como un chiste de mal gusto que se cuenta en los momentos menos oportunos, ¿y cuándo el Cáncer ha sido categorizado como oportuno? Para él lastimero quizás, ya qué hay de todo, pero, al ciudadano promedio es súbitamente una tragedia.

Lo entiendo ahora que se controlan las náuseas con marihuana y es como se suele decir (aunque casualmente puede haber mejoría): Demasiado tarde.

Escucho "Ziggy Stardust", ayer mensajeaba con Natalia y nos tiramos un poco de flirteo. Ahora los pensamientos me carcomen el alma porque el cabello se me ha empezado a caer en la ducha, y yo traía una muy buena melena hasta el momento, y era cosa de envidia. En variadas ocasiones me han detenido en el mercado, para preguntarme por el producto que uso para el cabellera, y uno modesto dice: "No uso ninguno en particular", respuesta totalmente verídica. Y uno tiene sus mechones en sus manos y se siente triste al ver cómo el tiempo ha pasado ya.

Parece poco oportuno apartar las verduras del plato y los descuidos alimenticios varios, sabiendo de los mareos constantes, a pesar de que las náuseas no den las ganas de comer.

El estilo de vida siempre influye a qué estas cosas terminen de jalar el gatillo. No hay necesidad de cargar la bala, si se tiene que estos problemas se tienen en los genes, y sacó el humo ya olvidándome de estas cosas que nomás aturden.

Soy acreedor de la ambivalencia de la mortalidad, del ciclo de la vida, y de lo conciso que es la muerte en este plano, pues de morir hay muchas formas por lo que sé, y todas en su conjunción, más que comprendidas, me genera este estímulo negativo, o no negativo, sino absurdo, puesto que no hay mucho interés en la mayoría, aunque algunas son menos absurdas que otras.

Tengo una gata que parece un cachorro, o no sé ciertamente, sí así siempre han actuado estos gatos, porque esta no me deja de seguir, y tiene siempre esa atención y sumisión, que tiene el perruno promedio a mi parecer, y yo conozco a muchos perros. Desde chihuahuas, hasta los husky que a mi parecer ya sería el tope. Yo siempre he querido ver uno de estos Shiba Inu con sus auras angelicales, muy inteligentes estas criaturas del oriente, anaranjadas con los ojos negros envueltos en el edén perdido.

Mi gata se llama Mary, tiene el pelaje blanco y los ojos azules, y ella esta sentada a un lado mío en la ventana, y siempre que la olvido o me distraigo en otra cosa, ella me maúlla con su tono bajo y frágil, en apariencia un poco triste a veces, y la tengo que mimar porque siento que se me entristece. Desarrolle la paternidad claramente como suele suceder, aunque no con uno de mi especie, y ella duerme todo el día; en mi regazo, en medio del pasillo, arriba mío, en la tele, en la consola, en el marco de la ventana, en los muebles, en la cama, en la cobija; en ocasiones como felina, en otras como humana, y esto es una facilidad para la coexistencia mía y de ella, porque yo también me duermo mucho, e igual nos vemos en los sueños. Cazaremos algo quizás, o solo exploraremos.

"Still Got The Blues" de Gary Moore se reproduce. Tiene la dolencia clara en el solo de la guitarra; se me acabo la felicidad, no quedan más que cenizas en la pipa.

A desgarrar el alma, nada más importa.