Había pasado casi un mes desde que el tío de Mili les había asignado a ella y a Joshua como pupilos de Jerry y aunque este no estaba muy convencido las cosas iban mejor de lo que esperaban. Practicaban diario y Joshua ya era capaz de realizar varios hechizos simples a pesar de haber "obtenido" su magia hacia tan poco tiempo. Ella por su parte también progresaba con rapidez y se sentía capaz de cualquier cosa.

Aunque ya habría tiempo de pensar en eso pues sería su cumpleaños y Jerry les dijo que podían tomarse un par de días de descanso para que lo disfrutara.

―¡Mili! ―escuchó a Jerry gritándole desde la cocina― ¡baja, ya es hora de cenar!

Ella le hizo caso pues ya sabía como se ponía su tío cuando alguien tardaba en atender las llamadas al comedor, sin embargo se sorprendió cuando no vio a nadie ahí.

―¡Sorpresa!

Ella se giró sobresaltada a la puerta del patio y vio a su tío sosteniendo una pequeña maceta con una planta de la que apenas asomaban unas flores, hortensias, sus favoritas.

―Muchas gracias ―dijo entusiasmada mientras la tomaba y le daba un abrazo, luego hizo lo mismo con Jerry y se detuvo al mirar a Joshua― gracias ―le dijo con una leve sonrisa y él solo asintió.

―La enviaron tus padres ―dijo su tío― para que pudieras hacer tu ritual de cumpleaños.

―Si ―intervino Jerry― saben que has estado ocupada con el entrenamiento. Es su forma de demostrar apoyo ¿no crees?

Mili miró la maceta y sonrió.

―Si, supongo que si.

Una vez que la cena terminó y habían pasado un buen rato en el salón conviviendo y su tío y Jerry se disponían a irse a dormir Mili anunció que iría al jardín a buscar lo necesario para el ritual.

―Oye ¿porqué no vas con Joshua? ―dijo Jerry― él es nuevo en esto y podrías explicarle como funciona.

―Pero... ―Mili titubeó― el ritual es algo personal...

―Ya lo sé y no tiene que estar presente cuando lo hagas si tú no quieres, solo es mientras lo preparas.

―Esta bien ―intervino Joshua― no es necesario, no quiero molestar.

Mili miró la cara de reproche de Jerry y su tío y suspiró resignada para sus adentros.

―No me molestas Joshua, ven, te explicaré todo.

Él la miró dudoso pero finalmente aceptó. La relación entre ellos era algo rara, se habían conocido en el bosque mientras Joshua era perseguido y si bien Mili sabía que él agradecía su ayuda, también sabía que no olvidaba que lo había amarrado a una silla, así que no le ofendía su actitud, pero al mismo tiempo le irritaba que Joshua siguiera sin confiar en ella al cien por ciento.

―¿Y de que se trata el ritual? ―preguntó Joshua sin mirarla.

―Es para la armonía.

―¿La armonía?

―Si ―Mili suspiró― es que soy Libra, cumplo dieciséis y se cree que es el paso de la niñez a la adolescencia entonces es bueno armonizar ese paso ya que somos un signo de equilibrio.

―Suena interesante ―dijo Joshua mirándola al fin― ¿y qué tienes que hacer?

―Pues básicamente plantar estas flores ―él la miró confundido― y escribir algunas cosas y decir un hechizo, todo a la media noche.

―Oh, supongo que esa es la parte personal.

―Si.

Joshua desvió la mirada y dio un paso atrás.

―Entonces será mejor que me vaya ―dijo mientras se giraba para regresar a la casa.

Mili vaciló y luego en un impulso lo detuvo por el brazo.

―No, puedes quedarte. Si quieres.

―¿Segura?

―Si, supongo que entenderás mejor el ritual si lo ves.

―Ehm esta bien ―respondió Joshua con timidez― gracias.

Ella le sonrió y para su sorpresa él hizo lo mismo. Mili supuso que eso era lo que Jerry quería que pasará, y lo entendía, en el tiempo que llevaban ahí casi no habían hablado y si iban a seguir estudiando juntos lo mejor era llevarse bien.

Luego de un rato ya tenían todo listo y se colocaron en el lugar donde Mili plantaría las hortensias. Ella tomó una de las hojas de un pequeño bloc y Joshua le pasó un lapicero.

―Lo que voy a escribir ―dijo dudando un poco, pero al ver la cara de genuino interés de Joshua continuó― son deseos y cosas que quiera lograr en esta nueva etapa―él asintió sin dejar de mirarla.

―Oh ―exclamó al darse cuenta de lo intimo de la situación― lo siento, me daré la vuelta para darte privacidad.

―Si, gracias ―respondió ella. Luego dio un gran suspiro y comenzó a escribir.

"Deseo ser más fuerte, mas hábil, aprender mucho y que aprendan de mi.

Deseo ser una mejor persona, ayudar más y juzgar menos."

Mili le dirigió una rápida mirada a Joshua que seguía de espaldas a ella y añadió.

"Deseo ser más amistosa, menos impulsiva y aprender a confiar en los demás."

―Ya esta, ya te puedes girar.

―Okay ¿y ahora qué?

―Comienza el ritual.

Mili cavó un hoyo en la tierra, colocó su papel y las flores que sacó de la maceta con ayuda de Joshua y una vez que quedó todo listo se pusieron de pie.

―Sigue el hechizo.

Joshua asintió, parecía bastante entusiasmado. Mili sonrió para sus adentros y comenzó.

―"Fuego Intuición, Agua Sentimiento, Tierra Percepción, Aire Pensamiento, cuatro elementos, un equilibrio, busca Libra ese equilibrio, busca Libra esa armonía".

Repitió el hechizo tres veces más y de pronto una luz surgió de las hortensias haciéndolas resplandecer por unos segundos y luego todo volvió a la normalidad.

―Listo, eso es todo.

Joshua la miraba con los ojos muy abiertos.

―Wow, eso fue... increíble

―¿Te gustó? ―dijo Mili con una gran sonrisa― si quieres te puedo enseñar el ritual para tu cumpleaños ¿cuándo es?

De pronto, Joshua se puso muy serio y ella lo miró extrañada.

―Ehm mi cumpleaños... ―balbuceó― es el veinte... de octubre.

―¿Qué ―exclamó sorprendida― Joshua, eso es la próxima semana ¿porqué no habías dicho nada?

―No lo sé, no suelo celebrarlo ―ella lo miró compasiva― además, nadie me lo había preguntado.

Mili soltó una ligera carcajada.

―Buen punto ¿y entonces? ¿quieres hacer el ritual? también eres Libra así que sería el mismo.

―Pues suena bien, pero ¿seré capaz de hacer el hechizo?

―Claro, no es tan complicado y tú eres bueno. Has aprendido mucho en poco tiempo, podrás con esto.

―¿Tú crees? ―ella asintió― bueno, en ese caso, me anotó.

Ambos se sonrieron y luego juntos se dirigieron a la casa. Mili dio un vistazo a la ventana de la habitación de Jerry y lo vio asomado, él levantó un pulgar en señal de aprobación y ella hizo lo mismo sin que Joshua se diera cuenta, al parecer sus deseos comenzaban a hacerse realidad.