Capitulo 16

Se durmieron abrazados, y así pasaron toda la noche, Jasón sentía una paz tan grande, que se durmió sintiendo la respiración de Ben en su cuello. Cuando despertó no se sintió desorientado, el aroma de su novio inundaba la habitación, sus cosas estaban aun en cada mueble, incluso su almohada que fue refugio de su novio, eso le había contado Benjamín, y que mando a buscar sus cosas a su departamento para que cuando volviera, tuviera todo lo que necesitaba.

Lo miro dormir, plácido, sereno. Extraño tanto eso, despertar junto a él, sosteniéndolo entre sus brazos, escuchando su respiración, y sintiendo su perfume, ese que busco en sueños y algunas veces encontró.

Benjamín era perfecto para él, y lo amaba de la misma manera, con un amor que sabia nunca desaparecería.

Sonrió al pensar en todo lo que les esperaba, en esos planes que tenían para las fiestas que se acercaban, él no quería pasar navidad en la casa de los Cortez, quería estar así, con Benjamín a su lado.

Beso sus cabellos pensando en que quería darle una sorpresa, aunque sabía que Benjamín seguramente desearía hacer los mismo, pero él había despertado primero así que, se movió un poco sin despertar a su novio y salió de la cama, se daría una ducha rápida e iría por el desayuno, Benjamín dormía profundo y no notaria su ausencia.

Bajo las escaleras, feliz de hacerlo, la mansión estaba en silencio, era media mañana y todos atendían sus pendientes a esa hora. Fue a la cocina y allí se encontró con Antoine.

-Hola.- saludando, ya lo había recibido con un abrazo el día anterior pero ahora podían hablar tranquilos.

-Buenos días.- saludo con una sonrisa Antoine.

-Te extrañe, aunque allá había una cocinera muy buena.- dijo Jasón de pie a su lado y apoyándose en el mesón.

-¿A si?, eso es traición.- le respondió con una sonrisa.

-Es buena, y espero que la conozcas algún día, ella es especial.- le dijo Jasón.

Antoine lo miro curioso pero no pregunto nada.

-Supongo que recuerdas lo que me gusta desayunar.- dijo Jasón.

-Por supuesto, nadie comería Waffles con mantequilla y salsa de chocolate, leche con café, y arándanos, huevo con tocino y queso cremoso encima... Estas vivo de milagro.- respondió Antoine mirándolo con una sonrisa.

-Bien, y prepara el de Ben, desayunaremos arriba.- pidió Jasón con una sonrisa.

-Me alegro que lo hagas comer, en tu ausencia enviaba los platos completos, la señora pensó en internarlo de nuevo.- dijo Antoine.

-¿De nuevo?.- pregunto perdido Jasón.

-Cuando era niño tuvo... Una mala temporada, depresión, anorexia nerviosa... Lo sacaron de dos colegios por el trato que le dieron sus compañeros y él... Ya sabes... Es muy sensible... Termino internado... En un lugar para tratar esas cosas... Fue poco tiempo pero a veces sigue siendo una opción para los señores.- le contó Antoine.

Jasón sabía algunas cosas, aunque escuetamente ya que Benjamín no hablaba mucho de ese tiempo, ahora tomaba dimensión de lo que sufrió de niño, y entendía su comportamiento.

-Pues, no volverá a sucederle.- dijo decidido.

-Me alegro.- Antoine le sonrió amablemente.

Daniel entro a la cocina y Jasón lo miro curioso.

-Hola.- saludo éste último.

-Hola señor.- saludo Daniel.

-¿Y tú quien eres?.- preguntó con una sonrisa Jasón.

-Soy Daniel Sinner señor.- saludo estirando su mano.

Jasón la tomo y lo saludo con una sonrisa.

-Es tu reemplazo, o eso creyó el señorito Benjamín e hizo un gran escándalo.- dijo Antoine mientras preparaba los desayunos.

-¿En serio?.- preguntó con gracia Jasón.

-Si, emmm... Creo que se enojo.- respondió Daniel.

-Seguro te dio el mismo recibimiento que a mí... Pero él no es así... No siempre, y no me llames señor, soy Jasón.- dijo sonriéndole amablemente.

Daniel asintió con la cabeza y paso a sentarse en una silla, Jasón lo vio y quería sacarse una duda.

-¿Que fue lo que te dijo Benjamín?.- pregunto sentándose frente a él.

-Me preguntó quién era, y luego a la señora Avril le pregunto si era su reemplazo, si su padre también me había pedido que fuera su amigo o algo así.- respondió Daniel.

La sonrisa de Jasón cayó al suelo al oír eso.

-¿Pero no te pidió eso verdad?, ¿que seas su amigo o que te acerques a él?.- preguntó serio y preocupado.

-No señor, yo estoy aquí para ayudar con lo que la señora Avril le pidió hacer a mi padre, a investigar a una mujer, y a él lo mataron por eso y yo... Quiero ayudar a encontrar al culpable.- dijo el joven.

-Ah.- respondió más tranquilo Jasón.

-Es de California Daniel.- dijo Antoine escuchando la conversación. -cuéntale lo de las olas.- pidió mirándolos de lado.

-¿California?.- pregunto Jasón.

-Si, allí trabajaba con mi papá para señora Avril, y yo participaba en torneos de surf, antes de venir aquí.- respondió el jóven.

-Surf. Que interesante, yo aprendí algunas cosas... Cuando fui a la isla... De viaje... No fue lo que creí pero es entretenido.- dijo Jasón aunque lo inquietaba el joven. -¿que edad tienes?.- preguntó.

-Dieciocho.- respondió éste.

-Tienes la edad de Ben... ¿Estas seguro que Andrew no te menciono nada de ser su amigo, verdad?.- pregunto algo inquieto.

-No, el señor Andrew quiere que le ayude con la investigación y el señor Benjamín no me quiere ni ver.- respondió el joven.

-Mmmh.- fue lo único que dijo Jasón mirándolo con la sonrisa un tanto forzada.

-¿Ya está su desayuno señor Jasón, lo envió por el ascensor?.- Antoine acentuó en forma de gracia la palabra "señor" y ésto le provocó una sonrisa a Jasón.

-Si.- le respondió mirándolo y sonriendo con más animo. -nos vemos luego Daniel.- dijo al joven y salió hacia las escaleras.

No le caía mal el muchacho, pero conocía a Andrew, y no quería pensar en que aprovecho su ausencia para que Ben tuviera un nuevo "amigo".

Espero el desayuno y lo coloco sobre el carrito, lo llevo a la habitación que compartía con Benjamín y abrió la puerta encontrando a su novio aun dormido.

Se acerco a él, sentándose en la cama y comenzó a depositar besos en su mejilla y labios, Benjamín se removió un poco, pero cuando abrió los ojos sonrió ampliamente.

-Hola.- susurro Jasón besando sus labios.

-Buen día.- saludo Benjamín aun medio dormido.

-Y muy bueno porque estoy contigo y...- dijo Jasón levantándose. -Antoine preparo el desayuno.-

Benjamín se sentó y lo observaba preparar la fuente con el desayuno para llevarla a la cama.

-Yo debería haberte traído el desayuno.- se reprochó.

-Mañana lo harás.- dijo Jasón con una sonrisa.

-Me lavo los dientes y vengo.- Benjamín salió de la cama de un salto y con una sonrisa.

Jasón lo miro y llevo el carrito a la puerta de la habitación, la cerro pero noto que no estaba la llave.

-¿Que sucedió con la llave de la puerta?.- pregunto acercándose al baño.

-Mis padres la tienen...- respondió Ben con el cepillo en su boca.

-¿Y eso porque?.- preguntó nuevamente Jasón mirándolo.

-No quería visitas en la habitación y mamá se enojo.- respondió sin decir más.

-Mmmh...- Jasón no quiso preguntar porque se imaginaba lo que había sucedido.

-Ya estoy.- dijo Benjamín sonriendo.

Fueron juntos a la cama y se dispusieron a desayunar allí, entre sonrisas y comida en la boca del otro, besos robados y miradas enamoradas, sintiéndose felices de estar juntos nuevamente.

Bajaron una hora más tarde, Jasón quería ver a los gansos, le había contado a su novio, que pidió cambiar las almohadas de su habitación en la casa de los Cortez porque eran de gansos, y le conto varias cosas más, incluyendo que Siena era hija de Leo, y eso le recordó que debía hablar con Andrew de ella.

Se quedaron un rato en el jardín, hacía frío y los gansos estaban en su refugio, Jasón vio la piscina cubierta al igual que los rosales ya que las nevadas se acentuaban.

Al regresar a la sala decidió pasar por el estudio de Andrew, Benjamín lo esperaría en la sala de vídeos mientras hablaba con su suegro.

Toco la puerta y esperó a que Andrew o Theo lo hicieran pasar, Theo abrió la misma mirándolo y lo dejo entrar, allí estaban Lelé, Sam y Avril, en la que parecía una reunión.

-No quería interrumpir.- dijo disculpándose.

-No interrumpes, de hecho quería hablar contigo.- respondió Andrew indicándole que se sentara.

Jasón hizo ésto mismo y los miro sin saber por dónde empezar.

-¿Como te trato Alejo?.- preguntó Andrew.

-Bien, pensé que sería más difícil ganarme su confianza, pero él quería creer que era su biznieto predilecto, quería comprarme con regalos, hablaba siempre de todas las cosas que haríamos juntos, un par de veces mencionó que iba a estar en el negocio... Creo que él mismo se dejo engañar.- respondió Jasón.

-¿No te pregunto nada?.- preguntó Theo.

-Si, el porqué estaba allí, y le respondí que él podía hablarme de mi madre, y yo quería saber de ella, pero no decía mucho cuando le preguntaba, solo hablaba de cuando ella era joven.-

-¿Habían más personas viviendo en la casa?.- preguntó Samuel.

-No, solo Siena... Es empleada de Alejo, y un joven venia de vez en cuando, habían hombres de seguridad pero ellos no entraban a la casa.- respondió Jasón. -Leo iba una vez a la semana y cuando lo llamaba Alejo, los escuche hablar sobre un negocio, una mercadería que esperaban.- dijo recordando algunas conversaciones. -dijeron que llevarían la mercadería a Scoccia, una zapatería, busque en internet y si es una zapatería, solo que no creo que vendan zapatillas.-

-Scoccia... ¿Que mas oíste?.- preguntó Andrew.

-Mencionaban mucho un nombre, Dámaso, no se su apellido o si es un apellido, trate de averiguar pero no había nada por internet y no quise entrar a su estudio sin él porque iba a sospechar.- respondió Jasón.

-¿Algún Dámaso en la lista?.- preguntó Andrew a Theo.

-No que recuerde.- respondió éste.

-Hay que buscar que es.- dijo Andrew.

-¿Escuchaste algo de una mujer llamada Clara Williams o Cintia Williams?.- preguntó Samuel.

-Clara Williams si, es la mamá de Siena.- respondió Jasón.

-¿Siena es?.- preguntó Andrew.

-La empleada dijo él.- respondió Theo.

-Es más que eso, ella es la hija de Leo Cortez.- dijo Jasón mirándolo.

Todos en el estudio lo miraban impávidos.

-¿Que dijiste?.- pregunto Andrew.

-Siena, ella es la empleada de Alejo, cocina y limpia allí, todos la tratan así, es la única con la que podía hablar, es... Una niña que paso toda su vida allí, me contó que su madre murió en un accidente cuando ella tenía trece años, lo único que puede hacer es tocar el violoncello, va a un conservatorio a estudiar, pero no tiene más vida que esa...- Samuel se miro con su hermana cayendo en cuenta que eso era lo que descubrió Idelmar Sinner. -yo... Quería haberle de ella, sé lo que representa, pero le quería pedir que me ayude a sacarla de allí.- pidió Jasón.

Andrew lo miro serio, no entendía que estaba pidiéndole.

-¿Que quieres que haga que?.-

-Le prometí que le mostraría otro mundo, que la sacaría de allí, ella no conoce más que ese lugar, limpiar y ser tratada como a una esclava... Le pedí a Alejo que no metiera a Ben en esa guerra que tiene con ustedes, y ahora le pido a usted que no involucre a Siena en su venganza.-

Andrew lo miraba fijamente.

-Déjenme solo con él.- pidió luego de unos segundo y mirando el suelo mientras buscaba las palabras correctas para enfrentar ésta situación.

Lelé miro a su padre y a sus primos que estaban desorientados con lo que sucedía, pero todos salieron del estudio, sin decir nada.

Andrew repasaba con su lengua sus dientes, mirando un punto fijo en el suelo, luego miro a Jasón suspirando profundo.

-Esa tal Siena... ¿Estas seguro que es su hija?.-

-Si, lo escuche del mismo Alejo, Leo no quería que me acercara a ella.- respondió Jasón.

-Entonces entiendes que no puedo hacer lo que me pides.- dijo Andrew.

-Ella es inocente, no está involucrada en nada referente a lo que hace Alejo o su padre... Él ni siquiera la deja llamarlo padre, ella le llama señor como a todos, tiembla cuando los ve, y no habla a menos que se lo pidan y normalmente no es de buena manera, no le piden las cosas, se las exigen... Le pido que me ayude a sacarla de allí, no se merece eso.-

Andrew miro el techo buscando paciencia.

-Admiro lo que hiciste, me entregaste a Alejo, salvaste a mi hijo... Pero no puedo dejar que esa muchacha se vaya así como así.- le dijo luego mirándolo a los ojos.

-No tiene que dejarla ir, puede vengarse de otra manera, sin dañarla.- dijo Jasón cambiando su punto de vista.

-¿Y cómo es eso?.- pregunto Andrew.

-Puede traerla aquí... buscar a su familia y llevarla con ellos.- respondió Jasón.

-¿Que?, ¿quieres que traiga a mi casa a la hija de ese maldito enfermo?.- pregunto descreído Andrew.

-Si, así como yo no tengo nada que ver con los Cortez, ella tampoco, es inocente, sumisa, no tiene carácter, no levanta sus ojos del suelo, porque así la tiene Leo y Alejo, su única familia era su madre, que seguramente sufrió una caída de una bala en la cabeza, ella trabaja desde que tiene noción allí, no sabe lo que es vivir, y le prometí que la sacaría de ese lugar, que seriamos amigos, y viajaríamos juntos, que le mostraría éste mundo que conocí gracias a usted, y una familia que la ame.- explicó Jasón con todo el ahincó que pudo y siendo sincero con su suegro.

Andrew se apoyo en el espaldar mirándolo fijamente, Jasón era joven e inexperto, pero veía en él mucho de lo que su padre le inculco, y estaba sacando a flote un gran potencial que le serviría en su momento, claro que debía resolver éste dilema primero.

-¿Tu respondes por ella?.-

-Si.- respondió Jasón.

-¿Como si fuera Benjamín?.- pregunto nuevamente Andrew observándolo fijamente.

-Si.- respondió seguro Jasón.

-Bien... Se hará así como quieres.- dijo Andrew luego de pensarlo unos segundos.

-¿Si?.- preguntó Jasón algo sorprendido.

-Si, y tú te harás cargo, de todo, de traerla y reubicarla, te encargas de ella aquí, y de su seguridad.-

Jasón se quedo sin palabras.

-Te ayudaran Theo y los muchachos, pero seguirán tus indicaciones, serás responsable de ella, asique piensa que harás, y más te vale que no salga nadie herido, no puedes entrar a la casa de Cortez como "Pepita la pistolera" y que todo termine mal, si se quedará aquí, será bajo mis condiciones, pero tú vas a ocuparte de ella hasta su próxima ubicación, y de que no la encuentren. ¿Entiendes?.-

Jasón asintió con la cabeza, era realmente una gran responsabilidad.

-¿Crees que puedes con eso?.- pregunto Andrew.

-Si, lo haré.- respondió con decisión.

Andrew lo miro y esbozo una pequeña sonrisa.

-Te hizo bien pasar tiempo con mi padre, no me defraudes.-

-Ambos ganaremos, usted tendrá a Leo furioso y preocupado, y yo podre sacar a Siena de allí.-

-Espero que así sea.- término por decir Andrew. -vé, y pídele a Theo que venga.- pidió Andrew más relajado.

-Gracias.- Jasón le sonrió agradecido y se puso de pie, salió del estudio y fue a buscar a Theo.

… … …

Luego de un día que fue por demás atareado, Benjamín tomo de la mano a su novio y lo llevo a la sala de vídeo para estar a solas.

-Lamento que no pudiéramos ver la película.- dijo Jasón.

-No te veo desde hace mucho y ahora solo ellos ocupan tu tiempo, no es justo.- le respondió Benjamín sentándose en el sofá.

Jasón se sentó junto a él con una sonrisa, los berrinches de su novio eran épicos y tiernos, y debía reconocer que le gustaba así.

-¿Y como puedo compensarte?.- preguntó mirándolo con una sonrisa bailando en sus labios.

Benjamín lo miro pensando en una sola cosa, aunque no estaba seguro de que Jasón deseara lo mismo en éste momento.

-No sé, tu veras.- respondió sonriendo de la misma manera.

Jasón no era tonto, sabía bien que deseaba Ben, y él deseaba lo mismo.

-Porque no vamos a la habitación, y te digo que podemos hacer.- dijo mirándolo a los ojos.

Benjamín se mordió el labio inconscientemente, algo que capto la mirada de Jasón y se prendió a ellos en un beso que antecedía lo que pretendía hacer con él.

Ese beso duro lo suficiente como para dejarlos jadeando y deseando algo que en ese lugar no podían hacer, fue entonces cuando Jasón se levantó y lo tomó de la mano, jalo de su novio para salir rumbo a su habitación, donde se besaron nuevamente, y en esa fogosidad, terminaron desnudos sobre la cama, allí Jasón se dedico a besar cada pulgada de piel del cuerpo de Ben, mirando sus ojos de vez en cuando, deleitándose en esa mirada de placer, sabiendo que él lo provocaba, y que solo él podía hacerlo perder la cordura, de a poco, porque quería disfrutar de Ben por todos esas semanas que estuvo lejos, por eso repaso con su lengua cada beso que le dio, bajando hacia su ingle, para dejar varios besos más en su miembro, luego regreso a sus labios, tomándose el tiempo para besarse, acariciándose con adoración, sin dejar a un lado la pasión.

Jasón se separo un poco de Ben para observarlo, sonrió al ver sus labios rojos y el deseo plasmado en sus ojos.

Se estiro hacia la mesa de noche para buscar el lubricante y un preservativo, y volvió a besarlo, después de sentir ese beso traspasar su cuerpo, se coloco entre las piernas de Ben, éste levanto sus rodillas y su cadera cuando Jasón tomo una almohada para ponerla debajo de ésta, se miraban ansiosos, Jasón unto sus dedos con lubricante y se dispuso a preparar a su novio, con cuidado, besándolo cuando le ganaba la necesidad, y pendiente de no lastimarlo, hasta que Ben comenzó a gemir y moverse deseando mas, quito sus dedos del interior de su novio y se coloco el preservativo, se posiciono entre sus piernas y comenzó a penetrarlo lentamente, esperando a que se acostumbrara a él, y así luego poder moverse con la libertad que deseaba, que ambos necesitaban, con sus ojos en los de su novio, en el hombre que cambio su vida y la lleno de colores, de amor, de deseos de un futuro juntos, y con los "te amo" en los labios de ambos, pronunciando el nombre del otro, se dejaron llevar por una ola, que los arrebato definitivamente de la realidad para dejarlos flotando en un limbo de satisfacción y amor, abrazados, entre mas besos tiernos y miradas cargadas de promesas hechas en silencio.