Mili estaba muy contenta en casa de su tío, era aprendiz de bruja junto a Joshua y Jerry era su maestro, lo conocía prácticamente desde niña y lo quería mucho, era como un hermano mayor para ella. Si embargo, cuando las vacaciones llegaron no pudo evitar añorar su hogar, con sus padres y su hermana Olivia, claro que no dijo nada de eso a nadie pues sabía que no podía ir a visitarlos, pues a Joshua aún lo perseguía una científica loca y lo estaban protegiendo.

No quiso que eso le bajará el ánimo y había comenzado a planear algunas actividades con Joshua en la casa para pasar el rato pues no podían salir ni siquiera al pueblo. Por lo que la sorprendió bastante escuchar el timbre de la casa. Nadie se movió y ella miró a todos lados sin poder creer que alguien estuviera en la puerta.

— Mili —dijo su tío que estaba en la cocina cin Jerry preparando la comida— ve a abrir, pero que modales los tuyos.

— Pero... No esperamos a nadie ¿o si? —dijo desconcertada—.

— Tú abre la puerta.

Ella obedeció un poco recelosa pero en cuanto vio quién era su semblante cambió por completo.

— ¡Señor Yanel! —gritó Mili y abrazó al sujeto, luego Jerry se les unió.

— ¡Hola! —dijo el hombre— que gusto me da verlos. Y tú debes ser Josh —dijo sorprendiendo al mencionado que se había quedado tan pasmado que no había pronunciado palabra desde que el señor Yanel llegó.

— ¿Le contaste? —se alarmó Mili—.

— Claro, es Yan —respondió el señor Roldan encogiendose de hombros como si fuera lo más lógico del mundo— lo supo desde el primer día.

— Así es, y por lo que me han contado eres un excelente aprendiz. Ambos lo son —añadió mirando a Mili. Y por supuesto tienen un excelente maestro, tu madre estaría orgullosa —dijo dandole un pequeño apretón en el hombro a Jerry.

— Bueno, bueno —dijo el señor Roldan reprimiendo una sonrisa— siéntate Yan, estábamos a punto de comenzar a comer.

Él así lo hizo y luego todos pasaron al comedor. No dejaron de hablar durante toda la comida, sobre todo el señor Yanel, así fue como Joshua se enteró de que era primo de él señor Roldan y que cuando Mili y Jerry eran niños solían pasar sus vacaciones en su cabaña.

— Te voy a enseñar las fotos —dijo Mili entusiasmada— es un lugar precioso.

— ¿Y por qué admirarlo solo en fotos? —sonrió el señor Yanel y Mili lo miró desconcertada.

— ¿Qué quiere decir?

— Pues que mejor seo muestres cuando vayan.

— ¿Qué? ¿Vamos a ir a Tolko? —dijo Mili— tío ¿es cierto? ¿Iremos a Tolko?

— Iremos a Tolko —respondió su tío con una pequeña sonrisa.

— Por eso estoy aquí —dijo el señor Yanel— voy a llevarlos a la cabaña y entregarles las llaves. Su tío la compró.

Mili soltó un gritito de emoción y se levantó para abrazar a su tío, él no la esperaba y por poco se cayó de la silla.

— Niña,calmate por fa ir, es solo una cabaña.

— Claro que no —dijo ella con una gran sonrisa— es la cabaña de nuestra infancia, y la compraste, vamos a poder ir cuando queramos, y...

— Y no solo eso —dijo el señor Yanel— también traje a... —añadió mientras hacía un hechizo con la mano, pues también era brujo, haciendo aparecer un pequeño transportador de gato.

— ¡Mitsu! —gritó Mili abriendo el transportador y sacando un gato negro.

— ¿Quién es Mitsu? —preguntó Joshua tímidamente.

— Mi gato —dijo el señor Roldan— se mi preste a Yan hace un tiempo pero se van a mudar, así que por eso me vendió la cabaña y trae a Mitsu de regreso.

— Si —dijo el señor Yanel— pero no me voy lejos —añadió al ver la cara de tristeza de Mili— vendré a visitarlos, aquí o a la cabaña.

Ella le sonrió y siguió acariciando al gato.

— Bueno —dijo el señor Roldan— vayan a empacar, nos vamos mañana temprano y Jerry lleva la mochila de Yan a la habitación de huéspedes por favor —Jerry no respondió y el señor Roldan lo miró desconcertado— ¿Jerry?

— Ah si, perdón. Ya voy.

Mili y Joshua ya estaban subiendo las escaleras con Mitsu, pero Jerry se quedó atrás y antes de irse se giró hacia el señor Roldan y su primo.

— Escuchen, se lo que significa tener un familiar en casa —dijo refiriéndose al gato, pues eso es lo que era— protegen a los brujos y brujas. Y se que el señor Roldan le prestó a Mitsu porque había personas que querían... —dijo mirando al señor Yanel— se que algo pasa, y supongo que tiene que ver con Joshua y la señora que lo sigue. Y creo que no es buena idea ocultarles las verdaderas razones por las que hacen esto. Se que intentan protegerlos, pero no son niños. Tienen 16, son aprendices, tienen que aprender a cuidarse.

— Siempre has sido muy listo —dijo el señor Yanel— además creo que no fuimos tan sutiles —añadió con una pequeña risa sarcástica— pero Ron quiere que disfruten su verano Jerry, y que tú también lo hagas.

— Lo sé pero...

— Pero nada Jerry —dijo el señor Roldan— no te preocupes, y escucha, no pensaba decirte esto hasta que estuviéramos en Tolko, pero voy a vincular a Mitsu contigo. Tú vas a ser el guardián, y la cabaña será un lugar de respaldo, en caso... en caso de que sea necesario irán ahí, por eso quiero ir, haré un hechizo de transportación que solo tú podrás invocar y los llevarás.

— Pero esta sigue siendo visita de vacaciones —dijo el señor Yanel— quiero que se la pasen bien, estaré con ustedes unos días mientras la acondicionamos y ayudo a tu tío con los hechizos, no mes digas nada a Mili y al muchacho.

— Esta bien —dijo Jerry soltando un pequeño suspiro— vaya, realmente amo esa cabaña pero ojalá no sea necesario usar esos hechizo de transportación.

El señor Yanel le sonrió y mi abrazo, luego sorprendentemente el señor Roldan hizo lo mismo.

Pasaron las siguientes semanas en la cabaña. Mili le enseñó a Joshua el lugar, el pequeño riachuelo que pasaba por el jardín, los árboles de mangos y todas las frutas que pudieran imaginar, el lugar era un paraíso y ambos se la pasaron de maravilla. Incluso Jerry fue con ellos al río y a las cascadas. Ni les dijo nada sobre la platica que tuvo con el señor Yan y el señor Roldan, sabía que tenían razón, se merecían unas vacaciones, al igual que él 6 guardar recuerdos lindos, como cuando eran niños.